JUGABILIDAD - Project Zero III: The Tormented -
Tras visualizar la escena inicial del juego (la cuál es de una notoria calidad técnica), tomaremos directamente el control de Rei, estando ya en el “Palacio de los sueños” y sin conocimiento alguno de la situación deberemos de empezar a explorar nuestro entorno e incluso a combatir con algún fantasma. De esta manera, el juego se inicia en plena acción con un cierto estado de confusión eso sí, pero que por suerte no durará mucho ya que tras poco más de un cuarto de hora de juego nos trasladaremos a nuestro apartamento donde despertaremos de nuestra pesadilla y donde empezaremos a sufrir los fuertes dolores y las marcas azules en nuestro cuerpo citadas anteriormente.
El apartamento
Aunque no pasaremos grandes periodos de tiempo en él, el apartamento de Rey y compañía es un lugar clave dentro de la trama del juego. Y es que podremos realizar varias acciones como salvar partida, revelar fotos (algunas de las cuales nos revelarán algo antes imperceptible), conversar con nuestra compañera
Miku (sí, sí, la misma que apareció en el primer capitulo de la saga) y lo que es prioritario, explorar a fondo cada uno de sus rincones para así tener más información de nuestra situación y poder avanzar en el juego. Además, al avanzar un poco en el juego nos daremos cuenta que no es un lugar tan tranquilo como pensábamos…
El palacio del sueño
En esta oscura, antigua y misteriosa mansión será el lugar donde transcurrirá la mayor parte del juego y en la cual desvelaremos en mayor medida el gran entramado que tenemos entre manos. El lugar en cuestión estará formado por varios niveles que se traducen en un extenso mapeado que deberemos explorar a conciencia para conseguir ítems extra así como desvelar al completo los sucesos. La tarea de explorar se nos hará mas llevadera gracias a una pequeña barra que se situará en la parte izquierda de la pantalla y nos avisará con un destello azul cuando haya algo importante cerca (además, también notaremos un temblar en el pad y una señal acústica). La mansión en cuestión cuenta con un diseño muy logrado inspirado directamente en las antiguas mansiones japonesas, además, en ella dominará la oscuridad que podremos disipar gracias a nuestra linterna (que manejamos cómodamente con el stick derecho). Aunque no estaremos solos, ya que dicho palacio del sueño estará habitado por cientos de almas que no han encontrado el descanso, algo que nos obligará a tomar medidas para ahuyentarlos.
A falta de pistolas, maquinas fotográficas
Como en cualquier Project Zero, nuestra arma no será una pistola, ni un bate de béisbol, ni una katana, sino una vieja cámara fotográfica, la
cámara oscura, que gracias a sus poderes exorcistas nos servirá para hacer desaparecer a los fantasmas de la mansión. Dicha cámara constara de varios carretes que dependiendo de cual elegimos darán mas “potencia” a sus fotos y por lo cual, dañaran más a nuestro enemigo. También podremos mejorar las capacidades de ésta a modo de puntos de habilidad que conseguiremos al deshacernos de nuestros queridos enemigos espectrales, los cuáles para derrotarlos deberemos de apuntarlos con la cámara y cuando estén dentro del círculo que aparece, dispararlos. Además, mientras más tiempo permanezcan en el circulo más daño les causaremos, y si lo que queremos es hacerles una fotografía devastadora, deberemos de esperar a que estén bien cerquita nuestro y al aparecer el circulo de color rojo luminoso, disparadles rápidamente. Como podéis ver, el sistema de batalla de esta saga es de lo más original y divertido, además de cómodo pero técnico a la vez, todo un acierto.
Y por si fuera poco, también nos encontraremos con algún que otro puzzle a lo largo del juego, no serán muy complicados pero lograrán crear variedad en el transcurso de este. Para resolver muchos de ellos tendremos que hacer también uso de la cámara oscura, la cuál como veis no será solo un elemento de ataque sino que nos servirá también para avanzar en el juego.
DIVERSIÓN - Project Zero III: The Tormented -
Una de las novedades más destacadas en esta tercera entrega de la saga es la posibilidad de manejar a tres personajes a lo largo del transcurso del juego los cuales además tendrán unas habilidades características. El personaje principal es la ya conocida
Rei Kurosawa, que deberá desvelar el porque de sus pesadillas, dolores y lo que es peor, esas marcas azules que le aparecen por todo el cuerpo, a primera vista parece cosa de una maldición. Su caracteriza por ser capaz de usar muchas habilidades extra de la cámara. La segunda en discordia será
Miku Hinasaki, ayudante de fotógrafa de Rei que ya apareció en la primera entrega de la saga y que vuelve para encontrar a su hermano Mafuyu, amigo además de Yuu. Además, podrá ralentizar el tiempo así como meterse por pequeños agujeros, por el contrario, es la más débil. Y por último,
Kei Amakura, una sobrina de las gemelas de Project Zero 2, Mayu y Mio que puede mover objetos de gran tamaño y esconderse por la mansión. Y es que estos dos personajes complementarios solo se podrán controlar en la mansión, siendo Rei la única controlable en el apartamento. De esta manera, parece que Tecmo pretende unir las tres historias de la saga haciendo uso de varios protagonistas que se encargarán de entrelazarlo todo y dar sentido a muchas cosas que quedaron un poco al aire.
Project Zero 3 resulta de esta manera un juego de lo más entretenido, que nos mantendrá pegado al mando con una historia muy completa que ansiaremos descubrir en todo su esplendor. Todo ello alternando el control de tres personajes y dos zonas que visitar, cosa que romperá la monotonía que podría causar. Además, tenemos juego para rato y es que esta tercera entrega es quizás la más larga de la saga, ya que nos ofrece unas 15 horas de juego y la dificultad se mantiene por encima también de sus predecesores.