JUGABILIDAD - Musashi: Samurai Legend -
Musahi samurai Legend hará gala de una buena cantidad de modos de juego, no tantas como se había promocionado, pero si las suficientes como para desmarcarse de juegos similares en el género de los action RPG.
De hecho la pri9mera impresión que tendrás una vez comiences con la aventura es estar frente a un juego de plataformas, pero realmente esto será solo eso, una impresión, ya que una vez jugando verás como tu misión tiene muy pocos obstáculos estilo plataforma.
En su lugar tendremos que recorrer los escenarios eliminando todos los enemigos que aparecen en el lugar, los combates cuentan con un elemento muy agradable y es que si oprimes un botón podrás seguir la secuencia de tu rival y aprenderla obteniendo así nuevos movimientos.
Nuevamente hemos de decir que este principio ya lo habíamos visto en la versión para PSX, en honor a la verdad eran menos las posibilidades pero resultaba mucho más intuitivo que ahora. Ya verás como mientras tratas de aprender el estilo de tu oponente este te derrota de manera inmisericorde, es que esa secuencia no es nada fácil de obtener.
Pese a tener la posibilidad de aprender más movimientos y técnicas en la medida que las copies a los rivales o con los puntos obtenidos por ir liberando a los pobladores de la ciudad (una vez en la ciudad ellos abrirán tiendas donde tu podrás comprar nuevos ítems y habilidades), vas a comprobar que la escasa IA de los enemigos permite eliminarlos sin apenas apelar a dichas habilidades (ya mencionamos que más bien utilizarlas o buscarlas te pueden colocar en serios aprietos).
Los jefes finales son más emocionantes y no siempre se obtiene su rutina a las primeras, aunque tenemos un botón radar que nos señalará su punto débil (algo que a la postre nos facilitará el combate).
Un detalle que no deja bien parado a Square- Enix tiene que ver con la aparente “barra de vida” de algunos enemigos ya que esta no siempre va a la par con los golpes que le vamos atinando, incluso habrá ocasiones en la que simplemente no se mueva y cuando menos pensemos el rival caiga derrotado.
Otra habilidad muy llamativa (pero que ya habíamos visto en musáis de PSX, vaya que si somos reiterativos) tiene que ver con la posibilidad de llevar con nosotros a otra persona y pelear a la vez, para ello lo único que tenemos que hacer es oprimir rápidamente un botón del pad con el que arrojaremos hacia las alturas a la persona u objeto que llevemos y a la vez oprimimos el botón de ataque, es un efecto bien logrado.
Pero aquí nuevamente aparece el fantasma de la estética particular que tiene el juego, Musashi tiene unas enormes manos (deformes) de modo que hacer este estilo de cosas resulta más “realista” que cuando lo hacíamos otrora en PSX, pero ver a ese “enano cabezón” levantando cosas y peleando a la vez era mucho más gracioso.
De todos modos la nueva versión nos ofrece originales misiones como un recorrido en moto mientras vamos derrotando oponentes, técnicamente no es nada del otro mundo no obstante resulta divertido ver como logramos derriobar a los oponentes desde nuestra motocicleta (curiosamente la estética de estas misiones recuerda un poco a un momento similar que aparecía en el legendario Final Fantasy VII.
DIVERSIÓN - Musashi: Samurai Legend -
Las nuevas aventuras de Musashi tienen lo suyo, su particular estética nos ofrece un juego bastante dinámico y variado además de no tener el nivel de dificultad que usualmente ostentan los juegos del género, quizás los más jóvenes o jugadores que quieran iniciarse en el género encuentren en él una buena opción.
Pero aún ellos tendrán que asumir largos y tediosos niveles donde tendremos que eliminar a centenares de enemigos sin mayor variedad y con una escasa inteligencia artificial.
Pese a que los combates son bastante dinámicos el juego da la impresión de ser algo “lento”, esto en buena medida se debe al movimiento de Musashi y es que este personaje se desplaza particularmente lento; en ocasiones queremos correr pero no el simplemente camina a un paso forzado (no hubiera sobrado que le ajustarán saltos mientras camina a ver si avanza más rápido).
De todos modos Musashi: Samurai Legend ofrece un desarrollo divertido que te tomará un buen tiempo para llegar hasta el final, además el reto de atrapar a Gangrake y ayudar a la princesa Myrcella genera un buen nivel de inmersión en la historia, además no faltará el jugador que quiera obtener hasta el último imagicromo, una especie de fichas bonos que aparecen o podemos adquirir una vez hemos liberado ciudadanos.
Una vez terminada la historia es muy difícil que alguien se plantee volverlo a jugar, pero esto es relativamente una constante en los juegos del género, así que aquí el indicador es verificar si el usuario medio queda lo suficientemente tentado como para llegar al final de la historia y en efecto musashi tiene lo suyo.
Es cierto que la posibilidad de retomar misiones con nuevas habilidades puede ser llamativo pero ya hemos mencionado que esos poderes rara vez resultan necesarios dada la escasa dificultad que plantean la mayoría de los enemigos.
Finalmente
nos encontramos con un ítem que afecta la diversión global del juego y tiene que ver con la escasez de puntos de guardado, en este caso hay que reconocer que lo hicieron igual a la versión para PSX pero más valdría la pena que se hubiese modificado, es una verdadera lata ver como si perdemos estando a unos pocos milímetros del nuevo punto de guardado en caso de caer tendremos que repetir desde muy pero muy atrás.
No faltará el que piense que si hemos señalado la baja dificultad de este juego ¿Como es posible caer derrotado?, la respuesta es inquietante: si te pones a aprender las habilidades de los rivales o intentas derrotarlo apelando a tu repertorio de habilidades es más fácil perder que si haces un combate de “rutina”.
Con lo anterior la recomendación va en contra de lo que los diseñadores seguramente habían pretendido originalmente y es que lo “mejor” es pelear sin más ya que estarás más limitado si te pones a buscar dichas habilidades.
Pero con todo lo peor no es volver al punto de salvado sino tener que escuchar el grito de muerte de Musashi (todavía tenemos escalofrió)