JUGABILIDAD - El Código Da Vinci -
Como lo apuntamos anteriormente, el código Da Vinci tiene como modo de juego el visto en las aventuras gráficas de siempre, con unos añadidos de acción basados en lo visto en Fahrenheit y una importante cantidad de complejos puzzles.
A lo largo de los niveles estaremos encarnando a los protagonistas de la novela, aunque ninguno como tal plantea diferencias significativas en lo que tiene que ver con jugabilidad.
Visto así, el Código cumple con lo enunciado por The Collective frente a lo que podíamos esperar en el apartado jugable, pero desafortunadamente en los tres aspectos presentan falencias:
Aventura gráfica: en este aspecto, el juego no aporta nada distinto a lo que hemos visto en las aventuras gráficas, una buena innovación le habría caído muy bien, además el débil apartado gráfico le aumenta el nivel de dificultad de manera innecesaria.
Me explico, para llegar a un elemento importante tendremos que mirar con total detalle el escenario, si caminamos por un lugar clave el menú nos indicará para que veamos con más detalle e interactuemos en caso de ser necesario. Un estilo muy similar a lo visto en CSI.
Pero desafortunadamente en algunos de los escenarios el objeto esta tan “oculto” que tendremos que pasar varias veces sobre el mismo sin saber que lo que buscábamos estaba justo bajo nuestra nariz, además el juego no contempla mayores indicadores que señalen si ya hemos encontrado todo lo que necesitamos.
Esto no es necesariamente negativo, la mayoría de aventuras gráficas contemplan este diseño, pero es una lastima que no se hubiera aprovechado el potencial de la consola para hacer un desarrollo más intuitivo. Por dar un ejemplo, el apartado gráfico de CSI le supera con creces y eso que estamos hablando de un juego bastante más antiguo.
De hecho, si comparamos El Código Da Vinci con los otros juegos del género aparecidos en PS2 tendremos que reconocer que este queda por debajo de la mayoría. Que tengan algunos elementos muy logrados no compensa la debilidad en este apartado.
Acción: el juego contempla momentos trepidantes donde tendremos que combatir con los rivales que aparecen en la novela, evidentemente para darle mayor matiz y durabilidad, los enemigos se han multiplicado por doquier, tendremos que combatir con una buena cantidad de monjes y policías que permanente intentan bloquear nuestro progreso.
Las rutinas de pelea se basan directamente en lo visto en Fahrenheit, es decir que tendremos que escoger la secuencia de botones correcta u oprimir el botón del Pad en el momento justo.
Desafortunadamente también en este aspecto el juego termina fallando, la interacción a este nivel termina por volverse repetitiva y aburridora. Casi todo el tiempo optaremos por distribuir el mismo estilo de golpes para dejar fuera de combate a un rival, además a la menor señal de debilidad en nuestra barra de vida podemos correr y el enemigo se quedará quieto sin más.
En otras ocasiones podemos ocultarnos y esperar el mejor momento para golpearle, incluso podemos tomar algún elemento en el escenario para atacarlo, pero la mayoría de las veces simplemente nos decantaremos por el combate directo, es tan fácil que preferiremos acabar con ellos rápidamente para proseguir con la investigación.
Los puzzles: indudablemente esta es la gran baza del juego y los programadores han colocado especial énfasis en ello, el resultado sinceramente es bueno, es lo mejor que tiene el juego y con lo que finalmente le alcanza para pasar débilmente en la valoración final.
Los puzzles son muy similares a los que podríamos esperar para el profesor Langdon o para Sophie, de hecho cuando los resolvemos nos entran unas tremendas ganas de comentarle a todos los demás lo sagaces y astutos que hemos sido, ya verás la cara de extrañeza que te pondrán si no saben lo que estabas haciendo.
Nuevamente hay que citar un pero, este tiene que ver con
las pocas pistas que tenemos para resolver los acertijos. Te ofuscarás al ver que no tienes ni la más mínima idea de cómo resolverlo y no entenderás como no se te brindan más pistas; pero con una exagerada dosis de paciencia y con inteligencia lo lograrás.
DIVERSIÓN - El Código Da Vinci -
Este juego deja un sentimiento agridulce, debo confesar que soy un apasionado de estos temas y he leído una gran cantidad de libros al respecto, además el estilo narrativo y novelesco de Brown le añade un toque de lo más agradable a todo lo relacionado con este intrigante episodio religioso que dará polémica por mucho tiempo.
Así que la expectativa que tenía con el juego era grande, lo suficiente como para perdonarle todos los defectos mencionados y llevarlo hasta el final. Pero si a un jugador este tipo de temas no le apasiona, si leyó el libro o vio la película y no le gustó; definitivamente tendrá que huir del videojuego.
Los demás encontrarán
una adaptación relativamente decente de la novela de Dan Brown, incluso el hecho de podernos identificar con el Profesor Langdon o con Sophie Neveu es un elemento muy agradable y que nos dejará realmente satisfechos.
Es posible además que el videojuego le llegue al jugador casual; en ese caso los amantes de los puzzles se encontrarán con un desarrollo muy atractivo mientras que los demás pensarán que en el terreno del entretenimiento digital no se ha progresado mucho en los últimos cinco años. A ellos les recomendaría que se hicieran a Fahrenheit para que tengan un mejor concepto del tema.