INTRODUCCIÓN - James Bond 007: Desde Rusia con Amor -
La generación de 128 bits despide por todo lo alto a la franquicia de espías más famosa de todos los tiempos (con permiso de Snake y Fisher), trayendo de vuelta al personaje que inmortalizo la frase “Bond, James bond”.
La que es considerada por la crítica como la mejor película del agente 007 llega al terreno de los videojuegos respetando la esencia jugable de relativamente reciente “Todo o Nada”.
Falta poco para que en cines veamos como el ya mítico Pierce Brosnan ceda el lugar en la pantalla gigante, pero en los videojuegos ya lo ha hecho, aunque su lugar lo ha tomado el actor de culto que encarnó a este personaje.
Desde E.A. con amor
No han sido pocas las voces que pretenden ubicar al mundo de los videojuegos como el “octavo arte” (evidentemente para los gamers siempre será el “primero”), honrosa designación que aún sigue siendo cuestionada por personas que ven en esta particular manifestación cultural elementos más lúdicos que artísticos.
Hace un tiempo el todopoderoso Steven Spielberg manifestó que el día que un juego te haga llorar o manifestar emociones como las del cine esta cada vez más cercano y en ese momento se unirá al listado de los que piden la incorporación de los videojuegos como el arte por excelencia.
Seguramente el día que este aclamado director nos sorprendiera a más de uno en pleno “lloriqueo” de la emoción al ver una de las dramáticas secuencias de Snake o uno de los apocalípticos desenlaces de cualquier Final Fantasy se sumaría antes de lo que el piensa a las personas que consideramos que hace rato el videojuego forma parte de uno de los más consagrados artes de los últimos tiempos.
Es claro que en el terreno de las emociones el cine y la televisión siguen conquistando muchos más seguidores, da lastima decirlo (y hasta cierta pena) pero siguen siendo muchos más los fanáticos acérrimos de algunos realities de baja calidad que los de un aclamado videojuego, injusticias que trae la vida…
Pero
los videojuegos nos han permitido disfrutar con algo absolutamente novedoso a lo que curiosamente no se le ha dado todo el bombo del caso: Es cierto que gracias a la magia del celuloide podemos continuar viendo consagrados actores en la pantalla a pesar de que hayan fallecido hace ya un tiempo, pero realizando algo completamente nuevo…
No os vayáis a confundir, a la fecha Sean Connery sigue vivito y coleando, pero es claro que esta muy lejos de poder volver a protagonizar una película del afamado agente (por lo menos en el papel del agente, lo que hoy se tiende a realizar es ubicar a estos encumbrados artistas en papeles secundarios dentro de las nuevas versiones de aquellas películas).
Pero esto hoy es una completa realidad gracias a la magia del… (Colocar aquí un redoble de tambores) videojuego.
Evidentemente tiene un gancho comercial, pero más allá de este tipo de consideraciones
debemos dar el crédito a EA por rescatar estos actores de primer nivel y llevarlos nuevamente a protagonizar de manera virtual las películas que significaron tanto para ellos.
Marlon Brando murió poco antes del debut del videojuego basado en su personaje pero esto le reporto un reconocimiento más que merecido al veterano actor quien en su ocaso vivió un clima de enfermedades y dificultades económicas que no se compadecen con la gran carrera que asumió en el celuloide.
Connery por su parte ha contado con mejor suerte, su carrera actoral le valió múltiples reconocimientos (incluyendo el premio Oscar por su participación en el clásico “los Intocables”) y aunque ya ha superado la séptima década continua protagonizando excelentes filmes, aunque últimamente unas afecciones cardiacas lo han alejado un poco del medio.
Pero más allá de las distinciones y reconocimientos a lo largo de su vida profesional, es indudable que el mundo entero le recuerda con cariño por su genial participación en las películas de Bond, su nombre esta ligado con letras de oro a las del celebre espía.
Cuando Connery fue entrevistado sobre su papel en el videojuego no pudo ocultar la emoción que le deparaba ingresar en este mundillo ofreciendo un videojuego que quedaría como un interesante legado para sus nietos (¿nietos?, vaya, como pasa el tiempo); y a decir verdad escuchar a Bond mientras vemos y escuchamos a sean Connery es algo que solo los videojuegos han podido realizar. Gracias EA.
Me pregunto si no hubo también un cierto sentimiento de “revancha”, la relación de Sean Connery con los representantes de la franquicia Bond nunca fueron tan claras como se quiere manifestar, en aquellos tiempos los actores estaban muy lejos de disfrutar de las regalías de una producción de culto y cuando muchos anunciaron que el retiro de Connery obedecía a su edad, no faltaron los que señalaron que el también celebre Roger Moore era incluso unos años mayor que él.
Lo cierto es que cuando el actor anuncia que “nunca jamás” volvería a hacer una película del agente 007, la MGM logró convencerlo para que lo encarnara una vez más en compañía de la celebre protagonista de “9 semanas y media” Kim Bassinger (por aquel entonces no muy reconocida, todo hay que decirlo) y por la sensual Bárbara Carrera (salía realmente esplendorosa en aquella cinta).
La película obtuvo un éxito relativo, se notaban las divergencias con la franquicia, incluso la banda sonora no tenía la clásica melodía de Bond ofreciendo un resultado “infame” en este aspecto.
Jugando con la evidente ironía la pelí tuvo por nombre “nunca digas nunca jamás” y Connery interpretó al Bond serio y aplomado de siempre en contraste con el apuesto pero “humorístico” personaje que Moore había llevado a la pantalla.
De todos modos tanto Sean Connery como Roger Moore lograron poner el listón muy alto, además con el cese de la guerra “fría” no resultaba tan claro que un espía al servicio de la agencia Británica tuviera lugar en los tiempos que corren, pero a punta de mucho esfuerzo Brosnan lo consiguió (algo de crédito habrá que darle también a la gloriosa versión de Rare con goldeneye).
Lo cierto es que
a juicio de la crítica especializada la película “Desde Rusia con amor” es considerada la mejor del agente Bond. Realmente este filme contaba con numerosos elementos muy atractivos y espectaculares para su tiempo (aún hoy en día es emocionante ver como Bond se desplazaba en esos “Jetpack”, de hecho en la última película de Pierce se le rindió un tributo a la misma).
EA así lo consideró y ha traído del pasado (gracias a la sensacional maquina del tiempo en que se han convertido las modernas consolas) el argumento de esta película adaptándolo al sistema de juego que tantos reconocimientos le valdría con Everything of Nothing.
Con Goldeneye Rare marcó época y a la fecha si bien EA se apoderó de los derechos sobre la franquicia nunca logró hacer lo mismo con la genial jugabilidad impuesta por la Second Party de Microsoft (para los más jóvenes por si acaso, vale la pena citar que por aquel entonces era de Nintendo).
Realmente EA se ha aprovechado como muy pocos con esta jugosa licencia, luego del éxito de Rare, EA pretendió continuar la formula haciendo un juego basado en la siguiente película de Brosnan (
“El mundo nunca es suficiente”), como resultado obtuvieron un Shooter entretenido pero muy distante de la calidad del original. A este le siguió un divertido (pero muy corto) juego que debíamos resolver una serie de trepidantes misiones a bordo de los más fantásticos coches que han acompañado al agente a lo largo de sus aventuras (
007 Racing).
La incursión durante esa generación la cerró
“El mañana nunca muere” un juego que bien podemos considerar como el pionero de esta formula jugable ya que se desarrollaba en tercera persona y combinaba misiones en las que teníamos que manejar coches; la crítica no lo trató bien.
La generación de las 128 bits vino acompañada con una poderosa ración de juegos inspirados en el celebre agente, pero EA optó por volver al clásico sistema de Shooter pero ofreciendo un argumento original, situación que le permitiría liberarse de las ataduras que supone un argumento prefijado desde el cine, tenemos así
“Agente en fuego cruzado” y
“Nightfire”.
Cuando todos pensábamos que EA seguiría siendo fiel a los Shooter en tanto Nightfire había cosechado muy buenos comentarios, la empresa optó por volver al desarrollo en tercera persona compartiendo misiones, sus creadores se la jugaron manifestando que un desarrollo así daría muchas más opciones y libertad al personaje, no se equivocaron y obtuvieron así el mejor juego de Bond a la fecha producido por EA (ya sabemos que el mejor le pertenece a RARE).
Al parecer EA quería aprovecharse de las mieles de la victoria y al poco tiempo anunciaron
Goldeneye: Agente Corrupto, resultaba claro que la atracción y la expectativa sería enorme, de nada valía que EA nos dijera (con voz muy baja por demás) que esto no era una secuela sino una aventura alternativa; que tremendo fiasco resultó ser este juego (si acaso se salva la versión para NDS).
Pero los videojugadores somos nobles y cuando se anuncio el retorno de Bond la expectativa volvió a subir, pero el batacazo que les había significado Goldeneye tenía que ser superado incorporando elementos absolutamente atractivos.
Volver a la elogiada jugabilidad de
“Everything or Nothing” era un muy buen inicio pero había que hacer algo más de cara al argumento, algo que sí recuperará la nostalgia por aquellos momentos gloriosos con Bond.
Y dieron en el clavo, que mejor que recuperar el argumento de la considerada mejor película del agente Bond y trasladarla a la jugabilidad impuesta por EA, la formuela contaba con todos los ingredientes para ser un éxito rotundo y es así como Bond nuevamente incursionó en las consolas, aunque esta vez encarnado por el todopoderoso Sean Connery, veamos el resultado: