INTRODUCCIÓN - Marc Ecko's Getting Up -
La ciudad de New Radius acaba de entrar en el toque de queda, ningún ciudadano puede estar en las calles, la policía ya se apresta a detener a cualquier “revoltoso” que ose siquiera expresar su opinión en contra del régimen.
Comienzan las primeras detenciones, las bandas callejeras están bajo control, aquí nadie puede expresar ninguna inconformidad mientras la ciudad se hunde en la miseria y el caos, la situación demanda respuesta pero nadie se atreve…
Los agentes se encargan de recoger los últimos vestigios de una banda; los orgullosos agentes se ufanan y burlan de la apariencia de los chicos y comienzan a decomisar sus aerosoles; en ese momento
un agente voltea y se encuentra sorprendido al ver a su poderoso camión antidisturbios rodeado de graffitis y pegatinas por doquier.
El camino hacia el “respeto”
La apuesta de Atari es una de las más arriesgadas de los últimos tiempos, un juego con indudables matices políticos y muchísimo arte callejero.
La publicidad entorno al mismo no se hizo esperar, Atari estaba seguro que su videojuego conquistaría el corazón de los amantes de esta poco convencional manera de expresión; de otra parte su ambientación ganaría muchos adeptos de la mano de los miles de seguidores de la moda Hip Hop.
Este juego llegó no sin una buena dosis de promoción y a decir verdad su resultado final es bastante interesante, una jugabilidad muy llamativa con bastantes toques de originalidad que atraerá tanto a los seguidores de esta expresión artística como a los demás Gamers.
Aunque para su buena fortuna y como muy pocas veces suele suceder, la censura usual no ha realizado mayores expresiones; ¿será que por fin los tiempos han cambiado?
Getting up ciertamente maneja contenidos polémicos que en otros juegos han sido fruto de acaloradas discusiones, curiosamente este juego hasta el momento ha pasado sin mayores comentarios; ¿a qué se le podrá atribuir este factor?
Estamos ante un juego con un argumento bastante atractivo, con una muy buena dosis de acción directa y divertida, con un buen nivel de reto (aunque algo exagerado por momentos) y con un toque de originalidad que a nadie deberá dejar indiferente.
Desarrollado por The Collective y bajo la dirección directa del revolucionario Marc Ecko, nos encontramos con una propuesta que nos invita a dar un extenso recorrido por el mundo del graffiti, en medio de los suburbios de una ciudad azotada por un régimen extremista absolutamente empeñado en que la libertad de expresión sea tan solo un mito sin fundamento.
Atari es una empresa acostumbrada a correr grandes riesgos y de hacer enormes inversiones, a ellos les debemos joyas como Fahrenheit y el extrañamente superventas Enter the Matrix. Así que independiente de cualquier súper promoción Getting Up venía envuelto de un enorme clima de expectativa por ver qué tal quedaba el producto final.
Trane será el protagonista del juego, es por así decirlo un aprendiz de “graffitero” que tendrá que hacerse a un nombre en la gran ciudad, el respeto se obtiene dejando su marca en todos los terrenos (literalmente) así que, con aerosol en mano comenzará nuestra odisea.
Trane al principio será un “Toy”, designación que se utiliza para los novatos, a punta de misiones y mamporros tendrá que ganarse el respeto de todos para convertirse en el “rey” de la ciudad, así que el periplo se denota a todas luces largo, de hecho serán once niveles plagados de misiones bastante extensas entre sí.
Aunque desde el principio descubriremos que no todo marchará como lo pensábamos, una tremenda golpiza servirá como intro del juego y la verdad nosotros no seremos los que llevemos la mejor parte…