INTRODUCCIÓN - Rule of Rose -
Una aparentemente inocente joven se verá envuelta en la más siniestra historia en medio de un ambiente lleno de chiquillos aterradores; un orfanato abandonado, un noble can y unos entes muy desagradables complementarán el sórdido ambiente en una aventura sin par.
Atlus nos vuelve a deleitar con una aventura de terror digna de estar en un sitial de honor, pocas veces nos sentiremos con tanto agobio y tensión como con esta surrealista historia.
Jennifer, una tímida joven inglesa se verá envuelta en horribles circunstancias luego de que un pequeño chaval le solicita leerle el final de un macabro cuento donde todo parece indicar que ella es la protagonista central; ¿te atreves a seguir su historia?
EL PERRO, LA JOVEN ¿Y LA BALLENA?…
Luego de quedar completamente maravillados con el enorme video de intro del juego (su duración llega fácilmente a los diez minutos), la sensación de estar frente a un relato de Andrew Adamson se hace patente.
A decir verdad la ambientación inicial revela a un personaje con mucha similitud a los tres huérfanos de la famosa historia del león, la bruja y el ropero (o armario, depende de la traducción). Pero a los pocos minutos comprobaremos que estamos ante un argumento nada parecido.
No obstante comencemos con las coincidencias: estamos en una Inglaterra bastante deprimente luego de haber sufrido los efectos de la guerra y un coletazo alrededor de la famosa depresión del 29. Muchos fueron los niños abandonados obligados a vivir en unas enormes casas sórdidas que fueron adaptadas como orfanatos.
Lo primero que vale la pena destacar en este juego es la manera tan “realista” con la que han dotado la ambientación, nos encontraremos con decenas de guiños y objetos que aluden a esta época (empezando por los vestidos de los personajes).
A juicio de los creadores, la Inglaterra de los años 30 ofrecía una ambientación lúgubre muy acorde con lo que querían ofrecer en este juego y a fe que lo han logrado pues esas casas enormes llenas de pasadizos secretos y habitaciones inexploradas consiguen asustar a cualquiera.
Lo primero que vamos a querer buscar es un armario (influencia del cuento de Adamson); pero muy pronto descubriremos que este relato no tiene nada de infantil y si mucho como para ponerlos los pelos de punta ante la crudeza de sus escenas, aunque también veremos algunas de lo más tiernas, así que no te vayas a confundir..
Centrémonos en
Jennifer, una adolescente con una timidez a flor de piel, nada que ver con las usuales féminas que pueblan los videojuegos, esta pequeña es absolutamente frágil, así que durante el juego tendrás una permanente sensación de inseguridad recorriendo tus venas…
Claro que ella no estará sola, un fiel perrito le acompañará (“spoiler”: el encuentro con este can es de lo más deprimente). Además en ocasiones estaremos armados, nuestros rivales tendrán que huir de un poderoso… ejem, ¿tenedor?...
¿Que esperabas? Esta chica no es ninguna Lara Croft y en una casa como estas a lo más que podemos aspirar es a encontrar un cuchillo de cocina, entonces a falta de armas más sólidas bueno resulta un tenedor. Vale, no es el arma más efectiva que podamos imaginar, ya podrás intuir lo que te la pasarás haciendo cuando te encuentres con algún enemigo: “a correr se ha dicho”...
Es evidente que lo primero que cualquiera se imagina al citar que la protagonista estará acompañada de un perro es que el juego será un clon de
Haunting Ground, un título de Capcom donde la protagonista también estaba con un can que le protegía y le ayudaba.
Pero en este caso nuestro perrito no será mucho más valiente que la protagonista, además de ser poco efectivo a la hora de atacar; a este can si que le cae el dicho de “perro que ladra no muerde”.
En su lugar este perro nos ofrece uno de los elementos jugables con mayor originalidad que hayamos visto en mucho tiempo, de hecho a pesar de que sus ataques son poco efectivos su ayuda será vital para poder desarrollar la aventura.
Si pudiéramos tomar algunos títulos como
referencia, el primero que nos vendría a la cabeza es
Clock Tower (de hecho la ambientación inicial de ese juego resultaba muy parecida al que nos ocupa); pues los protagonistas tenían que ver cómo no enfrentar al enemigo pues las condiciones de desventaja eran palpables.
Pero su tétrica argumentación y la estética de los enemigos (sin mencionar la crudeza de algunas escenas) nos harán recordar en más de una ocasión las celebres historias vistas en
Silent Hill; de hecho solamente hasta llegar a una parte avanzada en la historia lograremos comprender algunos de los extraños acontecimientos que suceden al interior del orfanato (si es que esta construcción es un orfanato).
Las primeras escenas nos ofrecen una ambientación enganchante a más no poder, veremos a Jennifer en un solitario bus cuando un pequeño se le acerca y le pide que le lea el final de su cuento…
Cuando ella se dispone a hacerlo descubre que el pequeño ha descendido del bus y por aquellos sentimientos de responsabilidad que habitan en las jóvenes opta por ir a su encuentro (craso error del que se arrepentirá para siempre). Esto solo le sirve para quedarse de la ruta y emprender una caminata que la conducirá a su tétrico destino.
Al revisar nuevamente la historia, Jennifer comprobará que al cuento le faltan páginas, pero conforme los sucesos se van desvelando, la joven descubrirá que al cuento se le van agregando contenidos y dado que la historia versa sobre una joven tímida y desafortunada, resulta claro que Jennifer no tardará en sentirse temiblemente aludida como la personaje central del cuento que el pequeño le ha pedido leer.