GRÁFICOS - Cars -
En líneas generales nos encontramos con un apartado gráfico bastante cumplidor en casi todos los aspectos, los vehículos gozan de un buen nivel de detalle y modelado, incluso cuentan con la posibilidad de hacerles un tuning estético aunque no funcional.
Luego de cumplir con algunas misiones podemos realizar algunos ajustes en nuestro personaje (no queda bien decir “nuestro coche” al fin y al cabo McQueen es como una persona); estas principalmente tienen que ver con el decorado externo. No es la maravilla pero aporta originalidad a un juego como éste.
El mapeado del juego es enorme (nuevamente nos encontramos con algo poco común en juegos infantiles),
tenemos una ciudad completa a nuestra disposición aparte de un desierto de dimensiones colosales, es cierto que a nivel gráfico dichos escenarios resultan algo vacíos y carentes de detalles pero en generan consiguen generar un buen efecto de profundidad.
Tal vez el aspecto que esta menos elaborado tiene que ver con los distintos objetos que golpeamos durante las carreras, estos no obedecen a ningún patrón físico (salen disparados en cualquier dirección y no presentan la más mínima abolladura); de todo modos esto no deja de ser un detalle relativamente trivial.
La reacción física de los coches esta bastante bien, el control es muy intuitivo y agradable, ideal para los pequeños, aunque el juego nos obsequia con la posibilidad de ajustar un poco la dificultad; así que si te consideras un “conductor” más experto la recomendación es de que inicies con la opción para “veteranos”. (La verdad el modo de conducción para novatos se lo dejaríamos a chavales menores de 7 años)
Vale la pena agregar que el modo de conducción no es que tradicionalmente vemos en los juegos del género, evidentemente está enmarcado en un modo Arcade siendo bastante sencillo, pero los coches tienen un cierto patrón que los hace distintos.
Esto es uno de los elementos más agradables en Cars, al fin y al cabo los coches tienen vida propia, así que
cuando los manejemos la sensación será la de estar controlando a un personaje más que a un automóvil.
A razón de esto veremos como McQueen se ladea más que cualquier coche, bueno, además cada uno de los personajes tiene habilidades distintas y eso se nota cuando los estamos conduciendo.
Como era de esperar nuestros vehículos no recibirán ninguna abolladura, faltaría más que le exigiéramos algo así a un juego de estas características, pero evidentemente esto habla de un apartado gráfico que si bien cuenta con algunos elementos que cumplen muy bien no deja de ser algo simple.
Finalmente vale la pena destacar los videos que veremos a lo largo del juego, aunque algunos corresponden a escenas de la película de animación, hay que destacar que durante el juego nos encontraremos con bastantes animaciones independientes.
Si bien estas animaciones no tendrían punto de comparación con las del filme es de destacar el empeño puesto en las mismas ya que los personajes están muy bien representados (aunque en algunos casos se presentan bordes dentados) y cuenta con la agradable ventaja visual de que al continuar la historia el salto visual entre animaciones y juego en sí no es molesto, ya que estas imágenes se realizaron con el mismo motor gráfico del juego.
Es importante entender que un videojuego no puede hacer competencia a nivel de calidad técnica con lo que se llega a ver en un film (aún falta tiempo para ello); para hacer una odiosa comparación es de mencionar que frente a los trece autos que manejaremos en el videojuego, la película tuvo que poner en movimiento 120.000 autos en la tribuna que eran los encargados de hacer la “ola” en la las tribunas y otros 2000 en el campo durante las competencias (ni más ni menos).
SONIDO - Cars -
Nuevamente nos encontramos con un apartado sonoro cumplidor aunque sin mayores pretensiones, al ubicarnos (o mejor estar perdidos) en el desierto de la ruta 66 la música hará homenaje a los miles de viajeros que recorren sus enormes laderas.
Para los norteamericanos esta es una ruta emblemática que inspiró a los creadores del rock (el rey Elvis no podía faltar) y como tal tanto la película como el videojuego le rinden tributo a toda esa generación con temas y melodías muy acordes a lo que se escucha en todo el recorrido.
Aunque las melodías son pegadizas el juego no abusa de ellas (habrá momentos donde ni siquiera escucharemos música de fondo), si bien esto es importante para no generar distractores durante algunas competencias o misiones la verdad sí hace falta por momentos.
De otra parte
los sonidos ambientales están bien conseguidos aunque de nuevo se nos antojan pocos, son de destacar las voces de los autos cuando chocan entre si o cuando rebasamos a otro corredor es una auténtica gozada).
El Videojuego en formato NTSC conserva las voces originales en inglés de los actores de la película; este es un efecto muy llamativo en especial para los norteamericanos ya que en los países de habla no inglesa la película llegará doblada y resulta claro que no se logrará identificar dichas voces. Por lo general estos juegos llegan a territorio español con las voces de los actores del doblaje (salvo la consola casera de Nintendo que rara vez viene doblada optando por subtítulos en español).
De todos modos el hecho de que durante las competencias escuchemos las voces de nuestros personajes le da mucho protagonismo y personalidad a esta modalidad, esto ha sido todo un acierto por parte de los diseñadores y da un cierto “pique” al desarrollo de las carreras.