JUGABILIDAD - Samurai Champloo -
Debemos reconocerle a los programadores la persistencia en crear productos que se salgan de lo convencional, buena prueba de ello fue su polémico trabajo en Killer 7; pues bien, Samurai Champloo tampoco será la excepción, este juego se sale de los cánones típicos del género para ofrecernos una curiosa variedad de ideas; aunque desafortunadamente el resultado final es bastante mejorable.
La primera impresión que tenemos al jugar con este título es que estamos frente a un Beat’em up tradicional donde nuestro personaje deberá repartir toda clase de Katana a los oponentes; pero basta con detenernos un poco en su singular sistema de lucha para descubrir una llamativa complejidad.
La pantalla del juego cambia para indicarnos que se avecina el combate, la interfaz incluso indica en la mayoría de ocasiones cuantos enemigos debemos eliminar y en la parte superior aparecen dos vinilos con acordes propios al hip-hop. Solo que estos no se limitan a ser un mero adorno sino que con unos recuadros nos van indicando la secuencia indicada para lograr una mayor puntuación.
Incluso esta puntuación se verá aún más incrementada cada vez que acumulemos un número importante de aciertos en las secuencias. En ese momento uno de nuestros rivales estará marcado por una estrella; al atacarlo la interfaz nos pedirá que oprimamos un botón específico del Pad y luego deberemos seguir una secuencia específica para lograr ajustar una serie de golpes casi ilimitados.
Una vez eliminados los enemigos indicados y dependiendo de los créditos obtenidos podremos ir avanzando en el juego; usualmente los niveles siguientes estarán “vigilados” por un siniestro personaje del que no podremos ver sino los ojos. El no nos dejará pasar a menos que hayamos acumulado la suficiente bonificación que a su vez no habremos logrado hasta completar derrotando a casi todos los enemigos que aparezcan en pantalla.
Por desgracia este planteamiento a priori original se va al traste debido a innumerables fallos a nivel técnico. La inteligencia artificial de nuestros enemigos es prácticamente inexistente limitándose nuestra función a oprimir indiscriminadamente los botones del Pad; al fin y al cabo el resultado terminará por ser el mismo.
La cantidad de enemigos pretende compensar las escasas diferencias entre ellos, pero a la larga aún en los que están con diferentes diseños tienen estilos de combates muy similares, quizás la única variedad la lleguemos a encontrar con algunos enemigos finales (insisto en lo de algunos).
Si llegamos a seguir las secuencias que el juego nos propone tendremos efectos de lo más variopinto y la estética general se verá modificada, pero realmente tanto esfuerzo no vale la pena cuando descubrimos que con solo hacer de “machaca botones” obtendremos un desenlace similar, una pena.
DIVERSIÓN - Samurai Champloo -
Pese a que se denota el esfuerzo en los programadores por ofrecer un producto que gustara también a los no seguidores del anime, debemos ser honestos y señalar que difícilmente a alguien que no le guste la serie, le atraiga este juego.
Al argumento del juego tampoco es un lujo de historia (en honor a la verdad la historia del anime tampoco es que sea un alarde de originalidad); quizás el hecho de que se constituya en un nuevo giro a la historia llame la atención, pero de nuevo estamos refiriéndonos a un producto hecho para los fanáticos de la serie.
El hecho de poder jugar con Jin y con Mugen de manera independiente le asegura una cierta rejugabilidad al título. Es seguro que si acabas la historia con Jin quedarás con muchas dudas acerca del porque algunos escenarios se mostraban de manera tan extraña (por ejemplo localidades en llamas); estas tendrán una coherencia y una explicación luego de que reinicies la historia con Mugen; estos dos personajes son complementarios a lo largo de la aventura (algo similar a lo que ocurría en la historia de Resident Evil dos).
La música que acompaña a este juego también terminará por conquistar a muchos jugones, al fin y al cabo el hip-hop es prácticamente un estilo de vida para muchas personas entre las que se pueden contar numerosos Gamers.
Pero como videojuego, presenta muchas fallas técnicas que terminan por debilitar en demasía un producto que resumía una buena idea y que por fin mostraba algo nuevo en un género donde se acostumbra limitar las series de anime a “simples” juegos de pelea sin una mayor profundidad.
De todos modos, si logras superar los constantes tiempos de carga y perdonas las serias deficiencias gráficas, te terminarás por encontrar con un juego entretenido con una dinámica diferente y con una historia cuando menos llamativa que te tendrá ocupado más de doce horas en el modo historia.