INTRODUCCIÓN - Tourist Trophy -
No deja de extrañar como una consola que en su haber posee más de 6000 títulos distintos en todos los géneros, tenga tan pocos juegos de motos, máxime cuando la mecánica de las mismas se presta de manera tan directa para la jugabilidad.
Durante los últimos años los usuarios de PS2 han visto cada vez más reducidas las posibilidades de contar con un buen simulador de motos distinto al genial juego de Namco; la pregunta es si no existe ninguna empresa capaz de hacerle competencia en esta consola.
Pero ahora es Polyphony Digital quien se ha metido de lleno la mano en el azadón aplicando su vieja formula (que tantos éxitos le ha deparado) en el terreno de los coches; el resultado: un gran turismo de dos ruedas, con las ventajas y desventajas que ello conlleva.
Emulación en dos ruedas
Hablar de Polyphony Digital es hablar de Gran Turismo, esta empresa se ha consolidado gracias a su genial simulador automovilístico, GT es sin lugar a dudas la referencia en el género a partir de la que los demás intentan copiar y superar; este juego es una tarjeta de presentación en todo el mundo; Kazunori Yamauchi es toda una autoridad en el sector, siendo consultado incluso por las más importantes firmas de autos.
Es claro que PS2 conquistó a un inmenso lote de usuarios gracias a las bondades exhibidas por el genial Gran Turismo. La consola recibió dos portentosas entregas que catapultaron al género; para nadie es secreto que Sony tiene sentada buena parte de su futuro con PS3 en lo que signifique la incursión de este juego en la nueva generación (aunque con lo visto hasta el momento aún estamos en francas ascuas).
No obstante Yamauchi ha tenido algo muy en claro y es que para producir una obra maestra de este talante, su equipo ha tenido que consagrarse en exclusiva para ese juego durante más de diez años. Basta con observar los demás juegos de la compañía y veremos una casi completa soledad, no llegan a cinco los otros juegos producidos en estos mismos diez años.
Pero en las filas de la empresa venia laborando Takamasa Sichiwasa, otro prodigio en el sector que nunca había ocultado su afición por los vehículos de dos ruedas; es así como desde hace aproximadamente dos años él venía liderando el proyecto de hacer un juego con las características de Tourist Trophy, pero solo hasta poco menos de un año esto se logró hacer realidad.
Con tan poco tiempo de desarrollo, muchos llegamos a temer lo peor, pero conociendo el esmero por el detalle y la perfección que siempre ha caracterizado a Polyphony Digital guardábamos una expectativa positiva (aunque moderada).
No obstante TT ha visto la luz y el resultado es bastante bueno, es muy cierto que con tan poco tiempo resulta lógico que se hubiesen basado en gran medida (demasiada incluso) en el motor de Gran Turismo; pero estamos hablando de una auténtica obra maestra que puede permitirse este tipo de “copias” quedando como resultado, aún así, un gran juego.
No obstante hay que reconocer las novedades que le dan un sentido único a este simulador motociclístico; más de 140 motos, todas con maniobrabilidad distinta y 35 pistas distintas hablan muy bien de un producto elaborado en poco tiempo. Pero mejor veámoslo por partes.