JUGABILIDAD - Way of the Samurai 2 -
Jugabilidad... eso es lo que más ofrace este título y lo que sin duda hace de él un juego muy
recomendable. Nada más meter el disco y tras la presentación en forma de vídeo - no muy llamativa
pero con una música que al menos debereis escuchar una vez - nos dan la opción de modo de
vídeo: 50Hz o 60Hz... obviamente y si nuestro televisor nos lo permite elegiremos la segunda
opcción. Inmediatamente después accedemos al menú de título, elegimos crear una nueva partida y
guardarla en la Memory Card. Un editor de personaje nos da la bienvenida. Nombre, tres rostros
a elegir - más se irán desbloqueando según avancemos en el juego- , otros tres trajes - lo mismo
de antes - la opción de equipar a nuestro personaje con espadas o items que hayamos conseguido
- y guardado - en partidas anteriores y "Done"... comienza la aventura.
Como ya adelantamos, todo comienza con una niña auxiliándonos con parte de su comida - muy amable ella -
. Después de "conversar" con la niña - eligiendo las distintas opciones - esta sale corriendo y se topa
con tres maleantes. ¿Qué hacer? ¿Ayudamos a la pobre criatura? ¿O la dejamos a su suerte? Esta es la
base del juego. A partir de entonces todas nuestras acciones tendrán su eco en la eternidad.... vamos,
que según lo que hagamos desbloquearemos los más de 10 finales de los que consta el juego convirtiéndolo
en uno de los títulos más rejugables que últimamente han pasado por nuestras manos.
Y realmente tendremos que tener muy en cuenta con quien nos metemos o nos aliamos ya que de ello
dependerá de que, por ejemplo, nos ataquen los magistrados en cuanto nos reconodcan, la gente huya
despavorida al vernos o los cazarecompensas vayan buscando nuestra cabeza. Además siempre nos podemos
encontrar con una pelea en medio de la calle en la que nosotros podremos decidir si intervenir o no y,
de hacerlo, a quien ayudamos.
Así pues en esta aventura de acción primará el diálogo - en inglés, francés o alemán - y las decisiones
rápidas. Podremos ir a los distintos grupos y hacer los trabajos que nos manden al más puro estilo GTA
o podremos hablar con los distintos personajes para conseguir esa espada de la que tanto hemos oido
hablar. Si hacemos lo primero ganaremos dinero - y la enemistad de alguien, seguro - con el que
podremos comprar desde comida a accesorios para nuestro personaje. Incluso podremos ponerle un nombre
a nuestra espada o pedir que mejoren, o al menos lo intenten, sus cualidades - resistencia, ataque y
durabilidad -. Todo esto previo pago de unos Mons - la moneda del juego - ... o no, ya que
perfectamente podremos optar por irnos sin pagar aunque no podremos visitar esa tienda en un tiempo y
si reincidimos... olvídate de ella en todo lo que dure la partida.
Pero claro, el tiempo apremia. Y es que nuestra aventura se desarrolla en 10 días. En el último de
ellos asistiremos al desenlace de nuestras acciones en lo que se supone sería una plácida fiesta.
Ahora, para saber cuanto tiempo nos queda disponemos de un útil indicador con forma de flor de cerezo.
A medida que investiguemos, durmamos o viajemos por la isla los pétalos se irán cayellendo cual rosa
encantada advirtiéndonos del momento del día en que nos encontramos. Así pues cuando tan solo quede un
pétalo será de noche y cuando queden 3 - de cinco - será medio día. Además el paso del tiempo nos
afectará también anímicamente. Junto a la típica barra de vida, la cual llenaremos comiendo o durmiendo
y que se vacía debido a las heridas que sufrimos en las contiendas, dispondremos de una barra de
"cansancio". Esta se repone igual que la barra de vida pero por contra se irá vaciando con el paso del
tiempo por lo que tendremos que estar pendientes de comer y dormir lo suficiente - aunque realmente
no supondrá ningún reto durante la partida- .
Pero tranquilo porque siempre podrás llevar en tu inventario objetos que te ayuden a reponer tu vida
y tu energía en momentos de necesidad. Además podremos llevar hasta tres espadas a la vez y, a través
del menú del mapa - donde elegimos a que zona ir y donde podremos además guardar nuestro avances - ,
guardarlas en un baúl para equipárselas a nuestro personaje en futuras partidas - con lo que dejar
huecos para poder coger otras espadas que encontremos - . Esto también vale con los demás objetos que
recolectemos durante la aventura para tener más opciones de personalización desde el principio.
Sin duda las espadas son los objetos más codiciados del juego. Cuando peleemos con un enemigo o
investiguemos y encontremos nuevas espadas rápidamente podremos equipárnosla para ver que
características ofrece. Cada tipo de espada supone un estilo diferente de lucha. Así pues con una
espada ninja nuestros ataques serán mortíferos y rápidos pero nuestra defensa débil y con la katana
con la que comenzamos nuestro estilo será el típico de un samurai valiéndonos más de los contraataques
que de la onfensiva en sí.
Las espadas no solo cambiarán nuestro estilo de lucha sino que dispondrán de sus propias
características que podremos mirar en el menú: ataque, defensa, calidad - de la cual depende en número
de veces que podremos mejorar nuestra arma en la herrería - y resistencia. Esta última característica
vendrá indicada durante el juego en forma de otra barra y de ella dependerá si nuestra arma se nos hace
añicos en medio de un combate o nos ofrece una defensa segura. Si paramos demasiados golpes con ella
y la barra se llena, nos quedaremos sin un cuadro de resistencia; si nos quedamos sin resistencia ya
puedes tirar la espada y buscarte otra nueva rápidamente - o repararla -.
Durante los combates dispondremos de una amplia gama de movimientos que iremos desbloqueando según
ganemos a los contrincantes. Con L1 desenvainaremos nuestra katana. Con R1 nos cubriremos; con el
botón cuadrado asestaremos un corte horizontal - y rápido - y con el triángulo un corte vertical,
más potente pero más lento. También si nos matenemos cubiertos podremos romper la guardia del oponente
asestándole una patada - R1+cuadrado - o derribarlo con una llave - R1+triángulo - . Los combates se
presentan muy divertidos aunque no suponen un gran reto una vez se les ha pillado el truquillo.
Además la I.A. de los enemigos no es muy elevada - no se organizan para atacarnos, sus pautas son muy
simples y en ocasiones se quedan atrancados por causa de los objetos del escenario - lo que hace que
salgamos visctoriosos en la mayoría de las ocasiones. La cámara en tercera persona sigue bastante bien
la acción, alejándose de nosotros durante los combates para proporcionarnos una mejor perspectiva y
será solo en los contados interiores que visitaremos donde nos pueda poner las cosas un
poco difíciles.... bastante de hecho.
En cuanto a la durabilidad.... Realmente el juego es corto. Perfectamente te los puedes pasar en un
día. Claro, lo has completado una vez pero ni de lejos has visto todas las posibilidades. Los más de
10 finales de los que consta el juego, los múltiples personajes a desbloquear, los numerosos objetos
para coleccionar le proporcionan al juego una rejugabilidad fuera de lo común que asegura muchas horas
de juego.
Así pues solo dos puntos negros a destacar: la pobre I.A. de los habitantes de Amahara y, ante todo,
la NO traducción del juego al castellano. Realmente se hace muy pesado tener que andar traduciendo a
marcha forzada los diálogos amén de los detalles que se te pueden escapar durante la encomendación de
algún trabajito. Por suerte no es un inglés muy difícil y en la pantalla de estatus podremos mirar
nuestra misión actual... pero desde luego es algo a tener muy en cuenta sobre todo por aquellos que
no dominen ninguno de los tres idiomas en los que viene el juego - inglés, francés y alemán - . Mal,
muy mal Capcom.
DIVERSIÓN - Way of the Samurai 2 -
Poco que decir en este apartado que no se haya dicho ya. Way of the Samurai 2 ofrece
ante todo diversión. La sensación de poder ser lo que queramos es muy buena y probar
las diferencias entre ser una hermanita de la caridad o un asesino cual "Battusai el
carnicero" en sus mejores tiempos es algo muy tentador -sobre todo esto último-.
Los combates son sin duda la parte más divertida del juego y en algunas misiones
deberemos enfrentarnos a más de 10 enemigos a la vez, algo francamente divertido sobre
todo en el nivel más difícil de dificultad, donde las rutinas de ataque de los enemigos
se vuelven más agresivas. De esa forma podremos recoger las armas de los caidos y
coleccionarlas hasta conseguir todos los modelos, que no son pocos, y aumentar sus
características al máximo. Eso si, sin olvidarnos de ir guardándolas con la opción
"safe sword" en el menú de mapa ya que sino las perderemos cuando acabe la partida
amén de que solo podremos llevar tres armas a la vez.
Además su rejugabilidad permite que no sea el típico juego que se queda aparcado nada
más terminarlo. Es más, la filosofía de Way of the Samurai 2 nos obliga a intentar
exprimir al máximo el juego y de descubrir todos sus secretos. Así pues nos pasaremos
decenas de veces el juego buscando ese arma que nos falta o provando que efecto tendrá
al final tomar cierta decisión.
Aunque el juego incluya un solo modo de juego -el modo historia- éste cuenta con hasta
tres modos de dificultad para que probemos nuestras habilidades con la katana. Además
conseguiremos añadir dos modos de juego más -el más interesante de ellos, un modo
versus- con lo que algo gana el juego. Pero sinceramente daría lo mismo la falta de
estos dos últimos modos ya que el modo principal es el que le da todo el encanto a
Way of the Samurai 2 .
Pero en caso de aburrirnos siguiendo la trama del juego siempre podremos distraernos
cumpliendo las misiones que nos mandas los distintos personajes del juego, o dando una
vueltecita por el dojo donde podremos aprender nuevas técnicas de combate o incluso
retando a aquel personaje que tiene un arma tan atractiva. Las posibilidades son muchas
y la probabilidad de aburrirse poca.
Y cuando acabemos nuestra partida, dependiendo de nuestro comportamiento, se nos dará una
u otra puntuación que nos abrirá las puertas para conseguir nuevos personajes y objetos
con lo que siempre estaremos desenado llegar al final no solo para ver un nuevo desenlace
sino para descubrir que sorpresas nos tienen preparadas.
Un juego que hace justicia a aquello de que no se necesitan grandes alardes gráficos
para divertir -aunque es cierto que nunca vienen mal...-.