INTRODUCCIÓN - Thrillville -
Un enorme parque temático nos espera ansioso de que con nuestro talento y habilidad hagamos de este el más grande de la historia, la mejor estrategia comercial será fundamental para liderar con éxito nuestra nueva empresa.
Espera, no estamos ante un nuevo simulador de parques para la consola de Sony, bueno, no del todo…
Los programadores se han sacado de la manga un título que resulta ser mitad simulador y mitad una más que interesante colección de minijuegos.
Estamos ante un título fresco e innovador en un género que no ha resultado muy afortunado en el terreno de las consolas caseras, veremos que tan buen resultado reporta apelar a estos cambios para conquistar al usuario de los parques temáticos.
RECORDAR ES VIVIR
Aunque para algunos resulte ser algo muy novedoso, el género de los simuladores ya lleva bastante años paseándose en el terreno de los videojuegos, de hecho uno de sus apartados se precia de ser uno de los preferidos en los listados de ventas de los colegas nipones, nada menos que los simuladores de trenes.
Prácticamente todos los eventos cotidianos se han llevado al terreno de la simulación, desde una antigua plaza de trenes, pasando por escenarios y recreaciones bélicas hasta mundos fantásticos y futurísticas; por supuesto la simulación de la vida misma no podía faltar y es así como los Sims es una de familias “virtuales” más representativas de los últimos tiempos.
Familias, ciudades, trenes, aeropuertos, zoológicos… en fin el listado es casi tan amplio como todos los elementos que nos rodean en el diario vivir, así que no hay nada de raro en que algo tan emblemático como los parques temáticos sea trasladado al género de la emulación.
Hay parques muy famosos que diariamente son visitados por miles de personas en todo el mundo (¿te suena un tal “Disney”?) y pasan de ser verdaderos imperios comerciales hasta pequeñas construcciones que se desplazan de pueblo en pueblo esperando atraer a los curiosos habitantes ávidos de conocer las nuevas sorpresas que traen consigo.
Dicho sea de paso, muchos de estos parques no cumplen con las normas mínimas de seguridad y ante el apremio de accidentes las autoridades sanitarias de cada región cada vez implementan mayores requisitos para garantizar el bienestar en todos los asistentes; desafortunadamente los altos costos que implican los mantenimientos y el desinterés que ya muchos presentan hacia algunas atracciones pasadas por los años han hecho que muchos de estos parques perezcan o sean absorbidos por los colosales parques temáticos que cuentan con toda la infraestructura para remodelar y adecuarse a los tiempos presentes.
Este es el caso de
Thrillville un parque temático que si bien en un principio no será muy grande podremos hacer de este uno de los más gigantescos del mundo, esta es la misión que se nos ha asignado y a fe que bien vale la pena intentarlo.
Un gracioso video nos pone manos a la obra dentro de un parque que contiene grandes atracciones pero que podemos mejorar más y más a base de dinero y habilidad constructora, claro que hacernos a lo uno y lo otro será mucho más fácil que lo visto en la mayoría de títulos del género.
Para hacernos al esquivo dinero tendremos que superar los retos que nos propone el mismo parque, estos se han estructurado a manera de divertidos minijuegos y desafíos en los que retaremos a los demás para lograr más dinero y atraer la atención de los visitantes al lugar; un sistema sencillo y absolutamente intuitivo al que muy pronto estaremos plenamente acostumbrados.
Hay que ser sinceros y reconocer que
con muy pocas excepciones los simuladores han contado con muy poco éxito dentro del terreno de las consolas caseras, en buena medida esto se debe a que por lo general su desarrollo es mucho más pausado y sin mayores exigencias de habilidad motora por parte del usuario, otro elemento que termina por afectarlo en demasía es que la riqueza de un teclado difícilmente puede equipararse al recurso (y uso) de un pad de juegos para consola.
En ese sentido
haber incorporado alrededor de 30 minijuegos es una variante que se agradece y mucho, esto es tal que de hecho perfectamente puedes pasar muchas horas divirtiéndote sin tener que acceder al modo “principal” y es que muchos de esos juegos definitivamente tienen su “gancho”.
No obstante si lo tuyo es apostar al ingeniero constructor, Thrillville también sabrá recompensar tus esfuerzos brindándote un inmenso parque temático (o mejor varios dependiendo del nivel que alcances a conquistar) con muchas opciones estéticas y administrativas que te harán pasar de maravilla, eso sí, quizás los usuarios más exigentes puedan hallar la propuesta de Frontier algo “simple” en lo que atañe a la dificultad.
Este estudio de programación viene avalado nada menos que por la todopoderosa LucasArt y esto es algo que se hace sentir desde las primeras de cambio, los guiños al estilo de creador de la película más taquillera de la historia son constantes; de hecho, en la segunda entrega de la trilogía de Lego (o primera según el contexto) encontrábamos un divertido trailer de este juego.
Aquí no vamos a ver muñequitos de Lego, aunque hay algo de semejanza en los personajes (en especial en las animaciones); no obstante, vale la pena señalar que posiblemente estamos ante un intento de los programadores por acercar un género algo complicado a los usuarios de consola a través de minijuegos y estrategias constructoras muy fáciles de seguir; en ese sentido debemos reconocer que lo han conseguido; Thrillville es de lejos la propuesta de emulación de parques temáticos más sencilla que podamos encontrar en el mercado, aunque eso no necesariamente signifique que vaya a conquistar a todos…