GRÁFICOS - Eragon -
Como suele ser habitual en los juegos de este tipo, Eragon aparece en versiones multiplataforma donde, salvo su desarrollo en portátiles, PS2 resulta ser la consola casera más “limitada” tecnológicamente.
Esto puede hacer que muchos jugadores (en especial los que vean la versión para Xbox 360) sientan que a nivel gráfico el título este por debajo de las expectativas, pero nada más lejano:
entendiendo las características técnicas de la consola casera de Sony hay que reconocer que el apartado gráfico alcanza características que bordean con el sobresaliente.
Los diseñadores han optado por un estilo que cuando menos se puede calificar de “original” en lo que tiene que ver con el diseño de muchas animaciones (en especial durante las intros de los respectivos capítulos); estas no se tratan de digitalizaciones a la usanza del señor de los anillos sino que se realizaron a partir de bocetos cual si fueran una especie de comic; es realmente difícil definirlo, lo mejor será que el jugador lo vea por si mismo.
Pero esto no quiere decir que los personajes no se vayan a parecer a sus homónimos en el cine y esto es algo digno de elogio pues si bien el aspecto de viñeta en los videos de intro puede plantear dudas ya en el momento jugable veremos a los personajes principales representados fielmente siguiendo los modelos de los actores reales (con captura de movimiento incluidas).
Los modelos de los personajes rayan en un muy buen nivel,
la fidelidad de los rostros esta bastante conseguida, en especial los del joven Eragon (otra cosa es que el actor que encarna al personaje es casi desconocido en el medio) y la de su acompañante (este sí un actor de culto).
Los personajes tienen una física de movimientos bastante cuidada, pueden ejecutar combos muy vistosos (aunque en algunas ocasiones su control no resulta tan preciso y termina por limitarse a “aporrear” los botones del Pad de manera indiscriminada) y poseen habilidades mágicas que combinadas con su destreza en el manejo de armas como flecha y espada redondean un conjunto bastante logrado.
El diseño de
los enemigos también cuenta con un buen detalle, aunque dado el enfoque del juego (Beat em up) se termina por
abusar del efecto clónico y en muchos momentos nos enfrentamos a hordas interminables de enemigos que se repiten hasta el cansancio.
Los escenarios son consecuentes con los del filme a tal punto que alcanzan a convertirse en un “spoiler” del mismo,
no obstante no contar con un nivel de detalle alto si presentan una interactividad en sus elementos que aporta bastante en la parte jugable, y es que destruir parte del escenario siempre resulta un aliciente interesante en este tipo de juegos.
Por su parte algunos efectos técnicamente se quedan por debajo, es el caso de los barriles (que siempre están llenos de agua y además con un efecto visual muy discreto) y de algún que otro puzzle muy sencillote con un diseño bastante regular.
La cámara no resulta controlada en ningún momento por el usuario, esto es algo que de entrada preocupa pues en un juego de este tipo resulta frecuente que una cámara deje perdido al usuario, no obstante y en honor a la verdad hemos de reconocer que la cámara por lo general se encuentra en el lugar indicado ofreciendo una jugabilidad muy cómoda.
El diseño de los niveles cuenta con apartados tipo plataforma que le dan algo más de variedad al desarrollo del juego, la movilidad de los personajes responde bastante bien, pero es en estos casos donde la cámara termina por darnos una mala pasada pues en ocasiones no sabremos que vía tomar y generará algo de molestia no poder llegar a determinados sitios infranqueables que con una cámara libre se podrían cuando menos visualizar y tener claras las posibilidades de acceso en el mismo.
Las fases en el lomo de Saphira se convierten prácticamente en otro juego dentro del título y su apartado gráfico es distinto, nos encontramos con un diseño tipo shooter tridimensional muy bien logrado y ambientado, la respuesta del dragon es muy precisa (destaca sobretodo en los breves momentos donde podemos activar supervelocidad) y no presenta ninguna ralentización ni los comunes efectos de Poping que tienden a habitar los juegos de este tipo en PS2.
Gráficamente los niveles de vuelo son de lo mejor del juego, aunque la ambientación resultan más pobre y con menos detalle que en las fases a pie, lo cierto es que el diseño resulta muy “creíble” y si bien no llega al nivel de lo visto en Panzer dragón Orta para Xbox (algo lógico a la larga) si presenta una mejor factura que lo visto en Drakengar (bueno, en relación a la segunda parte de ese juego el apartado gráfico es más similar). Una pena eso sí, que estos niveles sean cortos y escasos, pero de eso ya hablaremos en el apartado de jugabilidad.
Otro aspecto que resulta algo deslucido se presenta cuando nuestros personajes se “alejan” de la pantalla, dado que no la controlamos veremos en varias ocasiones como Eragon y su acompañante quedan reducidos de tamaño considerablemente cuando se aproximan a algunos escenarios en específico, esto puede parecer una obviedad (al fin y al cabo en perspectiva tridimensional resulta normal que en unos lugares el personaje se vea más pequeño) pero nuevamente hemos de insistir en que cuando se puede controlar la cámara por lo general tendemos a buscar un mejor ángulo para esos momentos.
De hecho en algunas ocasiones la cámara hace un “acercamiento” cuando logramos ejecutar un combo especial con nuestro personaje (al mejor estilo de lo visto en los más recientes juegos de James Bond en tercera persona); es un efecto llamativo a nivel visual aunque no muy practico en términos jugables.
En definitiva el aparado gráfico esta bien logrado pese a las limitaciones técnicas de PS2, pero tal vez el hecho de no resultar muy novedoso (es en buena medida muy similar al visto en el señor de los anillos) le termina por restar muchísimo impacto, algo que afecta y bastante…
SONIDO - Eragon -
Es de lo mejor que tiene este título aunque no esperábamos menos, si algo es muy pulido en el cine esto es la genial banda sonora que rodea a las grandes superproducciones y Eragon no ha sido inferior a ello;
una ambientación impecable con melodías de corte mágico medieval que conquistan a las primeras de cambio.
La melodía es una completa gozada, además esta muy bien implementada dentro del desarrollo del juego tomando tonalidades distintas en algunos momentos del nivel, algo que ayuda muchísimo en la inmersión con la historia.
Los sonidos y efectos Fx si bien no son muchos están muy bien articulados, desde el sonido del fuego hasta el de los barriles de agua, llama la atención el sonido de las lanzas y las flechas.
La ambientación gana muchos enteros gracias al apartado sonoro, los gritos en las aldeas o el sonido de un rió mientras lo pasamos encima de puente, es simplemente genial.
El trabajo en el doblaje también cuenta con muy buena factura, aunque una vez más los usuarios de la versión NTSC tendrán que “conformarse” con un título sin subtítulos en español, menos mal que gracias a la película (y por supuesto a la novela original) se podrá entender íntegramente el argumento.
No obstante un elemento a favor de los usuarios americanos es que
los actores del filme han prestado su voz para el juego, en esto destaca el trabajo del joven Eragon interpretado por el actor Ed Speleers, aunque la “timidez” del personaje que encarna resulta desesperante por momentos.
En definitiva un apartado sonoro bastante bueno que tenía todas las bazas para lograrlo, en muy buena medida le debe su factura a que es una copia total de la película, pero esto es un recurso valido por donde se le mire.