GRÁFICOS - Spartan: Total Warrior -
Este es un juego al que hay que ver varias veces antes de emitir cualquier juicio a nivel gráfico, ya que es muy posible que tu primera impresión sea la de que estas ante un apartado muy regular (especialmente en la versión para PS2) al ver unos personajes tan diminutos corriendo de manera tan aparatosa por los escenarios.
Pero al observarlo con mayor detenimiento nos encontraremos con unas rutinas de combate muy bien conseguidas, es una delicia ver las enormes posibilidades que tiene nuestro espartano a la hora de combatir contra las tropas romanas.
Veremos literalmente cientos de personajes en la pantalla, esto es algo muy meritorio en una consola como PS2, realmente muy pocos juegos pueden presumir de alcanzar tan nivel de complejidad.
Es cierto que si lo comparamos con Dinasty Warrior (de alguna manera aquí esta comparación esta más que justificada) podemos abonarle al primero una mejor resolución en el diseño de sus personajes, pero hay que insistir en cuántos son los están al mismo tiempo en la pantalla.
Los dos juegos buscan generar la impresión de tener muchos rivales en la pantalla, pero a la hora de interactuar contra ellos, Dinasty Warrior disminuye sensiblemente la cantidad.
Contrario a lo anterior, en Spartan veremos muchísimos más enemigos y los estaremos combatiendo a la vez; pero resulta claro que para tener tantos personajes en un escenario reducido se moldearon mucho más pequeños de lo que convencionalmente estamos acostumbrados a ver.
Al verlos en ese tamaño (en ocasiones la reducción es exagerada) no podemos apreciar bien las excelentes ejecuciones de los combos. Podemos hacer uso de un efecto zoom, pero la intensidad de las peleas no lo permite, además perderíamos la perspectiva de toda la tropa.
De hecho,
en ocasiones estaremos frente a tantos soldados rivales que no ubicaremos tan fácil nuestra posición en medio de tanto barullo de gente, a esta sensación le ayuda una cámara que en más de una ocasión nos dejará vendidos.
Con todo y lo anterior, la sensación general es Spartan es supremamente agradable, tener tantos enemigos rodeando a nuestro personaje se termina por convertir en el mejor aliciente para continuar con nuestro empeño. Es cierto que al ver a tantos rivales nuestro labor se puede convertir en oprimir los botones del mando de manera repetitiva, pero ver como vamos liberándonos de semejantes hordas resulta enganchante.
Otro elemento que le pone un toque de originalidad a este juego es ver como
los enemigos derrotados quedan en el suelo y no desaparecen durante bastante tiempo, esto otorga una sensación de “realismo” muy llamativa, aunque nuevamente esto signifique que podamos perder de vista a nuestro héroe.
En lo que si supera Spartan a su más cercano “rival” jugable (y de lejos además) es en
el nivel de detalle de los escenarios; en especial dentro de las ciudades ya que estas cuentan con numerosos elementos con los que podremos interactuar. Además algunas de las submisiones terminan por modificar el escenario (por ejemplo al destruir una torre o quemar un poblado) y el efecto logrado es espectacular.
Es cierto que algunos escenarios no cuentan con todo el nivel de detalle y pueden lucir algo vacíos, pero de acuerdo al argumento resultan totalmente consecuentes (no podemos esperar muchos elementos en un desierto por citar un ejemplo).
Otro elemento que ha quedado muy bien tiene que ver con el resultado de las explosiones y las colisiones, ver a los ejércitos romanos o bárbaros salir por los aires es toda una pasada.
Los videos en su mayoría están hechos con el mismo motor del juego, en general cuentan con un buen nivel de definición (recuerdan bastante a los vistos en Shadow of Rome). Los personajes se ven muy bien moldeados (con excepción de la guerrera amazona, no sabemos si es que lleva una especie de mascara o qué, pero lo cierto es que se ve fea) y aportan decididamente en la inmersión con la historia.
Desafortunadamente el nivel de detalle en las facciones se pierde durante el juego propiamente dicho, es de entender, al fin y al cabo con unos personajes de ese tamaño difícilmente podemos denotar sus rasgos.
Otro elemento que no acaba de convencer tiene que ver con
el desplazamiento de nuestros personajes,
estos se mueven a toda velocidad (en especial el espartano)
produciendo un efecto visual “chistoso” que le quita el toque bélico de la historia.
Eso sí,
una cosa es desplazamiento y otra muy distinta el movimiento a la hora de combatir, ya hemos referido en párrafos anteriores la cantidad de combos que dispone el espartano: A decir verdad
sus habilidades son de lo mejor que tiene este juego, algunos golpes son dignos de cierto Príncipe de Persia; el espartano tendría poco que envidiarle (y aquí nuevamente hay que tomar en cuenta que mientras el príncipe a lo sumo peleaba contra tres enemigos a la vez, aquí estaremos contra decenas)
Otro elemento que abunda es el factor gore; es difícil que luego de semejantes combates la sangre no corra, para ello dentro del repertorio del héroe espartano abundan lanzamientos con la espada de lo más efectivos con los que las cabezas de los soldados enemigos saldrán de su sitio. El efecto esta muy bien logrado y pese a lo dramático del asunto la verdad no llega a hacerse desagradable.
Hay que ser claros en que este no es un juego para los pequeños, pero con todo y eso el gore presente no llega a ser tan escandaloso como lo visto en otros juegos del género (como en Shadow of Rome o el mismísimo God of War).
En definitiva estamos ante un apartado gráfico bastante cumplidor, aunque puede que muchos se sientan defraudados por los personajes tan diminutos y el extraño desplazamiento; pero una vez vistos en acción la cosa cambia. De todos modos se debe entender que mover tantos luchadores a la vez tiene su merito en las consolas de 128 bits (más aún en la ya veterana PS2).
SONIDO - Spartan: Total Warrior -
Es curioso pero Spartan cumple con creces en aspectos donde otros juegos se quedan a medio camino, pero desafortunadamente falla en cosas que no tendrían por que darse de ese modo.
Estamos ante
uno de los mejores trabajos a nivel dramático que hayamos visto en mucho tiempo, perfectamente le puede plantar cara al soberbio resultado denotado en el Prince of Persia o en los casi siempre perfectas adaptaciones de las clásicas plataformas de Sony como Jak & Daxter y Ratchet & Clank.
El tono de voz del héroe espartano, el carácter de alter ego que tiene la voz de Ares, la interpretación de Electra (la princesa amazona); la voz de los enemigos romanos, en fin todo esta doblado con muy buen tino en lo que tiene que ver con la carga actoral.
Desafortunadamente
el buen trabajo se va al traste a la hora de hacer la concordancia en las voces, es una lastima ver como las gesticulaciones de los personajes van de un lado y las voces de otro. El desfase es total (escucharemos voces cuando la animación ya ha terminado) y eso termina por cobrar muchos enteros a la valoración final de este apartado.
Los sonidos Fx si bien son buenos se nos antojan pocos en un juego con tantas y tantas peleas, los diálogos durante el juego son pocos también (aunque están mejor sincronizados que durante las animaciones) aunque con tanto combate sería absurdo que nos estuvieran charlando.
No obstante algunos efectos están muy bien logrados: las explosiones o los impactos de nuestras armas (en especial las incendiarias) resultan muy convincentes.
Por su parte el acompañamiento musical en la banda sonora presenta un aspecto a medias: en su mayoría son melodías clásicas muy acordes a la época aunque con un cierto acompañamiento de un estilo rock.
En realidad las melodías no son molestas en ningún momento pero difícilmente podrán ser valoradas como inolvidables, de todos modos en este tema el asunto siempre pasa por los gustos del usuario a nivel musical.