GRÁFICOS - State of Emergency 2 -
Este es quizás el aspecto más flojo del juego, se nota que State of emergency 2 es un juego con varios años atrás en su desarrollo y el motor gráfico esta bastante desfasado para los tiempos que corren.
El nivel de detalle en nuestros personajes es mínimo, apenas podremos diferenciar a cada uno de los protagonistas del juego, si bien resulta cuando menos meritorio que podamos jugar con cuatro distintos a lo largo de la aventura, aunque las diferencias a nivel jugable son inexistentes.
Para hacer la multitud se ha apelado al elemento “clónico” este efecto es resultón y no habría que hacerle ningún reproche, desafortunadamente el diseño de los enemigos se reduce a unos pocos polígonos; cabe destacar la animación cuando son derribados (se ve bastante bien).
El sistema de cámaras se encuentra bien ajustado y muy pocas veces nos veremos “vendidos” por la misma, no obstante los escenarios son exageradamente pequeños y cerrados (lo anterior sin mencionar los tiempos de carga)
Incluso hemos llegado a detectar un error que a estas alturas es prácticamente imperdonable, las paredes de los escenarios en ocasiones resultan “permeables” a las balas; así que no es necesario estar viendo al rival para atinarle un disparo así el este escondido tras la pared; aunque en contravía tú también podrás ser eliminado de este modo.
En resumen,
estamos ante un apartado gráfico totalmente discreto que trata de ser disimulado con el pequeño tamaño de los personajes. Al ser multitudinarios es hasta cierto punto explicable que no se acuda a detalles en los mismos, pero realmente los defectos “cantan” muchísimo sobretodo cuando hoy hay tan buenos exponentes en el terreno de los Shooter en tercera persona.
SONIDO - State of Emergency 2 -
El apartado sonoro funciona a manera de complemento sin mayores pretensiones, no llega a ser molesto ni mucho menos pero tampoco es de esos que quedaran fijados por siempre en nuestro recuerdo.
Cuando activamos por primera vez el juego, llegamos a pensar que su melodía tendrá un gancho tremendo, no obstante a los pocos minutos descubrimos que este no fue todo lo aprovechado que pudo hacer sido.
El juego tiene tal escasez en diálogos y videos que pareciera que estuviéramos frente a un arcade de los antiguos (de hecho, vale la pena mencionar que también contiene un modo arcade); a duras penas distinguiremos el sonido de las balas y poco más, ni siquiera los enemigos se quejan al ser eliminados.
El sonido ambiente prácticamente termina por pasar desapercibido, a favor tiene que no nos hará dispersarnos durante el desarrollo de la aventura, pero a decir verdad
este es uno de esos juegos donde una buena música le hubiese ofrecido una gran baza.
Desafortunadamente los años también se hacen notar en este aspecto, no tanto como sucede con el apartado gráfico, pero si es notorio que estamos ante un título de bajo presupuesto que acude a ser cumplidor y poco más, seguramente con una mayor inversión hubiésemos encontrado un completo catalogo musical que hubiese complementado mejor a este videojuego.