JUGABILIDAD - We Love Katamari -
Resulta claro que la jugabilidad es un factor clave en este juego, al tener un desarrollo en esencia tan “sencillo” podríamos llegar a suponer que la jugabilidad resulta muy “básica”, pero nada más lejos de ello.
El juego nos ofrecen una completa misión a manera
de tutorial donde se nos ilustra la manera como podemos mover la Katamari, de entrada descubrimos que no resulta tan fácil como se podría suponer.
No todo Gamer ha podido conducir una retroexcavadora o un tanque de guerra (sinceramente esperaría que ninguno pasara por dicha experiencia), pero es muy probable que muchos hayamos tenido la posibilidad de controlar los vehículos que manejaba Ryu en el famoso Shen Mue para la siempre recordada Dreamcast. Si hacemos memoria recordaremos que teníamos que controlar las palancas del mando de manera alternativa para poderlo manejar, en este caso será igual solo
que para manejar la Katamari tendremos que usar los mandos analógicos del Pad.
Al inicio no resulta fácil hacernos al control de la Katamari, aunque no tardaremos en controlarlo. Claro que llegar a dominarlo será otra historia ya que hay variantes que nos permiten manejarla a gran velocidad y hasta hacer unas especies de “derrapes” pero no será fácil.
La aventura se complica cuando observamos que en muchas de las misiones contamos con un cronometro y una meta de altura que debemos obtener para superar el nivel, ahí es cuando el control puede llegar a hacerse exasperante, no obstante todo termina por ser una gozada.
Con todo y lo anterior por más alto que sea el nivel de frustración siempre quedaremos lo suficientemente enganchados como para seguir intentándolo y es que luego de asumir una extensa misión y ver como hemos quedado a pocos centímetros de lograr nuestro objetivo final es como para arrojar el mando lejos, pero no debemos preocuparnos por la suerte del pad, estaremos lo suficientemente “picados” como para insistir (ya te dije como “atrapa” la Katamari).
DIVERSIÓN - We Love Katamari -
Todo En We Love Katamari es sinónimo de diversión, cada misión cuenta con cualquier cantidad de variantes como para engancharnos durante horas y es que una vez terminado el objetivo quedarás con deseos de volverla a asumir para ver si lo puedes lograr en un tiempo menor.
De todos modos el título ofrece unas interesantes modalidades para dos jugadores, aunque a primera vista se nos antojado insuficientes (no imaginamos como hubiese sido un trepidante modo online), pero eso sí mantienen la constante de la diversión.
Si controlar la Katamari resulta algo complejo en especial en las misiones más avanzadas imagínate como será controlarla entre dos jugadores, ponerse de acuerdo no es tarea sencilla, ya puedes visualizar las tremendas discusiones mientras nos decidimos a que curso tomar, además la perspectiva del otro jugador hará que te indique moverte en la dirección incorrecta (es decir que si quieres que te desplaces a la izquierda lo más seguro es que te diga “derecha”); esto lo hace exageradamente divertido aunque bastante difícil.
También tenemos la opción de controlar cada jugador a una Katamari, en ese caso tendremos que resolver la misión en el menor tiempo posible, lo más divertido es ver como podemos atrapar a nuestro rival por algunos segundos (siempre y cuando nuestra Katamari sea más grande); es algo para no parar de reír, claro que seguramente nuestro contrincante no pensará lo mismo…
Así las cosas We Love Katamari cuenta con suficientes opciones como para ofrecernos diversión durante mucho tiempo, es claro que a la larga el desarrollo puede terminar por hacerse monótono y repetitivo, pero mientras ello llega a suceder lo habrás disfrutado hasta más no poder.