JUGABILIDAD - Okami -
Sin duda esta es la gran baza de Okami y gracias a su originalidad y variedad cuenta con muchos elementos para enganchar a los usuarios; podemos destacar y criticar algunas cosas en este videojuego pero lo que nadie podrá negar es que Okami respira originalidad por todos sus poros pero en especial en lo que tiene que ver con la jugabilidad.
El pincel “resume” en gran medida las acciones que tendremos que hacer a lo largo de la aventura pero la cantidad de posibilidades que nos ofrece sorprenderá a todos.
En el momento que tenemos el pincel a la mano la pantalla cambiará y tendremos ante nosotros una especie de “lienzo” que representa el escenario donde estamos en ese momento; es como si el tiempo quedará detenido y en ese momento podamos intervenir con los elementos del mismo; es casi como si “estuviéramos jugando a ser Dios”.
Con ese pincel podemos recrear nuevas cosas, podemos complementar objetos que estaban destruidos, podremos abrir nuevas puertas, construir losas sobre el agua para poderlas atravesar, romper rocas, en fin… el catalogo de posibilidades es de lo más amplio, claro que tendremos que irlas descubriendo poco a poco.
Pero lo mejor sin duda son los enfrenamientos con los enemigos, es una gozada ver como “detenemos” el tiempo y trazamos una línea sobre nuestro oponente; cuando volvemos a activar la pantalla, un feroz trazo la habrá partido en la mitad; una inusual forma de derrotarlo.
Partir un enemigo a la mitad puede sonar dramáticamente perverso, pero el sensacional diseño de estos enemigos hace que nadie vaya a sentir herida la sensibilidad (sería tanto como si alguien se perturba al ver como Mario destruye honguitos saltándoles encima); visualmente el efecto resulta atractivo y a nivel jugable ni que se diga, es de lo mejor.
Claro que la curva de dificultad esta perfectamente ajustada, así que conforme avanzamos los enemigos no se van a quedar esperando a que tu hagas lo que quieras con ellos; es cierto que al detener la pantalla estarán inmóviles, pero una vez en el juego en sí sus ataques te harán mucho daño.
Como resultado la acción se vuelve frenética, pocas veces veremos una combinación tan exquisita entre habilidad y estrategia para atacar; es por ello que más que encontrarnos con una plataforma o una aventura, su particular jugabilidad nos hace rememorar el estilo propio a un action RPG como zelda.
Indudablemente si este juego no contará con la genial dosis de Inteligencia artificial con la que cuentan los enemigos y la perfectamente ajustada curva de dificultad es claro que la jugabilidad hubiese perdido muchos enteros, es ahí donde hay que poner con letras grandes el trabajo logrado por los desarrolladores.
De otra parte la acción y la exploración serán la constante durante el desarrollo de la aventura, es así como no te llegarás a agotar sosteniendo combates permanentes pero tampoco será un juego donde todo el tiempo estés resolviendo puzzles; una combinación genial por donde se le mire.
Puestos a pedir, tal vez la resolución de algunos puzzles resulte bastante compleja y al principio la historia resulta algo difusa y extensa, pero sin duda nuestra recomendación es que no sueltes el Pad, ten la seguridad de que lo que te espera es fenomenal…
DIVERSIÓN - Okami -
Todo lo anterior se fortalece con un argumento y personajes de lo más carismáticos y es que independiente del aparatoso diseño que tienen algunos de ellos su sentido del humor nos conquistará de inmediato.
Es una gozada ver como cada personaje tiene una personalidad tan definida y muy del corte de las series animadas japonesas, es así como no faltará el clásico “sensei” malhumorado o el genial samurai borrachín que fanfarronea con su fuerza, todo esto articulado de un modo tal que no pararas de reír con sus simpáticas ocurrencias.
Todos estos elementos hacen de Okami un título único, no encontrarás en el catalogo de PS2 un juego con tanto elementos originales integrados de una manera tan genial, es un juego de culto al que solo esperamos que los usuarios le den la acogida que se merece.
Es cierto que tiene unas fallas absolutamente excusables, dada la gran calidad en su conjunto Okami ha terminado por conquistarnos sin remedio; manejar ese particular pincel no tiene desperdicio.
Además no es un juego corto, estamos ante una aventura con muchos matices y elementos a lo largo de su desarrollo que nos tendrán fijados con su historia durante muchas horas, lo mejor es que independiente del nivel de dificultad que proponen los enemigos o de la complejidad de algunos puzzles; siempre terminaremos por derrotarlos o encontrar la clave para resolver el enigma (cuando nos demoramos demasiado tiempo, el juego nos ofrecerá algunas “pistas” por si acaso)
Este es un juego divertido por donde se le mire Capcom y Clover han puesto el sitial de la originalidad en un punto muy alto; definitivamente los desarrolladores con pocos juegos se han logrado encumbrar en lo más alto y con títulos como estos Capcom continua demostrando que se encuentra a años luz de otras compañías.