INTRODUCCIÓN - Devil May Cry 3 Special Edition -
El retorno de Dante en su tercera aventura para PS2 significó un resarcir total de una saga que tuvo tanto éxito en su primera parte como críticas en su continuación; con el “despertar” de Dante Capcom demostró que los que habían “despertado” más que el mitad demonio y mitad hombre habían sido sus programadores.
Devil May Cry 3 recuperó el sitial de honor a este título de Capcom y hoy por hoy sin duda es uno de los juegos más envidiados por las consolas rivales, no es gratis que una de las bazas fuertes para PS3 sea precisamente la cuarta parte de esta aclamada aventura.
Pero la exclusividad de la tercera entrega es ahora parcial; en buena medida aprovechando el filón de la licencia (algo habitual en Capcom a la larga); la empresa nos entrega una edición especial de este juego de culto con algunos añadidos que harán las delicias de los usuarios de PC que por primera vez dispondrán de Dante en su plataforma; mientras que
para PS2 es la oportunidad de disfrutar con uno de sus mejores juegos con una muy ajustada renovación ¿será suficiente?...
LOS DEMONIOS SI PUEDEN LLORAR…UNA VEZ MÁS
Desde el solo título, todo lo que se desprendía de este juego en su primera entrega en PS2 denotaba sorpresa a su paso, de ser concebido inicialmente como un post de resident Evil las aventuras de Dante dieron paso a la que probablemente sea la saga más importante que ha visto la “vida” durante la generación de los 128 bits en PS2.
Devil May Cry lo tenía todo (o casi todo); unos excelentes gráficos para su tiempo, unos enemigos muy llamativos (aunque algo repetitivos); una tremenda y ajustada curva de dificultad; una jugabilidad endiablada (nunca mejor dicho) y ante todo un personaje absolutamente carismático que conquistaba a todos gracias a su estilo irónico y frases cínicas durante los desiguales combates.
Desafortunadamente
la versión PAL tardó un tiempo más en llegar (quitándole bastante al factor sorpresa) y con unas franjas negras de escándalo que aparte de ensombrecer el apartado gráfico le restaba muchísima velocidad a la acción general del título, no obstante con todo y ello el juego obtuvo unas valoraciones óptimas aún en su versión PAL.
Sony no puede olvidar lo que significó este título en el despegue definitivo de su consola (y no lo han hecho, la de dinero que deben estar invirtiendo para que este juego no sea multiplataforma en su cuarta entrega ni nos lo imaginamos);
en muy buena medida Solid Snake y Dante se asocian con los más brillantes momentos de PS2 ; valga citar que ambos títulos contaron con demos jugables en su inicio distribuidos en otros juegos donde a la larga muchos usuarios terminaron haciéndose con ellos solo por poder jugar con estos personajes antes que nadie.
Con tanta algarabía a su alrededor no era de extrañar que una secuela hiciese pronto acto de aparición, surgió así la secuela que todos quisiéramos olvidar, una apuesta por el cambio que trajo un enorme malestar a los aficionados (hasta el carisma de Dante se perdió).
DMC 2 es un juego al que nunca se le podrá hacer justicia y atesora algunas de las situaciones más atípicas en el mundillo de los videojuegos; el nuevo equipo de desarrollo quería desmarcarse de la precuela y para ello proporcionaron un título más extenso (la friolera de dos DVD); agregaron un nuevo personaje jugable, adicionaron prácticamente 50 nuevos movimientos en Dante (en buena medida fueron los precursores del caminar por las paredes, algo que posteriormente se vería perfeccionado en la famosa trilogía del Príncipe de Persia); en fin aportaron tal cantidad de cosas nuevas que en efecto se notaba que no pretendían aprovecharse de la licencia para entregar un juego que fuese una especie de “expansión” del todopoderoso título previo.
De ironías esta plagado el sector de los videojuegos, cuando se le reclama a las secuelas que no se limiten a aprovecharse de las bondades jugables de la primera entrega nos encontramos con resultados como estos donde
a pesar de haber cambiado sustancialmente la experiencia jugable el resultado final fue un tremendo fiasco.
Hay que reconocer que si bien las sagas de culto deben renovarse, este proceso debe hacerse con el cuidado suficiente como para no hacer que se llegue a perder su esencia misma; esto sucedió con la aventuras de Dante y si bien es cierto que si esta secuela no hubiese tenido tras de sí ese pesado lastre seguramente no hubiese generado tantas reacciones como las que tuvo en su momento.
Pero no todo jugo en su contra, el juego tuvo unas excepcionales ventas (indudablemente producto del marketing promocional y de la influencia de su precuela) y alcanzó a capturar la atención de muchos aficionados que “disculparon” sus errores y siguieron fieles a la saga (es que Dante tiene un algo que “hipnotiza”).
Por fortuna la lealtad fue recompensada y
la tercera parte recuperó los elogiados elementos que tanto se extrañaron en la secuela, como resultado se obtuvo una jugabilidad más ajustada, una dinámica genial, se mejoró ostensiblemente la cámara, el apartado gráfico se optimizó y lo mejor Dante recuperó el carisma inicial y por partida doble…
El argumento se configuró alrededor de una precuela que nos permitía ver a un Dante mucho más jovial y de pasó nos aclaraba muchos elementos de la saga (algo hasta cierto punto similar a lo realizado con MGS3) y nos ofreció un personaje entrañable, nada menos que Vergil; un hermano gemelo de Dante que funcionaba como un sensacional y muy particular Némesis a lo largo de la aventura.
TODO VOLVIO A LA NORMALIDAD
El retorno de Dante (o mejor “el despertar”) no pudo haber causado una mejor impresión, ya los videos promociónales del mismo dejaban a las claras que esta entrega llegaba a colmar el vació dejado en la anterior parte (aunque argumentalmente sería posterior) La Dupla dante y Vergil se mostraba exitosa, lo habían logrado una vez más; puede que DMC 3 no sea considerado como la entrega definitiva pero volvió a lanzar esta aventura a lo más alto.
Es paradójico que un hermano gemelo lograse tanto reconocimiento por parte de los jugadores, al fin y al cabo se podía haber pensado que se trataba de un simple “recurso” técnico donde a Dante se le colocaba otro traje y listo; pero nada de eso,
Vergil es todo un personaje con el que muchos llegan a identificarse mucho más que con el mismo Dante incluso.
Posiblemente sea porque esta rivalidad reviva el famoso síndrome de “Caín y Abel” (las interminables rencillas entre hermanos) o porque simplemente estos encuentros entre hermanos sean demasiado enganchantes en los videojuegos (¿quien podrá olvidar el combate entre Snake y su hermano?) Lo cierto es que Vergil daba para mucho más y es así como tiene prácticamente asegurada una aparición estelar en su cuarta parte para PS3.
Pero según Capcom Vergil podía dar más de sí en la actual generación y optaron por ofrecer una edición especial donde lo van a demostrar, surge así una “nueva” entrega para PS2 y PC que ofrece los añadidos propios a una versión más extendida.
No es la primera vez que los usuarios de PS2 nos encontramos con ofertas de este tipo, en buena medida se trata de ediciones “de lujo” que pretenden capturar a más aficionados a través del mismo juego pero con elementos tales como nuevos niveles, ajustes gráficos o nuevos personajes jugables.
Pero no vayas a pensar que estas ante un MGS subsistence,
la edición especial de Devil May Cry 3 es a todas luces bastante justita; de modo tal que a menos que seas un tremendo fanático de Vergil o un Hard Core será difícil que esta “nueva” propuesta te resulte interesante.
Eso sí, casi sobra decir que si eres de esos pocos que no pudieron tener el DMC 3 original, no lo dudes ni por un momento este es tu videojuego (ni que decir de los usuarios de PC); además resulta innegable que su bajo precio es absolutamente tentador.