INTRODUCCIÓN - Shadow Hearts: From the New World -
El rol se vuelve a vestir de gala para recibir la tercera parte de una de las sagas más emblemáticas en el catalogo de la bestia negra de Sony, los seguidores de los singulares combates con el “anillo del juicio” están en hora buena.
Shadow Hearts por méritos propios se ha convertido en toda una saga de culto, con
un sistema de juego de lo más original y una propuesta argumental alternativa que hará las delicias de los aficionados al género una vez más.
Es difícil dejar de pensar en Square Enix al hablar de juegos de rol, pero Aruze continua demostrando que las buenas ideas no le pertenecen en exclusiva a este coloso nipón, Shadow Herat es una prueba fehaciente.
DESDE LOS TIEMPOS DE KOUDELKA
Si algo ha caracterizado a Sony desde un principio es su rico catalogo en juegos de rol, una tendencia muy fuerte en PSX y que se ha consolidado en PS2. Ninguna de las consolas de la competencia ha logrado sacar al mercado tantos juegos del género como las consolas de Kutagari.
Esto es algo que los Gamers orientales no le han podido perdonar a Microsoft cuyos juegos de rol si bien no son ni mucho menos malos, no llegan a colmar el gusto de los nipones. Habrá que ver que pasa con Xbox 360.
Pero resulta innegable que Square Enix ha movido tal campaña de publicidad y sacado a la luz a tan buenos exponentes del género que difícilmente otros juegos llegan a ser tan conocidos por la comunidad de videojugadores. Así que para que otras empresas lleguen a destacar en semejante mercado definitivamente deben ofrecer títulos de interesante calidad y con el suficiente gancho como para poder convertirse en productos de exportación.
Es evidente que el mercado americano tiene mayores ventajas sobre el europeo a la hora de importar juegos (aunque esto va cambiando de manera paulatina). Por tal razón le llegan muchos más títulos, es común que USA se convierta en una especie de “filtro” antes de que un juego nipón llegue a territorio europeo (y a España concretamente).
Pero en contravía podemos afirmar que cuando un juego llega a formato PAL su nivel de calidad ha tenido que superar muchas más barreras, así que hay más posibilidades de estar frente a un buen juego (claro que no faltan las excepciones).
Este es el caso de Koudelka, un título que vio la luz en los últimos tiempos de PSX (para ser más preciso y compararlo con la principal referencia, este juego salió entre Final Fantasy VIII y IX). Un videojuego ciertamente extenso (la friolera de 4 CDs) y con una propuesta diferente.
Desde aquel entonces sus creadores se destacaron por brindar un completo espectáculo visual en sus videos, una calidad absolutamente comparable a la de los títulos de Square que a nadie dejaba indiferente.
Aunque Koudelka no hizo gala del conocido anillo que veremos en sus posteriores secuelas si trabajaba con base en un curioso sistema de estrategia táctica que se convirtió en la precursora del modelo posterior.
Esta saga se consolidó definitivamente en PS2 y ya cuenta con tres secuelas, en todas existen puntos en común: personajes muy afines, buen apartado gráfico, historia surrealista y un claro sentido del humor.
Vale la pena mencionar algo en lo que discrepo con otras personas que tuvieron la oportunidad de disfrutar con la primera entrega de Shadow Hearts para PS2 (a la sazón la segunda parte de “Koudelka”). A este juego se le critica el débil apartado gráfico aunque se le reconoce un buen argumento y el inicio de la original jugabilidad.
La verdad considero que todo hay que asumirlo en su contexto,
la primera entrega de Shadow Hearts no era ni mucho menos un prodigio gráfico, pero en aquel tiempo rayaba con buena calidad, en efecto habían exagerados bordes dentados y en ocasiones sus gráficos parecían más los de PSX o Nintendo 64, pero no nos engañemos, la mayor parte de juegos de la primera honrada en una consola tienden a tener estas características.
Sin embargo no hay que olvidar que este juego nos brindaba unos elementos excelentes, sus videos eran de una factura increíble y la jugabilidad se mantiene casi intacta en relación con esta tercera parte.
La gran referencia la constituye la segunda parte de Shadow Hearts subtitulada Covenant; un juego con un aspecto gráfico alucinante y mucho mejor desarrollado que la precuela en su eje argumental.
Un año después la tercera parte llega al mercado ofreciendo algunos cambios que definitivamente llamarán la atención de muchos, aunque en general
se mantiene su singular sentido del humor y su original jugabilidad; nuevamente cazar demonios se convertirá en nuestra profesión.
Por extraño que parezca,
desde las épocas de Koudelka este juego ha mantenido una linealidad en su argumento, si bien sus protagonistas no son los mismos todos tienen un “contrato” similar y deben apelar al máximo esfuerzo con tal de eliminar a los entes malignos en las diferentes épocas del tiempo.
La nueva entrega de Shadow Hearts nos ofrecerá un nuevo escenario tal y como su subtítulo nos lo índica, en efecto; seremos protagonistas de primera mano en unos singulares y surrealistas acontecimientos que según los guionistas de este juego sucederán a finales de los años 20 en Nueva York.
Estados Unidos en esa época era el sueño hecho realidad para muchos inmigrantes que veían en esta ciudad “la tierra de las oportunidades”; por desgracia la terrible depresión de final de la década llevo a una economía sin precedentes en el “nuevo” mundo.
Shadow Hearts retoma el ambiente citadino de la época (claro que con muchísimas “adaptaciones”) para ubicar a nuestro particular equipo de protagonistas en la emblemática lucha entre el bien y el mal.
Nuestro personaje principal es una curiosa mezcla entre aprendiz de detective y de mago; será un joven absolutamente inexperto que perdió a sus padres y hermanos; ahora se encuentra bajo el cuidado de un gigante afroamericano. Las circunstancias de la desaparición de su familia no le son claras, él ha perdido su memoria (indudablemente por eventos traumáticos) y decide convertirse en detective (una manera de mantener el legado de su padre y de pasó averiguar sobre el destino de su familia).
Por supuesto a un chaval como él (dicho sea de paso tiene un gran parecido con Sora, el de kingdom Hearts) es difícil que alguien le asigne un trabajo. Pero no falta el extravagante sujeto que contrata sus servicios para ubicar a un sujeto.
Pese a lo peligroso de la nueva misión, trabajo es trabajo y nuestro personaje no piensa desaprovechar en lo más mínimo una oportunidad de verdad para demostrar sus conocimientos como investigador.
La búsqueda de aquel sujeto nos servirá como tutorial para aprender la dinámica del juego; esta la explicaremos posteriormente; pero para no destripar la historia solo nos limitaremos a decir que la búsqueda será el preámbulo de una historia mucho más profunda de lo que pareciera en un principio.