INTRODUCCIÓN - The Fast And The Furious: Tokyo Drift -
Las carreras clandestinas y los derrapes apasionantes no solo llegaron al cine en la tercera parte de “The fast & the Furious” (también conocida como “A todo Gas”) sino que también lo hizo en un videojuego de la mano de Bandai Namco y Eutechnix.
Más de 80 misiones y decenas de vehículos licenciados nos esperarán dispuestos a conocer los recorridos nocturnos en las calles de la ciudad de Tokio, tu habilidad y pericia al volante serán definitivas para superar los difíciles trazados, además no estarás solo…
La personalización clásica, posibilidades de controlar más y más coches, ir ganando el respeto entre tus adversarios, en fin los elementos tradicionales en los juegos del género harán presencia aquí.
CIRCUITOS EN TODA SU EXTENSIÓN
La tercera parte de la película A todo gas tenía bastante reto por delante, para empezar sus dos precuelas se han convertido en verdaderos elementos de culto dentro del cine comercial generando ingresos por más de quinientos millones de dólares solo en recaudaciones en el cine mientras que a la fecha se registran más de veinte millones de copias vendidas en DVD.
Con estos elementos resultaba más que lógica una continuación, pero en esta ocasión se opto por desmarcarse y ofrecer un escenario completamente distinto,
las calles de Tokio se convirtieron en el marco ideal para lograrlo.
De la mano de director Asiático Justin Lin; un joven bastante talentoso y relativamente poco conocido en el medio (su producción más sonada hasta el momento había sido una película independiente llamada “Mejor suerte mañana”) se dio inicio a la fábula de la velocidad y el turbo.
Así mismo
se optó por el aporte de actores no muy conocidos pero absolutamente comprometidos con la película y apasionados por los bólidos como Lucas Black Bow Wow, Brian Tee y Nathalie Nelly (una joven actriz de tan solo 21 años pero con un carisma innegable en la pantalla).
La nueva apuesta era bastante dura pero había razones de peso para optar por este “cambio” de horizontes en la pelí; por una parte las dos cintas previas habían catapultado a la fama a sus protagonistas pero no dependía de ellos para conseguir el éxito en la taquilla además las peligrosas carreras japonesas se convertía en un contexto novedoso en una película que podía caer fácilmente en la reiteración del estilo.
A primera vista lo ha conseguido, el recaudo conseguido en taquilla apuntó buenas maneras y la crítica en general se ha mostrado “generosa” con el filme, no es una maravilla pero tampoco resulta floja y su argumento resulta valido y creíble, bueno, también es cierto que de este tipo de filmes no es que se espere un argumento del otro mundo.
Una versión en videojuego estaba más que cantada dado el éxito de los juegos de temática similar donde EA ha brillado con luz propia con su impresionante éxito con Need for Speed luego de adoptar el estilo la ya veterana saga se consolido definitivamente en ventas y aceptación mundial.
Incluso las pistas japonesas ya han sido versionadas en varios juegos que toman como referencia central los derrapes y altos riesgos que se toman en estos escenarios nocturnos, títulos con buenos registros en ventas que no hacían más sino enmarcar lo ideal de exprimir el concepto de la tercera parte de la película con un videojuego que hiciera gala al género que ha impuesto.
Bólidos, pistas nocturnas, historia de fondo, personalización de los coches, turbos, en fin… la película lo tenía todo como para que s dejará pasar de largo en un videojuego; además
en cierto sentido A Todo Gas vendría a ser en relación con la saga Need for Speed lo que Alone in the Dark significa para Resident Evil; así que la promoción estaba asegurada.
La fusión Bandai Namco es hoy por hoy una de las empresas más grandes del mundo y su papel en el mundillo de los videojuegos es total, posee prácticamente las licencias más poderosas de las series manga y su experiencia en el terreno de los juegos de coches es más que conocida así que el escenario no podía ser mejor.
Si a eso le añadimos el creciente interés por la nueva versión de Need for Speed obtendríamos un contexto más que propicio para exhibir una competencia ideal y es que solo un videojuego con una licencia como estas podía atraer los ojos de los apasionados al género.
La primera impresión que nos ofrece el título es muy atractiva: más de 80 misiones, decenas de coches inspirados en licencias reales, posibilidades de personalización a tope, las peligrosas pistas japonesas como marco y hasta un modo online con soporte para cuatro jugadores se convertirían en el ambiente ideal para plantarle cara al título de EA; además si esta empresa se precia de ser una de las más poderosas del mundo de los videojuegos, Bandai Namco también tiene lo suyo, así que todo estaba listo para presenciar un verdadero duelo de “titanes”…
Desafortunadamente todas las buenas maneras que apuntaba este promocionado desafió se ha quedado en el nombre y es que si bien EA ha cumplido con su tarea, el nuevo juego de A Todo Gas no ha cumplido con todas las expectativas que esperábamos.
El solo principio del juego ya nos apunta a un futuro desconcertante de la mano de una historia hibrida que toma escasos elementos del filme original; unas carreras que a los pocos minutos comienzan a hacerse angustiosamente repetitivas, un control con algunos desajustes, poco a poco veremos que la esperada producción de este videojuego se va cayendo a pedazos; una verdadera lastima pues sin lugar a dudas apuntaba mucho más alto en todo sentido.