JUGABILIDAD - Call of Duty 3 -
Con un balance tan positivo en audio y video hubiera sido un fracaso si la jugabilidad no hubiese estado a la altura pero por fortuna hemos de decir que Call of Duty 3 presenta también una buena calidad en este aspecto.
Aunque con dos entregas previas a cuestas y ambas sin mayor tiempo de espera entre una y otra (más un menos de un año) resulta lógico que no encontraremos mayores novedades.
En esta ocasión se le ha apostado mucho más a la acción que a la estrategia, esto quiere decir que el apoyo de los demás soldados no resulta tan vital ni ellos andan pendientes de nuestros comandos para decidir su siguiente acción; por lo general avanzan (muy rápido por demás) pero se quedan “esperando a nuestro arribo en una zona posterior.
Estamos ante un típico shooter en primera persona, así que si eres un fanático del género no dudes ni un segundo en hacerte a por este juego, pero si es el caso contrario difícilmente encontrarás en call of Duty 3 los suficientes elementos innovadores como, para pensar que se trata de una “reinvención” del género jugable.
Tendremos
una importante sucesión de niveles de considerable extensión aunque bastante lineales a decir verdad (aunque dan la impresión de ofrecer una mayor libertad); no obstante avanzar es tremendamente enganchante dado el frenetismo y la acción desbordante a cada paso y es que nunca se sabe que emboscada nos tienen preparados los enemigos a solo metros de distancia.
Cada nivel contempla una extensa aventura con una buena cantidad de misiones que debemos cumplir a cabalidad, no obstante no se tratan de puzzles como los del famoso Goldeneye de Rare sino que son objetivos del tipo “elimina a tantos rivales” o “destruye un lugar”, es decir que forzosamente los vamos cumpliendo en el desarrollo de nivel.
Hay algunas variantes que casi podemos bautizar como
minijuegos y le aportan mayor variedad al desarrollo, estos son momentos muy divertidos como cuando nos encontramos encima del tanque dirigiendo los disparos (es más fácil de lo que aparenta en un principio).
Otro aspecto innovador lo constituyen los
enfrentamientos “cara a cara” con el enemigo, además de tomarnos por sorpresa y poder eliminarlos en el momento menos pensado, a menos que logremos llevar una adecuada sucesión de botones para librarnos de él y posteriormente eliminarlo oprimiendo el botón indicado.
No nos vamos a encontrar con botiquines o algo por el estilo, pero recuperarnos a la larga es sencillo (en especial en el modo de dificultad más fácil) pues basta con que nos hagamos en un lado seguro hasta que nuestro soldado se recupere).
Para saber nuestro estado de salud, simplemente la pantalla se trastocará bruscamente, notaremos que nuestros movimientos son más imprecisos, escucharemos a los demás a lo lejos y la pantalla se irá tornando rojiza, es todo un acierto.
El modo historia engancha sobretodo por la variedad en el desarrollo de la aventura, con escenarios que sorprenden a cada instante y es que los enemigos aparecen en los lugares más inesperados, pero los más duros en este tipo de juegos lo pueden encontrar algo corto.
Por fortuna
Call of Duty 3 dispone de un modo en línea muy completo que alarga considerablemente la vida útil de este título; para empezar a carpeta de participantes se ha doblado en relación a las anteriores entregas, es así como podemos jugar con hasta otros 15 colegas de más, las posibilidades ganan así muchos enteros.
Tendremos los típicos modos jugables de combate a muerte, atrapar la bandera, la genial batalla por equipos y el infaltable cuartel general; la jugabilidad mantiene muy buen ritmo y nuevamente hay que elogiar el apartado gráfico pues pese a que en línea el desarrollo de los juegos tiende a perder solidez en sus diseños, el resultado en Call Of Duty 3 es bastante bueno.
Pero por el contrario
debemos lamentar que no se haya incorporado un buen modo a pantalla dividida, así que la única posibilidad de jugar con un amigo es a través del modo online (bueno a menos de que nos intercambiemos el mando al mejor estilo como se hacia con las joyas de 8 y 16 bits).
De todos modos Call of Duty 3 es absolutamente cumplidor en todos sus aspectos, la jugabilidad engancha gracias a la inmersión que se han sacado de la manga sus programadores, además la curva de dificultad esta bastante bien ajustada.
Incluso la cámara aparece mucho más compensada que en las precuelas siguiendo muy bien el avance de nuestro soldado, aunque puestos a pedir el ritmo no ha quedado todo lo compensado pues prácticamente avanzamos a la misma velocidad así estemos de pie, en cuclillas o completamente tendidos sobre el suelo, pero a la larga no es algo que incomode en demasía.
DIVERSIÓN - Call of Duty 3 -
En su género Call of Duty 3 se erige en lo más alto, muy pocos juegos le pueden mirar de frente, algo que habla muy bien de todo lo divertido que puede resultar.
Su nivel de dificultad esta bastante compensado, en especial en la Inteligencia artificial de los rivales, estos hacen “trucos” muy interesantes como permanecer ocultos tras una pared o alertar a sus compañeros (no es un MGS 3, pero si es un buen resultado lo que han obtenido con la I.A. de los enemigos).
Además si alguno lo encuentra algo fácil puede ajustarle el nivel de dificultad, eso sí las diferencias entre los niveles es bastante notoria así que si comenzaste con el nivel normal, el más sencillo te resultará demasiado fácil o viceversa.
Estamos ante un juego cuyo modo historia si bien contempla un buen catálogo de misiones con escenarios muy extensos y variados, su ritmo es tan desenfrenado que
a base de enganche terminarás por acabarlo antes de lo que hubieras querido.
De todos modos serán las mejores horas que hayas disfrutado con un buen shooter en primera persona, de nada hubiera servido que le agregarán decenas de nuevas misiones si todos contemplarán un desarrollo similar, no son pocos los juegos que se critican por repetitivos y Call of Duty por fortuna no ha ingresado en ellos.
Eso sí un aspecto negativo que incide directamente en la diversión es no poder jugar en modo multijugador a menos de que estemos conectados, es una lastima porque una gran fortaleza de los shooter son sus posibilidades para jugar con otro colega en una pantalla dividida; puede que se le hubiera perdido algo de detalle en el apartado gráfico o en la suavidad de las texturas pero el sacrificio tal vez hubiera estado justificado (nos quedaremos sin saberlo).