JUGABILIDAD - God Hand -
Aunque sin llegar a desentonar del todo, hay que reconocer que ni el apartado gráfico ni el sonoro son las grandes bazas de este título, pero lo que le faltó en esos aspectos le sobra en jugabilidad y eso es a la larga lo que la mayoría espera de un buen título.
Como se ha venido señalando
God Hand es un planteamiento tradicional desde el género beat em up por misiones, donde nuestro personaje cuenta con unos combos prodigiosos a la hora de repartir mamporro con sus oponentes.
Básicamente cada misión no plantea mayores objetivos, se trata de ir del punto “A” hasta el lugar “B” eliminando a todos los enemigos que aparecen en el recorrido, si bien eventualmente tendremos que resolver objetivos secundarios como obtener una poción o un objeto específico.
Pero lo que hace grande a este título es el carisma tanto de nuestro protagonista como de sus rivales, los duelos toman una gran connotación ya que van acompañados con geniales arengas e insultos donde es imposible disimular una sonrisa cuando les logramos propinar un buen golpe.
El control es absolutamente intuitivo y una de las grandes fortalezas de este juego; además vamos aprendiendo constantes combos nuevos conforme avanzamos, algo que le agrega una buena dosis de rejugabilidad a este título.
Lo mejor es ir descubriendo las nuevas rutinas, algunas son francamente sorprendentes (lanzar unos puntapiés en pleno salto es una gozada total); además siempre tendremos la sensación de que en cualquier momento podemos aprender un golpe nuevo.
Hay muchísimos combos, pero evidentemente los más atractivos vienen del lado de nuestra “mano”; estos se activan muy fácil, basta con apretar el botón R1 y escoger la acción predilecta (casi se puede asegurar que el golpe en la entrepierna será la favorita); eso sí, no siempre se podrá escoger pues depende de una barra de energía.
La curva de dificultad esta muy bien ajustada, es tal que muchas veces veremos que en la primera ocasión perderemos pero basta con un poco de concentración para sortear todos los combates y es que si bien algunos de los enemigos son muy poderosos ninguno es invencible.
Eventualmente podremos disfrutar de alguna “fruta” que nos dará vitalidad nuevamente (no son tan numerosas pero si que serán útiles); de esta manera también iremos desbloqueando artículos como nuevos golpes y otros extras como habilidades para la “mano”.
Los programadores también articularon unos casinos donde podremos medir nuestra “suerte” con las apuestas, son unos minijuegos de cartas que cuentan con una buena realización (las partidas de poker son enganchantes) y le ofrecen algo de variedad y esparcimiento a las constantes peleas en las que el juego se va desarrollando.
Con el dinero que recolectamos con las apuestas o que nos entregan algunos rivales cuando les derrotamos o pueblerinos a los que les brindamos algún tipo de “ayuda” (atención a esas animaciones);
podemos comprar nuevas habilidades en la tienda, es un elemento muy agradable que nos llevará a jugar una y otra vez.
Puestos a pedir podríamos señalar que durante una misión no encontraremos puntos de salvado así que si nos derrotan en el momento del enfrentamiento con el jefe final tendremos que reiniciar desde el principio de la misma, aunque eso a la larga redunda en darle un poco más de complejidad púes de otro modo las misiones terminarían por ser demasiado fáciles.
Otro elemento que ya hubiese sido la bomba de haber sido incorporado es un buen modo multijugador o un online, claro que viendo las dificultades técnicas seguramente algo de este orden seguramente fue imposible.
DIVERSIÓN - God Hand -
Considerando que el juego contempla tres niveles de dificultad (uno hay que desbloquearlo), que su curva de aprendizaje esta bien lograda y que los minijuegos le agregan aún más horas debemos decir que su duración es bastante más alta que los juegos de su género; evidentemente el modo historia no nos llevará más de 6 a 8 horas pero los nuevos retos y la rejugabilidad nos tentará para emprender una nueva partida.
God han es un título en extremo divertido gracias a su genial ambientación y a su jugabilidad pura y directa que sin mayores complicaciones nos traslada a protagonizar combates con muchísima gracia y desenfado.
Si eres un apasionado de los beat em up este probablemente sea el mejor juego del género que ha llegado durante la generación de 128 bits, aunque sinceramente la competencia no fue muy reñida que digamos.
Su concepción arcade y su desarrollo “simplista” terminan por enganchar, la historia incluso cuenta con su atractivo (pese a que resulta bastante desordenada por momentos) y los personajes tienen un carisma de esos que hasta motivan en pensar en una secuela (algo que se ve muy difícil por la triste situación acaecida con Clover)