GRÁFICOS - D1 Professional Drift Grand Prix Series -
Al comienzo nos encontramos con un muy buen video de intro que ameniza muy bien a lo que nos vamos a enfrentar; una serie de exigentes derrapes demuestran a las claras la intención de este título.
En el video se ilustran también los bocetos de las principales pistas y circuitos donde adelantaremos las competencias, un elemento muy importante de cara al “realismo” que presenciaremos a lo largo del juego.
Como dato promocional,
los desarrolladores se manifiestan orgullosos de haber recibido la asesoría y colaboración de verdaderos pilotos de la serie mundial, es algo que notaremos en la tremenda exigencia que nos plantearán los coches.
Indudablemente el apartado gráfico es una de las grandes bazas del juego, tener a nuestra disposición más de una treintena de coches de marcas conocidas en el género es toda una gozada, además de contar con un plus muy llamativo y es que estos se deforman con las colisiones.
Si a lo anterior le agregamos un inmediato nivel de respuesta física cuando las condiciones climáticas son distintas no podemos menos que reconocer el tremendo esfuerzo que debió haber significado a los diseñadores copiar las diferentes condiciones del terreno en circunstancias de acuerdo a si había llovido o el tiempo estaba “seco”.
El acabado gráfico en los coches esta muy bien realizado, no es un gran Turismo pero si están por encima de la media habitual en este tipo de juegos (por decir algo sus diseños aparentan tener más polígonos que los que vimos en F1 2006); así que a este nivel la emulación cumple a un nivel más que decente.
Como señalábamos en la introducción sus pistas se corresponden con escenarios reales y los seguidores de títulos como Gran Turismo inmediatamente identificarán algunas de ellas (especialmente las japonesas), nuevamente hemos de reconocer que el nivel gráfico esta a la altura de las circunstancias.
Pero como punto negativo debemos reseñar que el énfasis en estas pistas se a ha colocado únicamente en los sectores donde nuestros bólidos deben realizar los derrapes; visualmente el resultado es atractivo gracias al nivel de detalle que se le pone a nuestro auto, pero la pista pierde muchos enteros en el manejo de profundidad (los espectadores son los grandes ausentes).
De hecho, en varias de las competiciones la carrera se reduce a un muy pequeño espacio dentro de la pista donde los coches realizan la maniobra respectiva, esto si bien resulta consecuente con la carrera real le resta muchos puntos al diseño global del escenario.
Otro punto que termina jugando en contra es el diseño de las colisiones; resulta muy atractivo que los coches se alteren al chocar con otro auto o con los bordes de la pista, pero es que
al menor roce veremos “volar” las defensas delanteras o los alerones, así que debemos prepáranos constantemente para reparar nuestro maltrecho vehículo.
Al inicio del juego tenemos un completo menú donde podemos escoger entre una buena cantidad de autos de las marcas más representativas (japonesas y americanas); así mismo podemos configurarle detalles como el color, la forma de las llantas o hasta el casco del piloto entre otros detalles.
Curiosamente nos encontramos con una opción de “tuning” pero esta es de lo más limitado que hayamos visto en un juego del estilo, quizás más les valdría haberla omitido; aunque esto hasta cierto punto resulta lógico al disponer de licencias reales (aunque Microsoft con Forza demostró como las licencias permiten muchas modificaciones).
Al momento de correr el escenario no muestra mayores defectos a nivel de popping o ralentizaciones, pero inmediatamente empezaremos a sentir uno de los mayores atenuantes en este título:
los coches son prácticamente inmanejables en un principio, la sensación de inestabilidad que proporcionan es francamente atemorizante.
La sensación que dejan los autos al momento de correr es que se desplazamiento resulta algo “lento”, aunque también es cierto que al tratarse de trazados sobre curvas no podemos tomar grandes velocidades; además el énfasis esta en el manejo del derrape, así que si fuésemos muy rápido simplemente nos terminamos estrellando con el borde de la pista y el rival nos ganará sin dificultad.
El sistema de cámaras es muy atractivo, el auto se presenta en todo su esplendor desde una perspectiva bastante cercana, se extraña la implementación de más puntos de vista, aunque definitivamente este ha sido el ideal para poder controlar el auto, aunque esto es un decir…
El control es todo un lío, así que lo que uno termina por preguntarse es si la dificultad en la maniobra este asociado a las exigencias gráficas y técnicas que los diseñadores establecieron o las cuotas de “realismo” que los pilotos profesionales querían para sus autos; es un asunto que lo revisaremos más adelante en la sección de jugabilidad.
Hay que reconocer las bondades gráficas que presenta este juego, tanto los coches como los circuitos cuentan con una buena realización, aunque las características mismas de la competición ha hecho que las pistas se vean reducidas a una mínima expresión, algo que termina por restarle enteros a este apartado.
SONIDO - D1 Professional Drift Grand Prix Series -
Temas bastante cañeros a lo largo de las carreras,
más de una docena de canciones que amenizan a la perfección las competiciones, aunque su estribillo resulta demasiado rockero, aquí hay que señalar que esto dependerá del gusto y la sensibilidad auditiva por parte del usuario.
De todos modos la duración de cada competencia esta tan dependiente de un limitado cronómetro que únicamente en los momentos de intro reparáremos en la banda sonora, la atención que exige este juego es total así que la música pasa relativamente a un segundo plano (en su favor hay que reconocer que tampoco resulta distractora).
Un aspecto positivo pasa por la abundante
carpeta de sonidos y efectos FX, desde la realista representación de los motores hasta las “arengas” que recibimos en algunos duelos.
La ambientación del juego coincide con la que este tipo de eventos llega a generar, nos encontramos con diversos sonidos que corresponden a las aclamaciones de los aficionados (por desgracia la única forma como notaremos su presencia) o el ruido de nuestro coche cuando tiene que realizar difíciles derrapes en un terreno lluvioso.
Las competiciones van acompañadas por una excelente narración (en ingles) de los acontecimientos, por lo general los locutores de este tipo de eventos tienden a matizar con enormes giros dramáticos lo que sucede, así que esto se convierte en toda una gozada. Escuchar las críticas que recibimos es muy interesante, además para complementar en la pantalla aparecen letreros que “califican” nuestra actuación (aunque por lo general apelan a insultos).