JUGABILIDAD - Destroy All Humans 2 -
Si te gusto la anterior entrega indudablemente esta también lo hará gracias a que ha mantenido muchas de las claves jugables añadiéndole gratas sorpresas y nuevos modos.
Para empezar
nuestro personaje cuenta con mejores habilidades con las que se ganan muchos enteros, en especial en el modo historia donde muchos de los acontecimientos contemplan un desarrollo más complejo que en la precuela.
En párrafos anteriores se señalo que por momentos el juego toma un matiz al mejor estilo de “aventura gráfica”; esto es algo que llama la atención y que sin caer en el abuso de diálogos si que le ha dado una mayor consistencia al argumento (que a su vez es hilarante como pocos).
De todos modos Destroy All humans 2 mantiene las premisas jugables de la primera entrega, es así como tenemos que resolver misiones a lo largo de la aventura, la mayoría relativamente sencillas, no obstante ganan complejidad en la medida que durante su curso aparecen muchas secundarias, además si a eso le sumamos que durante el recorrido debemos recoger numerosos elementos (con un diseño similar a los objetos vistos en la saga de Jak & Daxter); nos encontraremos con un título bastante más extenso que el anterior (sin llegar a ser exasperante).
El control es muy cómodo e intuitivo, de modo tal que pese a contar con numerosas habilidades estas se manejan muy bien y no representa mayor dificultad el asumirlas; evidentemente comparte la mecánica de la precuela y los elementos nuevos se indican fácilmente en la pantalla.
El arma por defecto es muy fácil de usar, es una gozada observar como los humanos quedan electrocutados (conste que el juego es de pleno humor negro), aunque el sistema de apuntado no señala directamente al objetivo de modo que tendremos que dirigir la pistola, esto le añade algo de dificultad al juego (no demasiada tampoco).
La interacción con los demás es muy fácil, basta con oprimir el botón L1 para que se despliegue una pantalla que nos indica el movimiento a realizar, son las opciones típicas de la precuela, es decir mover un objeto para alejarlo o atraerlo o impactar con un poderoso golpe mental.
Las opciones más atractivas vienen en el momento en que comenzamos a poseer a las demás personas y tomamos su cuerpo, es una gozada utilizar el control mental para introducirnos en alguien, además sí hacemos uso de una habilidad extraterrestre los demás lo notarán y comenzarán a correr y gritar.
En ese momento podemos optar por dos cosas: o salir despavoridos del lugar (no muy recomendable por cierto); o hipnotizar a todos para que comiencen a bailar, nuevamente la pantalla despliega esas opciones; el resultado es por supuesto muy cómico y hará que todos olviden nuestro alter ego de manera inmediata.
También podemos interrogar la mente de los habitantes en búsqueda de información vital (como el paradero de un agente de la KGB por ejemplo); la interacción es breve pero muy efectiva.
El poder controlar la mente de las personas es uno de los elementos más atractivos del juego y le brinda unas posibilidades ilimitadas a su desarrollo, además en muchas ocasiones es absolutamente preciso hacerlo pues de otro modo seríamos detenidos inmediatamente o no podríamos dialogar con otros “colegas” como policías o agentes.
Por su parte
el modo multijugador alarga considerablemente la vida útil del juego y le da aún mayor dinamismo a la aventura gracias a su entretenido modo cooperativo, al contar con dos personajes a falta de uno podemos realizar las misiones de manera más rápida (así como eliminar a los enemigos); pero su gran limitante es que no se pueden distanciar mucho en la pantalla, algo que a la larga reduce la efectividad de este método y que nos hará decantarnos por el modo a pantalla partida.
Por supuesto también contaremos con las misiones a bordo del platillo volador, no obstante estas han sido la que menos factura han obtenido pues no plantean mayores diferencias en torno a lo visto en la precuela (aparte de algunas fallas técnicas); eso sí, agilizan nuestro avance por los mapas del lugar y por supuesto le añaden variedad a la aventura (más aún si no llegaste a jugar a con la precuela).
De hecho la dificultad en el control de la nave (más por problemas con la cámara que otra cosa), así como el reto le añaden una posibilidad extra al juego. Las misiones en el platillo volador no serán pocas y son definitivas pero a decir verdad hubiésemos preferido un mejor balance en las mismas.
El principal guiño en estas misiones tiene que ver con la posibilidad de abducir personas durante el vuelo, un efecto muy gracioso que además “nutre” de energía a nuestro arsenal permitiéndonos mejorar el rendimiento de las armas; pero que a la larga no conlleva una mayor variedad en relación a lo visto en la precuela; es un modo divertido pero que por obvias razones no impacta tanto como antes…
DIVERSIÓN - Destroy All Humans 2 -
Un título largo, variado y con muchísimo sentido del humor, argumentos más que validos para pensar que Destroy all Humans 2 cuenta con todas las bazas para ratificar las expectativas que se habían centrado en el mismo.
Pese a que la mecánica pudiera parecer algo repetitiva lo cierto es que el argumento ofrece variantes que nos llevarán a querer saber todo lo que sucede hasta el final del juego y es que Crypto tiene lo suyo en lo que concierne a un curioso carisma que solo los antihéroes de culto logan obtener.
Un aspecto que empaña el resultado final tiene que ver con la relativa baja dificultad a lo largo de las misiones así el descompensado resultado con las misiones en el platillo volador que terminan por restarle algunos enteros a la valoración final.
Pero si algo ha conservado plenamente esta entrega (e incluso ha mejorado) es el genial sentido del humor, por el solo hecho de conocer todas las nuevas e intricadas situaciones en que se ve comprometido nuestro “héroe” la adquisición de esta secuela se ve más que justificada.
Pero no sería justo pasar de largo sin reconocer las nuevas opciones multijugador y habilidades con que cuenta nuestro personaje, algo que le da una plena identidad a esta secuela y que nos “conquistará” de inmediato.