GRÁFICOS - Rayman: Raving Rabbids -
El apartado grafico de este juego es muy vistoso y colorido, tiene la particular marca de las creaciones de Michael Ence y es así como el peculiar y surrealista universo de Rayman se podrá apreciar en todo su esplendor.
Pero ahora contaremos con unos invitados excepcionales; se trata de unos simpáticos conejos que a fuerza de una intensa campaña publicitaria son ahora casi tan conocidos (o más incluso) que nuestro querido orejón.
Si algo caracteriza a los conejos en la vida real es su facilidad reproductiva (la hembra puede tener crías todos los meses) y tal parece que esta particular condición se quiso “emular” en el juego; veremos conejos en todos los lugares del juego; conejos, conejos y más conejos.
El diseño de los mismos es genial por donde se les mire, son graciosos a más no poder y realizan continuas apariciones en la pantalla (en algunos momentos aparecen como “distractores”, una gozada total).
Algo que caracteriza un título de minijuegos es la variedad en los escenarios y esto es notorio en RRR;
veremos tantos escenarios como minijuegos trae este divertido juego; todos ellos recreados bastante bien, aunque como suele pasar varios de ellos casi pasarán inadvertidos ante la apremiante necesidad de superar la prueba que estemos disputando.
En ese sentido debemos señalar que algunos escenarios presentan fallas gráficas como ralentizaciones y algunos Poping; pero a la larga esto es casi como si detectáramos las falencias gráficas en un juego de baile, que las hay las hay y puede que muchas pero… ¿a quién le importan?
Con todo y lo anterior
hay que reconocer un muy buen acabado que poco y nada tiene que envidiar a la versión para Wii (ellos si que tienen claro que lo que importa es la jugabilidad) y que incluso llega a destacar en algunos minijuegos como los diseñados a modo de shooter (bastante vistosos a decir verdad).
Otro elemento de agradecer tiene que ver con las numerosas animaciones a lo largo del juego, todas con un agradable sentido del humor y un nivel de detalle alto; además de permitir sopesar los momentos de carga.
De hecho cada minijuego contempla un importante tiempo de carga pero gracias a las animaciones de los videos (y a las de la carga en sí) esto pasa por ser un factor secundario que en muchos casos ni notaremos.
Cada minijuego nos “premia” con una animación distinta en función a si superamos la prueba o si fracasamos, esto le da mayor variedad al desarrollo y hace que las pruebas superadas lejos de desesperar nos motiven a querer intentarlo una y otra vez.
Además
los diseñadores han dotado a Rayman de una enorme cantidad de trajes alternativos que le brindan un aspecto más desfachatado aún a nuestro personaje; no es sino un extra pero es llamativo a nivel gráfico y le da algo más de variedad al desarrollo de la casi inexistente historia.
No obstante hemos notado que la cámara por momentos y en algunos minijuegos nos ofrece unas malas pasadas, esto posiblemente se deba a que el control resulta más aparatoso con el mando de PS2 y le da un aspecto deficiente a algunos de los minijuegos (por fortuna son los menos).
De todos modos, más allá de una impresionante demostración gráfica (que se nota que no fue el propósito de ubisoft) nos encontramos con unos personajes muy carismáticos con una gracia única, además los diseños estrambóticos en algunos minijuegos le dan un aire absolutamente delirante, psicodélico y surrealista a un juego cuyo propósito es ambientarnos en el mundo loco de estos conejos (y a fe que lo han logrado).
SONIDO - Rayman: Raving Rabbids -
Otro aspecto en el que ambas versiones no guardan mayores diferencias y que Ubisoft ha dejado en un balance bastante alto que no llega al sobresaliente no por la calidad de sus melodías sino por la cantidad ya que para tantos minijuegos se nos antojan insuficientes.
De todos modos lo que hay es de autentico lujo, nos encontraremos con canciones muy conocidas que no referiremos para no hacer spoiler innecesarios, nada más debemos citar la famosa melodía de Pulp Fiction o la bamba para que nos demos cuenta de lo que nos espera, es sencillamente genial., aunque algo corto.
El apartado sonoro viene redondeado por una extensa carpeta de sonidos Fx que complementan a la perfección la ambientación y es que por ejemplo los sonidos de los conejos son para partirse de risa.
Elementos como el sonido de puertas cuando se cierran o el de nuestra arma en unos minijuegos tipo shooter están muy bien logrados, es cierto que no contamos con diálogos pero estos sonidos cumplen muy bien su función.
Además
los sonidos van variando conforme avancemos en las pruebas, es así como reaceleran si el tiempo apremia o cosas por el estilo, si algo ayuda a la ambientación de los minijuegos es precisamente su apartado sonoro.
En ese sentido encontramos la gran baza aún en la banda sonora del juego y es que cada canción que se ejecute jugará un papel fundamental (nunca mejor dicho) es así como en el caso de una canción veremos como los acordes y el ritmo nos ayudarán a superar algunas pruebas determinadas de un modo similar al genial Donkey Konga para Gamecube.