GRÁFICOS - Magna Carta: Tears of Blood -
Con solo insertar el DVD en nuestra consola sabremos que estamos ante algo grande,
el éxito que Magna Carta obtuvo en Japón y Corea no fue gratuito,
Los diseños de los personajes corren a cargo de Hyung-Tae Kim una especie de “niño prodigio” en oriente (eso ya es bastante decir); estaremos ante unos personajes cuando menos curiosos, sus modelados son especialmente llamativos y es seguro que a nadie dejarán indiferente.
De hecho
la belleza de sus personajes llegará a “conmocionar” un poco la sensibilidad de algunos jugadores; no se me ocurre otro término para designar la impresión que estos personajes generan; el nivel de detalle de sus atuendos es muy llamativo y sus rostros son bastante hermosos, demasiado incluso…
Por supuesto semejante diseño ayuda a acentuar el perfil psicológico de cada personaje, de modo que pronto te sentirás más inclinado hacia uno u otro de los protagonistas de la historia.
La historia por su parte, pese a tener muchos elementos llamativos sigue las tendencias habituales en los juegos de rol: a lo largo del juego conocerás dos razas que ocupan un mundo llamado
Efferia, este mundo tiene unos lugares con un decorado simplemente fantástico, aunque desafortunadamente en algunos lugares el diseño se nos antoja bastante limitado.
Los personajes pertenecerán a cualquiera de estas razas, unos serán los
Yason y otros los
humanos, aunque en general ambas razas se parecerán bastante, evidentemente los Yason tendrás atributos más poderosos y extravagantes. De todos modos
la realización técnica de estos personajes es simplemente impecable.
Volvamos con el diseño de los personajes, esto en muy buena medida define el sello particular en el videojuego, en esencia no cabe reproche alguno en cuanto a calidad técnica ni al nivel e detalle con el que han sido elaborados, pero los personajes en sí mismo resultan bastante “extravagantes”.
En un primer contacto reconoceremos una clara inspiración en la estética manga, así que veremos unos senos exagerados, ojos agudos y cuerpos estilizados; esto no resulta extraño y es bastante común en los juegos de rol,
lo que si llama la atención desde el primer momento es el carácter “andrógino” de sus personajes; habrá momentos en que no sepas si tu personaje es masculino o femenino, para peor el atuendo no es que aclare la idea precisamente.
Este elemento no deja de tener incidencia en el desarrollo del juego, máxime si tienes complejidad con el idioma, claro que luego de un tiempo resulta obvio el género del personaje. (Bueno, por lo menos eso creo…)
De todos modos es una particularidad que dota al juego de personalidad propia y termina por enganchar, Magna Carta ofrece una variedad de personajes con diseños únicos, independiente de que nos gusten o no son bastante llamativos.
Tal vez el único aspecto que le podemos reprochar al apartado gráfico es que
en ocasiones tanto las mazmorras como algunos escenarios pecan de ser exageradamente pobres (máxime cuando otros están tan llenos de decorados); pero en general este es un aspecto que hasta cierto punto resulta secundario.
Vale la pena agregar un tercer elemento cuando menos curioso, la portada de este juego en territorio americano es distinta a la de la versión PAL, bueno esto no es raro en sí, lo llamativo es que en esta el diseño del personaje tiene bastante “acentuados” sus senos; tanto que pareciera que estuviéramos frente a un juego de otra clase, ejem...
Otro elemento que hay que destacar es que pese a que este juego hace más de un año fue elaborado cuenta con un muy buen acabado técnico, los videos como señale previamente son de gran factura (y encontraremos bastantes a lo largo de su desarrollo) y el apartado gráfico tiene elementos de gran calidad a la altura de muchos juegos más actuales (incluso llega a superarlos en algunos aspectos).
SONIDO - Magna Carta: Tears of Blood -
El sonido corre a cargo de otro prodigio como es Sung-Woon Jang; este compositor hizo parte en la nomina de los anteriores Magna Carta y esto le brinda gran consistencia al apartado sonoro. De más esta decir que realmente poco interesa no haber conocido las anteriores partas de esta saga en lo que concierne a la historia de Tears of Blood, si bien no llegan a ser historias tan distintas como las de los Final Fantasy, cada uno es lo suficientemente independiente como para entenderla completamente.
La banda sonora nos acompañará a lo largo del juego, además tendremos una muy buena variedad de temas y composiciones que queremos tararear una y otra vez, tal vez la única pega que le podríamos reprochar es la música que tenemos durante los combates contra los enemigos simples ya que termina por volverse repetitiva (claro que esto hasta cierto punto es normal dentro de los juegos del género).
De todos modos nos encontramos ante una muy buena producción a nivel sonoro, acusa algunas carencias en lo que tiene que ver con sonidos ambientales, pero nada que resulte ni siquiera molesto; puede que sus melodías no resulten tan espectaculares como en otros juegos del género pero algunas son de gran factura.
El éxito que este juego cosechó en tierras niponas hizo que la banda sonora tuviese su respectiva versión en CD; hoy resulta bastante difícil hacerse a los mismos (aún por importación) pero esto nos habla muy bien de la calidad sonora de Magna Carta.