JUGABILIDAD - Final Fantasy VII: Dirge of Cerberus -
Indudablemente este será el aspecto más polémico en Dirge Of Cerberus y es que no todos los días vemos un juego inspirado en la saga Final fantasy apostándole de lleno a géneros como el beat em up y el shooter.
Vincent es excelente con el manejo de las armas y hay que reconocer que en los juegos de rol los “habilidosos” con las armas de fuego son los que menos impacto generan a nivel jugable (si tienes que escoger a un guerrero, a un mago o a un “disparador” en un equipo dentro de un juego de rol ¿a quién tiendes a elegir?); esta probablemente haya sido la razón por la que los creadores del juego le apostaron a un cambio radical en el género.
Square Enix es tan reconocida en el mundo por sus franquicias de rol como desconocida por los juegos que ha realizado basándose en otros estilos, no son pocos los que ignoran que esta empresa nipona ha incursionado en otros géneros jugables como la conducción (realizaron un simulador muy bonito gráficamente pero muy “pesado” a la hora de controlarlo) e incluso algunos shooter, de hecho un juego con el que este título comparte cierta similitud es la reciente saga de Drakengard.
Con la excepción precisamente de ese juego (cuya popularidad le alcanzo para contar hasta con secuela);
los juegos de Square Enix que no son de rol presentan un balance bastante discreto; es una marca que la empresa pretende quitarse a como de lugar con una de sus sagas más poderosas.
De hecho las últimas entregas de Final fantasy tienen un curioso elemento en común y es que todas han incorporado novedades; no obstante y hasta que lleguen las promocionadas entregas de FFXIII esta que tenemos entre manos se lleva las palmas.
De no ser porque en la coletilla del título lleva inscrito con letras púrpuras un sello tan grande como es Final Fantasy VII podríamos dudar sobre la saga que lo antecede y es que este nuevo género es absolutamente revolucionario (incluso diríamos que mucho).
Si le quitas tanto a sus personajes como la argumentación (o mejor la ambientación) estaríamos ante un juego bastante “genérico” en la línea de Devil May Cry; aunque técnicamente le queda muy por debajo.
El parecido es inocultable, tendremos a varios enemigos haciéndonos frente y como único recurso contaremos con nuestra arma y unos ágiles movimientos (con acrobacia incluida) con los que podemos ajustar más de una patada a los rivales, bonito y funcional pero para nada novedoso.
El juego está estructurado por misiones donde recorremos de un punto “A” hasta uno “B” eliminando cuanto enemigo nos pase por delante y recolectando nuevos ítems (por lo general pociones y armas) que van dejando a su paso (o rompiendo cajas dispuestas en el escenario).
Por momentos podemos acumular “materia” (un guiño a la saga), cuando nuestro nivel esta al tope nos trasformaremos en un poderoso ser capaz de arrojar ráfagas a sus rivales y seremos prácticamente invencibles aunque en contravía nuestra puntería será menos precisa).
Los niveles no se destacan por tener mayor variedad así que
buena parte del enganche del juego (aparte de sus videos) estará en los combates contra los jefes de nivel; estos son muy interesantes y ponen a prueba nuestra habilidad y puntería, en algunos la insistencia será clave pues se tratará de enemigos con altos niveles de vida mientras que en otro habrá que afinar muy bien la puntería (o contar con el accesorio de la mira automática) para atinar a rivales encubiertos.
Los dialogaos y los videos le dan a este título un cierto aire a las “eternas” tramas que hemos visto en juegos del corte Metal Gear; este es un elemento agradable en torno a la inmersión que consigue aunque desafortunadamente las etapas “jugables” no tienen todo el frenetism0o de las misiones de Snake.
El desarrollo a la hora de eliminar a los rivales contempla una jugabilidad tipo arcade, incluso nuestros enemigos van mostrando los puntajes que van perdiendo, eso es algo en común con los juegos de rol pero que aquí no deja de ser un referente anecdótico.
Elementos como el poder ir mejorando nuestras armas a partir de la experiencia recolectada en el camino le otorga algo de variedad al desarrollo y un poco de “rol”, es un recurso interesante, lastima que no fue tan aprovechado a la larga.
La sencillez de las misiones, la relativamente poca cantidad de enemigos (para un juego del estilo) y una regular inteligencia artificial hacen que finalmente Dirge of Cerberus pierda muchos enteros en su valoración; es un juego entretenido y su historia engancha por momentos, pero poco más…
DIVERSIÓN - Final Fantasy VII: Dirge of Cerberus -
El pesado lastre de tener como antecesores a uno de los mejores juegos de rol de todos los tiempos hace que este título termine siendo criticado más por lo que no tiene que por lo que es en sí mismo…; pero no hay nada que hacer, este es el peso de llevar a su espalda un nombre tan importante como Final fantasy VII.
Quítale esa coletilla y te encontrarás con un Beat em up sencillo pero agradable con unos enemigos finales muy divertidos y una jugabilidad que aunque por momentos falla en el control termina por ser ajustada.
Pero
al tener a FFVII como marca los usuarios terminan por reprocharle el hecho de que no conserve mayores atisbos como juego de rol, que presente fallas técnicas, que no ser den trabajos en equipo, que su desarrollo sea corto… en fin que no sea un juego de rol.
Ante esto muy poco le resta a Dirge Of Cerberus para ofrecer, realmente la tenía muy difícil pues satisfacer a innumerables legiones de fanáticos (algo conservadores por demás) con una “secuela” que innovara tanto en lo jugable era una apuesta demasiado arriesgada.
Pero si por otra parte, asumimos a este título como una entrega que narra una historia paralela y que se juega de otra forma el título alcanzará la calificación de “bueno”; además de ser divertido en varios de sus parajes;
en el jugador dependerá el punto de vista con que observe a este título.
De todos modos hay que abonarle algunos elementos a esta nueva propuesta, para empezar vale la pena destacar la manera como se ha diseñado el tutorial (prácticamente se ha convertido en otro minijuego); así mismo Vincent ha pasado de ser un “secundario” para convertirse en todo un personaje capaz de llevar la batuta de una historia propia (puede que en un principio no le reconozcamos tanto carisma pero se lo termina ganando a “pulso”.
No obstante, al tratarse de un juego de este género le hubiera sentado bastante un buen modo multijugador (cooperativo ya hubiera sido la bomba), ni que decir de algo online, aunque al parecer PS2 definitivamente no fue la consola que despuntará en este aspecto ni Square Enix ha querido explotar esa modalidad en un título diferente a final fantasy XI.
Desafortunadamente
los rasgos repetitivos en las misiones y el hecho de ser absolutamente lineal le quita muchas posibilidades rejugables a este título; su historia motiva a terminarlo (hay algunos datos clave que bien vale la pena descubrir) pero poco más.
Paradójicamente su duración no es tan corta como suele darse en el género, pero una vez más muchos usuarios lo sentirán demasiado corto al compararlo con los otros juegos de la saga; definitivamente en este caso la comparación de Dirge of Cerberus con las otras entregas de Final fantasy termina por ser lamentablemente odiosa.