GRÁFICOS - Thrillville -
El diseño tridimensional del que gozan tanto los personajes como la mayoría de escenarios hace que a nivel visual este título resulte atractivo y es que más allá de los videos nos encontraremos que ya en el juego en sí el apartado gráfico mantiene un estilo muy similar a lo visto en las animaciones.
Gráficamente Thrillville está por encima de los juegos del genero aunque con relación a lo que tradicionalmente nos encontramos en PS2 sus diseños no impactarán en lo absoluto, modelos poligonales con una tasa de texturas relativamente bajas y en general pocos detalles en elementos tales como los rostros (aún en los videos es bajo).
Por su parte los minijuegos conservan un cierto espíritu “retro” que no planteará mayores exigencias al apartado gráfico (más bien todo lo contrario) y con la excepción de algunos diseños tipo shooter en muchos casos nos veremos con simples escenarios bidimensionales sin mayor riqueza estética.
Con todo y lo anterior este juego marca una clara diferencia y es que por lo general los simuladores de este tipo marcan un mapeado bidimensional sin mayores detalles; en este caso nos encontraremos con un escenario que maneja elementos tales como profundidad y perspectiva, algo que le sentará de maravilla a la hora de colocar un aparato mecánico en medio de cualquier zona de nuestro parque.
Aunque “únicamente” contamos con cinco niveles, todos ellos son de una amplitud considerable pudiéndole añadir un centenar de elementos que enriquecerán la visual de nuestro parque a niveles inimaginables, esto sin duda es un patrón que hará muy atractivo el diseño y es que te llevarás una sorpresa al ver como tu parque se va modificando conforme avanzan las horas de juego.
En general el diseño del juego es simple pero vale la pena destacar que
elementos tales como la distribución de las atracciones y la variedad de escenarios están muy bien logrados, ya desde un principio podremos comenzar nuestro recorrido y veremos a grandes multitudes (que van aumentando conforme progresamos) en cada una de las diversiones acompañando nuestra ruta e interactuando en los minijuegos.
Los personajes que asisten al parque no cuentan con un mayor nivel de detalle aunque en general son prácticamente idénticos a nosotros, se destaca el diseño tridimensional y el patrón de movimiento, de resto muy poco encontraremos aunque tampoco llega a ser un factor que desluzca o desmerezca en relación a la propuesta general del juego.
Tal parece que para poder manejar profundidad los diseñadores optaron por una técnica de difuminado y ciertas trasparencias que podemos denotar en los fondos, no obstante salvo algunas ralentizaciones puntuales es un efecto que no llega a ser molesto en ningún momento y le otorga un buen grado de “realismo” a los escenarios. En lo personal este redactor prefiere esta técnica y no la implementada en títulos como Phantasy Star Universe donde al acercarnos a un personaje este simplemente desaparecía sin más (aunque el título de Sega aventajaba y de lejos en los demás elementos gráficos a este juego).
En definitiva
estamos ante un apartado gráfico pasable que incluso resulta inusual en títulos del género, la ambientación está bien lograda y en general resulta agradable de ver, aunque en muchos de los minijuegos se extraña una mejor propuesta gráfica.
SONIDO - Thrillville -
Nuevamente estamos ante un apartado que sin mayores pretensiones logra pasar con creces en la medida que lo refiramos en relación al género jugable y es que nos vamos a encontrar con muchas más composiciones que las que por lo general encontramos en estos simuladores.
La banda sonora es pegajosa y está muy bien articulada en relación al juego, además su marcha se atenúa y cambia si ingresamos en una atracción especial que contará con su propio apartado sonoro, algo que le otorga muchos enteros a la variedad que nos puede ofrecer.
La ventaja que nos proponen los minijuegos es que en cada lugar del parque temático nos hallaremos envueltos en una melodía distinta, cada una con una ambientación propia al reto en cuestión; un efecto muy agradable que invita a curiosas sus diferentes instalaciones una y otra vez.
Desde pequeñas tonadas hasta algunas composiciones muy especiales que los fanáticos de los antiguas aventuras gráficas de LucasArts sabrán agradecer, una verdadera pasada y un gran homenaje a más de un juego de culto al incorporar su sonido original (no podemos hablar de “banda sonora” pero fijo que su calidad y evocación hará suspirar a más de uno).
A lo largo del juego nos encontraremos con algunos diálogos en ingles que no obstante no deparan mayor complejidad en la medida que cuentan con subtítulos (de nuevo la versión PAL tiene todas las de ganar); de todos modos no son más que breves puestas en escena donde se nos invita a participar en un desafió determinado con miras a enriquecer nuestro parque temático.
Un elemento muy de agradecer lo encontraremos en un sector del parque donde podremos jugar una especie de secuencia musical que nos permitirá disfrutar de hermosas composiciones musicales, incluso lo podemos hacer sin necesidad de ingresar en el modo historia desde la opción de minijuegos; fácilmente podremos pasar varias horas escuchando unas clásicas melodías que agradarán sobremanera.
Con todo y lo anterior
el apartado musical del juego tampoco llega a ser tan variado como se hubiese querido; no obstante es mucho más de lo usualmente solemos encontrar en juegos del género; definitivamente aquí si que se aplica el viejo proverbio de “en tierra de ciegos…”
De todos modos se agradece la incorporación de algún que otro tema muy especial para los nostálgicos y el hecho de brindar una cierta variedad musical que aunque escasa logrará cumplir con su objetivo de divertir y es que a decir verdad en un parque temático no es que se escuchen tantas melodías que digamos…