JUGABILIDAD - Hitman: Blood Money -
Hitman Blood Money contiene nuevos elementos jugables y una historia que nos compromete aún más con el agente 47, pero en conjunto el juego no difiere de lo visto en las anteriores entregas, de modo tal que los que disfrutaron con ellas no deben dudar en adquirir este título, pero los otros tendrán que pensárselo dos veces ya que los nuevos ingredientes quizás no lleguen a tener los suficientes alicientes como para justificar la adquisición del mismo.
Los nuevos movimientos de 47 son bastante intuitivos y el jugador muy pronto tomará el control de los mismos, además la pantalla del juego siempre nos señala cual es el botón que debemos oprimir, los puntos a seguir resultan claros a pesar de que el juego no requiere de un desarrollo completamente lineal ya que podemos lograr el objetivo de diferentes maneras.
Aunque evidentemente el objetivo final siempre a de ser el mismo, pero cada misión cuenta con varias submisiones que alargan considerablemente la vida del juego, incluso los diferentes niveles de dificultad agregan aún más retos a las misiones de 47; eso sí, vale la pena citar que este juego no es propiamente un paradigma de la simplicidad.
Aún en el nivel más fácil del juego nos llevará un buen tiempo lograr completar a cabalidad la misión y es que
el más mínimo fallo se nos cobra demasiado caro, en muchas ocasiones una sola omisión bastará para que la misión vaya a dar al traste, evidentemente Hitman Blood Money no está hecho para Gamers impacientes.
Aunque la recompensa al lograr cumplir con las difíciles misiones es más que un aliciente para seguir con el curso de la aventura y resulta claro que esta nueva entrega del agente 47 responde perfectamente a las expectativas de los fans, quizás los nuevos encuentren esta jugabilidad algo densa y pesada pero no tardarán en acostumbrarse.
La recomendación es comenzar con el nivel más fácil, este nos permitirá grabar en cualquier momento de la partida, así que el nivel de frustración será mucho menor, además las misiones secundarias no serán necesarias para superar el nivel. Con todo y eso este juego no será fácil, aunque tampoco imposible, estarás enganchado desde el primer momento.
De otra parte,
la rejugabilidad estará asegurada al asumir los nuevos niveles de dificultad para el agente 47 y es que el solo hecho de disminuir los puntos de salvar la partida ya cambia bastante el desarrollo de la aventura. De todos modos estamos hablando de un juego cuya duración media puede superar incluso las 20 horas en los más expertos; es un tiempo más que adecuado en juegos de este género.
DIVERSIÓN - Hitman: Blood Money -
Hitman Blood Money se presenta como una más que digna secuela de este popular personaje, realmente es difícil pensar que si a alguien le gustó las anteriores entregas no vaya a caer rendido ante la espectacularidad de la nueva aventura del agente 47.
Más allá de la renovación gráfica y de los nuevos movimientos de 47,
esta entrega ofrece un salto interesante en el nivel argumental y es que el hecho de pasar de cazador a presa es un elemento que aumenta radicalmente el nivel de sigilo e infiltración del que hacia gala 47 en épocas anteriores, ahora más que nunca su vida estará en juego.
Observar como otros agentes han caído en las mismas misiones y ver como nuestro enemigo nos conoce a la perfección es algo que aumenta considerablemente la sensación de tensión y apremio a lo largo de la aventura, para 47 las cosas nunca han sido fáciles, pero esta si que es literalmente la misión de su vida.
En el balance general,
Hitman Blood Money deja unas impresiones más positivas que negativas; pero eso no quiere decir que no tenga algunos defectos que alteran la valoración definitiva del juego, estos van desde algunos elementos jugables hasta el nivel de dificultad que tiene en algunos parajes del mismo.
Con todo y las novedades arguméntales, la odisea de 47 no deja de ser en buena medida un calco de sus precuelas en el nivel jugable; es claro que los programadores no decidieron arriesgarse implementando una formula que ha tenido buena respuesta por parte de los Gamers (el viejo principio de “si algo esta bien no hay por qué cambiarlo”); desafortunadamente algunos de los defectos propios a ese sistema se han seguido conservando.
Algunos movimientos de nuestro personaje son muy automatizados dejando la desagradable impresión de que es el mismo programa el que se encarga de hacerlos y no el jugador (por ejemplo al entrar en una ventana);
el control por momentos nos deja vendidos en situaciones muy peligrosas como en pleno enfrentamiento con los rivales (estamos frente a un enemigo y nuestro calvo amigo no parece inmutarse ni reaccionar).
No obstante lo anterior no es óbice para señalar que estamos ante un juego más que decente; Eidos lo ha logrado nuevamente y esto se verá absolutamente reflejado en las ventas finales. Bien por ellos, es el resultado de priorizar la calidad por encima del apremio de entregar un producto improvisado y a destiempo; se nota que han aprendido la lección.