GRÁFICOS - One Piece: Grand Adventure -
Nuevamente los diseñadores han apelado por la técnica del
Cell Shading, a las claras se nota lo bien que resulta adaptar una serie de dibujos animados a un videojuego con gráficos realizados a partir de esta técnica,
el parecido que se consigue es impecable.
Es evidente que el juego poco tiene que envidiarle a la serie anime en lo que concierne al diseño de sus personajes, estos se han acoplado a la perfección, situación muy meritoria en la medida que resulta muy difícil copiar unos movimientos que son bastante complejos.
Es una gozada apreciar las diferentes habilidades de los personajes, nada como ver las capacidades de contorsión de nuestro protagonista o los temibles poderes del payaso Buggy (resulta intimidante a decir verdad); pero lo mejor es sentir que las podemos controlar con total precisión y fluidez.
En esencia
el apartado gráfico toma muchos de los elementos que ya vimos en la precuela o en juegos de similar estilo (como Naruto por citar un ejemplo); pero nuevamente hemos de destacar el enorme catalogo de posibilidades de las que dispone cada uno de los personajes; una colección capaz de satisfacer hasta a los más exigentes.
Puestos a pedir hubiéramos querido algo más de expresividad en los personajes (el diseño manga da para eso); es cierto que sus rostros se modifican cuando reciben un mamporro pero no es tan fácil de percibir como si sucede en otros juegos incluso en su precuela); eso sí, una manera de compensar dicha “falencia” ha sido incorporando más “lamentos” y “agravios” durante los combates.
El sentido del humor es la gran constante tanto en el juego como en la serie y ver las trasformaciones de los personajes termina por arrancarnos más de una sonrisa, la puesta en escena a ese nivel resulta impecable además de ser muy llamativo en cuanto a variedad ya que frecuentemente nos veremos sorprendidos con nuevos combos y estrategias.
El escenario es bastante amplio y con numerosos elementos para interactuar con ellos, el sentido del humor sigue siendo la gran característica, es así como tendremos en el momento menos pensado un martillo gigante o una planta “sorpresa” que serán de gran ayuda, aunque si el enemigo la ve primero será mejor protegernos y rezar.
El juego despliega un inmenso mar con 20 posibles “puertos” a desembarcar, ahí nos aguardan diferentes desafíos; vale la pena destacar el diseño en cada uno de estos escenarios.
Si bien dichos escenarios no gozan de la profundidad que vemos en los títulos de Naruto hay que destacar la riqueza de elementos que contienen y con los que podemos interactuar, claro que esto no resulta ser tan fácil como el juego citado ya que no basta con colocarnos encima de él para tomar dicho objeto, por el contrario en ocasiones sentiremos que nos hemos hecho a él pero de manera aleatoria.
Este es quizás el único reproche que le podemos emitir al apartado gráfico (lastimosamente resulta importante en términos de jugabilidad) y es que
el personaje no se mueve de manera tan fluida en el escenario así que en más de una ocasión terminaremos por lanzar golpes al aire sin lograr ningún efecto sobre el contrario mientras que quedamos completamente a su merced.
Otro elemento que terminamos por extrañar es la ausencia de más videos que apoyen la ambientación del juego (en especial del modo historia); como veremos en el apartado sonoro todo parece indicar que en este caso los diseñadores quisieron profundizar en este apartado.
La primera impresión que un jugador puede tomar luego de ver los personajes en pleno combate es que su tamaño es relativamente pequeño, pero hay que entender que sus habilidades les llevarán a unas modificaciones capaces de alterar su tamaño a niveles desproporcionados (bastará con ver las piernas y los brazos de cierto chaval); así que en general el tamaño resulta ser el adecuado.
Así mismo en algunos minijuegos se termina por abusar de un efecto “clónico” aunque a la larga es entendible ya que todos los personajes que hay que derrotar son iguales, aunque nuevamente extrañamos un mayor detalle en sus rostros.
En resumen,
estamos ante un apartado gráfico cumplidor y más pulido que en la precuela, pero con todo y ello le falta más nivel de detalle en las facciones de los personajes. Si bien la paleta de colores es muy amplia y tenemos ante nosotros un juego lleno de luces y coloridos a la larga termina siendo algo repetitivo.
De todos modos y a favor de esta nueva entrega hemos de decir que la ambientación es mejor lograda y es que haber utilizado como menú en la interfaz un mapa de piratas y un recorrido marítimo ha sido un total acierto.
SONIDO - One Piece: Grand Adventure -
Es probablemente el aspecto donde más se aprecian cambios y modificaciones gracias al completo catalogo de sonidos y efectos especiales de los que dispondremos a lo largo de la aventura.
Cada desafió presenta entretenidos diálogos, en especial en el modo aventura, esto resulta ideal para aquellos jugadores que no están tan familiarizados con la serie anime.
Las voces se corresponden con los personajes, aunque evidentemente en la versión NTSC se ha hecho a partir del trabajo de doblaje con las voces en ingles,
un buen trabajo en el nivel dramático, además sus diálogos son relativamente sencillos de modo que no se necesita conocer mucho del idioma para entenderlo, al fin y al cabo la dinámica es la misma: retar a un personaje, derrotarle e invitarle a que se una a nuestro equipo.
Hemos notado un
cierto desajuste en las voces y la caja de diálogos, aunque esto se debe un poco más al hecho de que en la parte sonora el registro de voz no es el mismo que aparece en la caja de texto, por alguna extraña razón los personajes al hablar no dicen la misma cantidad de palabras que aparecen en el texto, lo anterior si bien no llega a perturbar no deja de ser algo extraño.
En cuanto a los efectos FX el catalogo es bastante bueno, en especial cuando se articulan vistosos combos, es una gozada total y complementa muy bien la acción brindando una mayor inmersión en el jugador.
Frente a la música incidental no podíamos pedir menos, pues se basa en la misma de la serie (que ya de por sí es bastante pegadiza) de modo tal que la pasaremos muy entretenidos en ese aspecto.