GRÁFICOS - Xenosaga III -
El universo de Xenosaga es por meritos propios el único que ha podido plantar cara al increíble despliegue gráfico que ha logrado imprimir Square con sus Final Fantasy, así que de entrada esto habla muy bien de las bondades del apartado gráfico con que cuenta este juego.
Es imposible borrar de la memoria las imágenes de aquel fantástico video con que Xenosaga debutó por primera vez en PS2, su nivel de calidad forzaba la maquina a niveles inimaginables, por momentos llegue a pensar que la lente de mi consola estallaría (no exagero), por aquel entonces pensaba que solo la genial imagen del estadio en Final Fantasy X era lo máximo cuando llegó Xenosaga y demostró el buen hacer de Namco (que tiempos aquellos).
El tiempo ha pasado y a estas alturas es difícil que un video llegue a generar el mismo grado de conmoción, menos en una consola a la que ineludiblemente los años le han pasado (por más que nos cueste reconocerlo); tal vez por ello Namco ha optado por no presentarnos escenas cinemáticas de intro que gocen de la misma profundidad de su inicial precuela.
Aunque esto no quiere decir que estemos frente a un juego sin videos, todo lo contrario, es más fácil que las aventuras de Solid Snake dejen de tener extensos videos narrativos a que suceda esto con xenosaga, así que
tendrás que estar preparado a soltar el mando de tu consola y ver la enorme historia en muchos momentos del juego (los DVD que componen el juego se aprovechan al máximo).
Eso sí, hay que puntualizar que
el motor gráfico del juego se ha aprovechado en muchísimas secuencias de video más que antes, esto en primera instancia nos revela unas escenas con aparentemente menor resolución pero entendiendo que estamos ante el mismo motor del juego resulta francamente sorprendentes los resultados obtenidos.
Los personajes cuentan ahora con muchos más polígonos en escena, esto se hace palpable al observar algunos de los detalles en los mismos (atención a unas escenas algo “picantes” con nuestras féminas protagonistas, no es DOA pero tampoco están nada mal).
Pero
donde más enteros ha ganado el apartado gráfico es en la profundidad de los escenarios, resulta fantástico ver como al resolver un determinado puzzle unas compuertas se abren dando lugar un escenario de mayor extensión que el anterior, la sensación de estar ante imponentes estructuras es patente a lo largo de la historia.
Con 40 horas de juego directo era evidente que la riqueza en escenarios estaría al orden del día, es una pasada total disfrutar con cada una de las localizaciones a lo largo de la aventura, dos palabras pueden resumir la sensación permanente a lo largo del juego: “sorpresa total” cada vez que veamos las nuevas instalaciones.
Algunos de los personajes tal y como ocurría en las precuelas disponen de unos especiales “alter ego” se trata de las armaduras de combate con las que podemos enfrentar a los más poderosos rivales.
Con la mayor definición y carga poligonal resultaba claro que estas armaduras ganarían varios enteros, es un apartado muy vistoso y resulta toda una gozada ver la manipulación de estos especiales “mechas”; aunque en el momento del combate nos siguen resultando algo “estáticos”.
Esto en buena medida ha sido el resultado de ver la ambientación en algunos de los videos ya que en algunas escenas los personajes utilizan unas mechas geniales que funcionan cual “transformes” protagonizando colosales batallas aéreas al mejor estilo de Zone in the ender, desafortunadamente a la hora de jugar directamente nos encontramos ante la misma propuesta de las precuelas (eso sí, con algo más de dinamismo). Así que si queremos tener una sensación cercana a la del citado juego nos tocará esperar a que Kojima y su equipo ofrezcan una nueva secuela del genial juego de mechas (algo que se ve muy lejano en el horizonte…)
Indudablemente lo más llamativo tiene que ver con el impacto visual que generan los escenarios, esto sumado a los rasgos dramáticos de los personajes y a algunos efectos especiales durante los combates redondean un apartado gráfico de altura.
Es un apartado que en muchos sentidos recuerda a los vistos en Final Fantasy X, en ese sentido hay que reconocer que Xenosaga III los llega a superar y con creces (pero estamos a portas del inminente final fantasy XII y ahí la cosa si es a otro cantar); aunque básicamente lo mejor que podemos tomar frente a esta comparación es hacernos a una idea de lo que nos ofrece el apartado visual de este juego.
Si bien es cierto que en esta entrega podemos disfrutar de una mayor carga poligonal, de personajes con mayor definición y de texturas más suavizadas en los escenarios, resulta claro que PS2 ha tocado su cenit gráfico así que comparado con las dos precuelas esta es donde menos impactante nos resultará el apartado gráfico sin que por ello sea bajo, no hay que confundirnos.
La estética manga anime como era de esperar vuelve a hacer acto de presencia, de hecho esta parte es la que más se acerca a los diseños de la serie (sobretodo en el matiz de sus emociones) algo que sin lugar a dudas los otakus reconocerán de inmediato.
Estamos frente a un apartado gráfico que se disfruta de principio a fin, nunca resulta repetitivo ni mucho menos agotador, es una completa delicia visual aunque evidentemente ya no resulta tan sorpresivo como en otros tiempos.
SONIDO - Xenosaga III -
Cuando un juego es reconocido como la “sinfonía espacial” queda poco lugar para dudar de las bondades de su apartado sonoro y en efecto Xenosaga III volverá a satisfacer las expectativas de sus aficionados gracias a una completa banda sonora que hará las delicias de todos.
De principio a fin escucharemos una gran variedad de melodías y canciones que redondean una ambientación sublime; la música es un factor central para generar una inmersión total en los momentos críticos de la historia; un acompañamiento genial que resulta perfecto para en más de una ocasión simplemente relajarnos y observar como se desarrollan las numerosas secuencias donde nos limitamos a ser testigos “pasivos” de los acontecimientos.
No obstante; Xenosaga padece de un mal que se presenta con cierta frecuencia en los juegos del género y es que dada la amplitud de algunos de sus escenarios su música termina por hacerse repetitiva y hasta monótona, por fortuna el sonido resulta relativamente bajo y no constituye un distractor importante, aunque no hubiera estado de más que le agregasen algo más de variedad a la música en esos momentos de avance y combate durante las misiones.
Los sonidos y efectos Fx están bastante conseguidos y si bien se nos antojan algo “escasos” llama la atención la manera como están articulados, se nota que se ha aprovechado al máximo los componentes de audio de la consola ya que el sonido en esos momentos llega a hacerse sublime.
En muchos momentos del juego debemos interactuar con el escenario rompiendo varias estructuras (un aspecto que se ha mantenido en todas las entregas). Es impresionante el efecto sonoro obtenido, en más de una ocasión voltearemos a ver si algo se ha caído o roto en el cuarto, lo mejor es que no necesitamos tener un completo sistema de soporte como subbuffer o aparatos por el estilo, el sistema estéreo en tu televisor perfectamente consigue esta ambientación.
En cuanto a las voces de los personajes estas se mantienen fieles a las precuelas, es un magistral trabajo de doblaje (en ingles) con una carga dramática muy conseguida; aunque en lo personal he encontrado algunas voces algo “infantiles” en un juego con un matiz absolutamente adulto en su temática.
De hecho, algo que afecta el desarrollo de la historia es el hecho de que comparado con la versión nipona, este juego presenta “recortes” seguramente motivados por la censura, es una lastima ya que esto a la larga fastidia la historia; aunque es claro que las diferencias culturales y lo polémico de algunos de sus giros hubiese herido muchas sensibilidades en el publico americano y europeo lo triste es que como suele suceder esto es algo que depende de algunos pocos y difícilmente llegaremos a saber en qué tanto esto ha incidido en alterar la historia original…