GRÁFICOS - Destroy All Humans 2 -
Gráficamente esta entrega no presenta mayores diferencias en relación a lo ya visto, de hecho nos encontramos con algunos inconvenientes tales como Poping y los infaltables bordes dentados en el horizonte, pero nada que llegue a empañar el resultado final en su conjunto.
Ya la precuela sorprendía con unos escenarios muy bien logrados, en especial en lo que tenía que ver con el diseño de nuestro extraterrestre y en algunos de sus elementos (esas vacas que poníamos a volar eran apoteósicas).
En esta ocasión la ambientación se mantiene e incluso se ha mejorado (otra cosa es que ya no impacte tanto);
los escenarios son aún más grandes y traen más elementos interactivos entre sí; todo perfectamente ambientado en la década de los sesenta; eso sí hacen falta más coches y personas en algunos lugares; pero eso ha permitido no tener que sacrificar la resolución y la velocidad con la que nos desplazamos.
El alienígena se mueve mucho más rápido ahora (esto se nota especialmente cuando volamos, el efecto esta muy bien conseguido) y las facciones de su rostro cuentan con un mayor detalle aún a nivel ingame; por su parte los humanos también cuentan con un buen diseño aunque menos expresión (aunque hay que reconocer que el apartado sonoro compensa este factor).
La cámara sigue muy bien las diferentes acciones y nos permite un cierto grado de libertad, eso sí, tan pronto como somos descubiertos esta se ensombrece y deja muy poca visibilidad, no obstante al tratarse de un efecto jugable queda más que justificado.
Si algo destaca en este juego es lo vistoso de las armas y las habilidades de nuestro personaje y en la secuela dicho factor no podía ser la excepción, efectos tales como cuando ingresamos en la mente de una persona están muy bien recreados, en especial cuando salimos de la misma (dejamos una especie de piel detrás nuestro, suena escabroso pero es una completa gozada).
El juego cuenta con una muy buena cantidad de escenarios, de hecho el mapa representa al mundo en su totalidad, claro que evidentemente a la hora de desplazarnos no recorremos todos esos lugares;
el juego es mucho menos extenso de lo que aparenta, no obstante la recreación de lugares como Japón o la antigua Rusia han quedado muy bien (aunque al parecer se eliminaron a muchos humanos en la primera parte pues en esta secuela hay muchos menos).
Aunque el desplazamiento de nuestro personaje es mucho más fluido aún se nota un cierto movimiento “robotizado”; esto es algo que hasta cierto punto resulta común en los juegos del género y que no deja de ser un detalle “menor”.
El manejo de colores y algunos efectos especiales (como cuando volamos) le dan a este título un carácter muy agradable, de hecho gráficamente el título destaca en PS2 y consigue un resultado que si bien no es un MGS 3 no esta nada mal.
De hecho si hacemos una rápida comparativa pudiéramos decir que la apariencia de DAH 2 es muy similar a lo que en su tiempo fue DAH 1 en Xbox, así que en efecto se puede comprobar un mejor trabajo a nivel gráfico, es cierto que en detalles como cuando vamos en el platillo volador no es tan bueno pero es perfectamente cumplidor.
Un elemento donde el apartado gráfico muestra una gran factura es en al modo multijugador, tanto en el cooperativo como en la pantalla partida pues las acciones mantienen el mismo ritmo sin mayor baja en la resolución.
En cuanto a los videos ya podíamos intuir el resultado de los mismos, la calidad en los mismos ha ganado muchos enteros, eso sí, se extraña una mayor cantidad y por triste que suene decirlo han perdido mucho del impacto original.
En definitiva estamos ante un apartado gráfico muy logrado que si bien no ofrece mayores variantes en relación a la precuela (más allá de unos personajes con mayor tamaño y escenarios algo más extensos) esta bastante conseguida y a la altura de los juegos recientes; nada en el apartado gráfico llegará a generar mayores dificultades y por el contrario algunas animaciones serán la mar de divertidas.
Puestos a pedir
hubiéramos querido ver mayor expresividad en los humanos pues sus rostros siempre aparecen estáticos, pero los diseñadores se las han ingeniado para que esto apenas se note, es una manera absolutamente validad para que no se note una limitación técnica y es que durante la acción para no poder verles la cara estos personajes estarán lejos y en caso de tenerlos muy cerca pues ya estarán “muertos” y obviamente sus rostros estarán “inanimados”.
Eso no quiere decir que no tengamos diálogos, todo lo contrario, incluso por momentos este juego tendrá aspectos de aventura gráfica donde debemos decidir cual es la frase que mejor se ajusta a nuestras necesidades, no obstante en esos momentos se han articulado pequeños videos que hacen que la calidad visual suba otro poco.
Tal vez esto sea lo que mejor debamos destacarle a los diseñadores y es su enorme recursividad, en esencia gráfica y tecnológicamente DAH 2 esta por debajo de muchos juegos, pero se las han ingeniado de modos tan curiosos que realmente nos sentiremos viendo un título con un potencia mucho mayor; esto si que es saber aprovechar las posibilidades de una consola.
SONIDO - Destroy All Humans 2 -
Saber utilizar todos los recursos de un sistema es mucho mejor que explotar al máximo el potencial de uno solo por separado, esto es lo que veremos con este juego donde su apartado gráfico y sonoro está a la altura.
Observándolos por apartado realmente no hay nada en lo que destaquen (incluso hasta lo contrario); pero
su articulación en conjunto ha quedado soberbio, es así como sonidos tales como los gritos de los humanos o algunas expresiones se combinan magistralmente con la animación de turno, el resultado: una gozada total.
La música de fondo como era de esperarse alude a la época en que se desarrolla la historia, aunque más que ser temas complejos se trata de pequeños sonidos que le dan más bien un ambiente de “persecución” a los acontecimientos que se van dando.
Cuando poseemos la mente de alguien o cuando los ponemos a bailar, las cortas melodías son una pasada, da gusto ver como un personaje que inicialmente huía despavorido se acerca sin remedio bajo la influencia de la hipnosis.
Los sonidos de las armas están muy bien diferenciados, desde el lanzador de rayos original hasta unas que iremos desbloqueando conforme vamos avanzando o que tendremos que comprar (o mejorar) en la tienda con los objetos que vamos acumulando.
Las voces de los personajes si bien no son muchas cuentan con una realización impecable, el acento de los rusos, la voz pausada y desenfada de los chicos; el tono impetuoso de los policías, todo esta muy bien logrado.
Como suele ser común en los juegos de este género, las voces vienen en perfecto ingles con subtítulos al español (de nuevo y como a es triste costumbre, menos en la versión NTSC que mantendrá los subtítulos en ingles); pero dado el acento de los personajes y el tono dramático del doblaje hay que reconocer que el resultado es sobresaliente. (En reiteradas ocasiones este redactor ha señalado que más allá de un doblaje, esta una buena interpretación, al fin y al cabo las dificultades idiomáticas se solucionan con unos buenos subtítulos).
Puestos a pedir
hemos encontrado unas ciertas fallas en la combinación de las voces con los sonidos de fondo y los efectos Fx, es posible que esto se deba más a limitaciones en el sistema de salida de PS2 que a lo mejor con un buen sistema externo quede subsanado, no obstante el efecto se hace notorio y genera perdida en los sonidos de fondo que se ven opacados ante los delirantes diálogos y los efectos sonoros Fx.
Con todo y lo anterior el apartado sonoro es sobresaliente siempre y cuando asumamos lo bien que funciona en el juego como un conjunto; esta definitivamente es la gran virtud de este título y que también se le debe sumar a factores tales como la jugabilidad y la diversión.