GRÁFICOS - Devil May Cry 3 Special Edition -
Tratándose de una revisión del DMC3 original resulta claro que la edición especial no va a ofrecer mayores ajustes gráficos, a lo sumo vas a encontrarte con un menú inicial aún más cómodo y con la posibilidad de jugar con Vergil a lo largo de la aventura.
Pero
el apartado gráfico de DMC se precia de ser uno de los mejores vistos en el inmenso catalogo de PS2, los personajes cuentan con un buen acabado (además de ser más de los vistos en las entregas previas) y el diseño más joven de Dante es toda una gozada.
Las animaciones están al orden del día con un manejo cinemática impecable, es cierto que evoca mucho al estilo matrix pero es innegable que resulta la mar de apropiado para un personaje que es mitad humano y mitad demonio.
Si en algo destacan los juegos de Capcom es en el diseño de las facciones de los personajes y este juego no podría ser la excepción,
la expresividad de Dante y Vergil es soberbia y hacen que el jugador se sumerja inmediatamente en el perfil de los mismos.
En las misiones con Vergil pareciera que el motor se mueve de manera más fluida y precisa, aunque es muy posible que esto se deba más a una impresión subjetiva que a la realidad en sí (al fin y al cabo si ya hemos jugado con este título resulta claro que estaremos más acostumbrados al control).
De todos modos hay que destacar el manejo de los personajes y de los escenarios, los combates contra los jefes finales son verdaderamente apoteósicos y es todo un lujo ver los diferentes efectos de luces a lo largo de los combates, pocos juegos de PS2 logran mostrar tantos efectos en un solo escenario.
Aunque las misiones con Vergil a la larga son las mismas, pareciera que se han aprovechado un poco más los escenarios, incluso la cámara esta mejor colocada y nos dejará menos “vendidos” durante los combates (el modo aventura con Vergil termina por ser más rápido.
De todos modos las fases de bonos le aportan variedad al juego y hablan bastante bien de la exigencia gráfica y es que ofrecer más de 9999 pisos necesariamente implica un recurso gráfico bastante exigente.
Pero más allá del apartado gráfico en sí lo que más conquista en DMC3 SE es el estilo gótico en los mismos y es que este juego esta sobrado en ambientación, es una delicia observar los diferentes entornos que rodean a nuestros personajes a lo largo de la aventura.
Pero el juego tiene limitaciones y en el aspecto gráfico se hacen notar, para empezar los niveles no resultan tan extensos como si se veían en DMC2, en su lugar estaremos en un especio considerablemente más reducido, eso sí a cambio Dante y Vergil ganarán mucho en velocidad.
El manejo de distorsión de las imágenes es bastante bueno, es cierto que se perciben ralentizaciones y en repetidas ocasiones bordes dentados pero lo que se ha ganado en jugabilidad compensa plenamente cualquier deficiencia en este sentido.
El título cuanta con multitud de animaciones hechas con el mismo motor del juego; estas gozan de una de las mejores realizaciones (algunas francamente sorprenden) y ayudan a llevar el hilo narrativo a la perfección, eso sí en las misiones con Vergil pierden algo de coherencia.
De todos modos,
hubiésemos querido que se ajustarán más algunos efectos visuales (en especial los que tienen que ver con el manejo de la cámara) y es que luego de ver las cosas que se pueden hacer a este nivel con conceptos como los de MGS3 subsistence resulta claro que frente a una edición revisada los usuarios esperan que los fallos detectados se corrijan totalmente.
Pero si algo resulta claro es que independiente del resultado gráfico; DMC ha conquistado gracias a su tremenda jugabilidad, más adelante revisaremos qué tanto este parámetro ha sido mejorado.
En resumen, el apartado gráfico de DMC3 fue elogiado en su tiempo (aunque se criticaba también el manejo de la cámara) y recibió una valoración bastante alta, hay que reconocer
que a pesar de que ha pasado algún tiempo este título tiene una frescura envidiable aún para títulos mucho más recientes.
Claro que si aún nos queremos llevar sorpresas bien vale la pena que volvamos a disfrutar de unas partidas con la primera entrega, sorprende lo bien que se conserva un juego aparecido en los primeros años de la consola y que perfectamente le puede plantar cara a títulos actuales (eso sí es lo que vuelve a un videojuego una pieza de culto).
SONIDO - Devil May Cry 3 Special Edition -
La carpeta de sonidos recuperó mucho de los escuchado en la primera parte, incluso elementos como el sonido de las armas se corresponden mucho más a la primera entrega que a la segunda.
No obstante hay que elogiar el resultado obtenido al momento de disparar varias armas o empuñar la espada; nada como sacar chispas ante las fuertes colisiones con los rivales.
Si algo hay que destacar en DMC3 SE es
la enorme plataforma de sonidos con la que dispone; una colección de efectos Fx que a nadie dejará indiferente; una lastima eso sí, que nuevamente no nos vamos a encontrar con mayores diferencias en relación a lo visto en el original.
Las voces en el doblaje de los personajes se mantienen en ingles y el subtitulado es absolutamente correcto; una pena no contar con voces en español pero evidentemente hay que destacar el talento dramático en los actores que prestaron las voces, un resultado bastante bueno a todas luces.
La banda sonora es fiel a la saga, ese sonido algo estridente que marca el inicio de cada aventura es una completa pasada, además
a lo largo del desafió estaremos acompañados por un ritmo tecno y rock que le da una ambientación excelente y va muy acorde con la personalidad cañera de Dante y Vergil.
El apartado sonoro lo redondea los ruidos emitidos por los enemigos, algunos tienen unas voces chillonas que harán que nos provoque eliminarlos desde el primer momento, ni que decir de los elocuentes sonidos de los monstruos y jefes finales, algunos serán realmente intimidantes.
Debemos insistir en que tristemente estos apartados son casi idénticos con la versión original; evidentemente al jugar con vergil sentirás algunas diferencias sonoras en la medida en que este utiliza armas diferentes, pero sinceramente dudamos que esto sea suficiente para alguien que ya haya disfrutado con la misma aventura encarnando a Dante.