GRÁFICOS - El Código Da Vinci -
Como si el destino se quisiera burlar por las épocas en que las aventuras gráficas miraban por encima del hombro a los demás videojuegos que adolecían de apartados gráficos al mismo nivel, ahora los demás géneros se podrían mofar ante el deprimente acabado gráfico y técnico de este videojuego.
Es cierto que a estas alturas difícilmente le podemos exigir un nivel de detalle óptimo a nivel de gráficos a una consola ya veterana como lo es nuestra querida PS2, pero es que el resultado final a nivel gráfico en algunos aspectos puntuales es deplorable.
Aquí comienza el primer contraste notorio de este videojuego.
El juego se inspira directamente en el libro y hay que decir ciertamente que resulta mucho más fiel que la misma película. Los escenarios han sido recreados con lujo de detalles a lo largo de los once niveles que contempla el juego total; algunos entornos han sido perfectamente recreados tales como la iglesia del Saint Suplice y el Museo de Louvre (con cuadros y todo, les ha quedado muy bien).
Desafortunadamente otros elementos le hacen una pega total a las virtudes relatadas en el párrafo anterior. Para empezar tenemos el diseño de los personajes; estos no le llegan ni por asomo a la calidad vista en los escenarios.
Tenía claro que los modelos no se iban a inspirar en los de los actores del filme y en cierta medida eso me generaba una expectativa positiva ya que prefería que se basasen en los caracteres desarrollados en el libro de Brown. Pero el resultado final es decepcionante, Robert Langdon dista mucho de ser aquel simpático y carismático profesor que se menciona en la novela, ni que decir de una bellísima peliroja como Sophie Neveu que aquí ha quedado horrible;
ambos tienen ese vetusto estilo de “muñequitos” con el que eran representados algunos personajes en los primeros juegos de PS2.
Como si lo anterior fuera poco, algunos efectos visuales son francamente desastrosos: por ejemplo el diseño de la niebla en la mansión del abuelo de Sophie (el efecto de niebla de por sí es un tema bastante espinoso en los juegos de PS2), ha quedado tan artificial que mejor habría sido que no lo hubiesen colocado; usualmente el efecto de niebla en los juegos lo colocan para disimular el manejo de profundidad, pero si aquí este fue el caso hubiese sido mejor que nos quejáramos por la poca profundidad en los escenarios.
Otro detalle de muy mal gusto tiene que ver con la sensación de agotamiento en los personajes; esto es un recurso que algunos juegos imprimen para darle una mayor cuota de realismo (por ejemplo en Silent Hill) pero el resultado aquí es deplorable. No hay nada tan molesto como ver que el personaje esta hablando y no hace el menor gesto facial, imaginaos como será ese efecto si no solo el personaje esta hablando sino se queja por agotamiento, y en el caso de Sophie es aún peor ya que más bien pareciera que le esta pasando algo muy distinto a estar cansada de correr (no entraré en más detalles…).
Incluso el juego aquí presenta un defecto del que todavía me pregunto cómo un beta tester no lo detectó a tiempo: nuestros personajes manifiestan cansancio con una enorme cantidad de sonidos que reflejan el agotamiento, incluso bajan un poco la cabeza y como es lógico empiezan a correr de manera más lenta; pero si mantienes el botón oprimido a los pocos segundos el personaje volverá a correr, no hay necesidad de detenerse para recuperar fuerzas. ¿Cómo hizo entonces para descansar?
SONIDO - El Código Da Vinci -
Este apartado realmente cumple en el juego, aunque no contempla mayores pretensiones. Escucharemos una melodía muy propia a la ambientación general de tipo enigmático y religioso, aunque en otros momentos casi estaremos en silencio.
Mención especial merece el sonido en el momento en que tenemos que resolver un puzzle o cuando algún puzzle es resuelto, la tonada es sencilla pero impactante y logra cumplir con su cometido.
Por su parte
el doblaje esta muy bien logrado y es un aspecto totalmente necesario en un juego de este género, los personajes tienen en sus voces unos más que competentes niveles de dramatización, con lo que la inmersión general en la temática gana muchísimos enteros.
Por lo demás el juego es relativamente vacío en efectos de sonidos, en algunos parajes escucharemos unos ladridos y unos chillidos de ratas que ni siquiera generan una mayor impresión (de hecho están muy mal diseñadas).
Un aspecto en el que el juego esta muy bien conseguido es en el relato de algunas claves y secretos, da gusto observar como el profesor Langdon hace toda una competencia de erudición señalando pasajes históricos y antropológicos.