GRÁFICOS - Shadow of the Colossus -
Situémonos. Somos insignificantes comparado a lo que nos enfrentamos, a unas tierras vastas y a unas bestias descomunales. Ver un coloso en pantalla es una experiencia única, eso si conseguís entrarlas en pantalla: son tan grandes que, estando a pocos metros de ellas apenas va a caber lo que vendría a ser su pie.
Ante tal magnitud de escenarios y colosos, y todo esto llevado sin una carga, nos preguntamos como PS2 puede mover todo esto. Empezando por las criaturas y acabando por los escenarios del juego podemos comprobar que el detallismo que Team ICO le ha dado a su juego: grietas en las paredes, animales recorriendo las tierras, distintos tipos de "piel de coloso" y un sinfín de cosas más en unos escenarios increíblemente grandes.
Si bien nos hubiera gustado el cambio día-noche cabe decir que la iluminación ayuda a olvidar este aspecto, pues entre otras cosas podremos ver como las zonas reciben de forma distinta los rayos de luz: en el desierto nos iluminarán continuamente, pero en cambio habrá zonas más tétricas sin apenas luz. Todo esto se consigue con el renderizado HDR – o mejor dicho, pseudo-HDR, como explican en el making off – y con la técnica tone mapping, consiguiendo que el cambio de luz sea natural y gradual. También las sombras que proyectaran Wander, Agro y los Colossi serán distintas según como les afecte la luz.
Uno de los aspectos más destacables del juego son las animaciones de los personajes, cuidadas al milímetro. Para empezar, Wander responde de muchas formas distintas cuando está encima de un coloso, pudiendo resbalar o "haciendo malabares" para poder seguir encima de la bestia. Además, los movimientos de Wander encima del caballo y la forma de moverse de Agro están muy conseguidos, elevando aún más la sensación de estar delante de un caballo de verdad. Por otra parte, los colosos tienen cada uno sus propios movimientos, comportándose de forma distinta según la situación e intentando siempre deshacerse de nosotros.
No podíamos dedicar un tiempo a deleitarnos con la cantidad de detalles de que disponen los Colossi. Los pelos, creados con fur shader, se moverán con las sacudidas, se abrirán a nuestro paso y se comportarán, en definitiva, de una forma totalmente realista. No todo serán pelos, habrá zonas con "armaduras", además de partes del cuerpo de los colosos que no podrán ser trepadas, como la cara o ciertas partes más duras. Cada uno tendrá sus puntos débiles.
Los movimientos de los colosos provocarán, más de una vez, nubes de polvo y humo perfectamente recreadas que añadirán más realismo al juego. Pero, además, gracias a un efecto producido por el llamado fairy shader – vendría a ser perfilador mágico – se consigue que si el protagonista se encuentra entre la cámara y un punto de luz éste quede iluminado como si de un eclipse se tratara, creando así un efecto que no dejará indiferente a nadie.
En un primer momento nos damos cuenta del efecto de desenfoque – Motion Blur – aplicado al fondo para intentar disimular las bajadas de frames. Y es que el juego tiene subidas y bajadas importantes, que pueden ser de 15fps a 60fps, y se autoajusta durante el juego. De todos modos, hablaremos de las ralentizaciones en el apartado de jugabilidad.
En definitiva, un apartado gráfico sublime que convierte a este juego en uno de los más perfeccionistas en cuanto a detalles se refiere. Quizá se vea empañado solamente por un ligero popping y algunos jaggies, pero en definitiva: este juego no parece de PS2.
SONIDO - Shadow of the Colossus -
Si el apartado gráfico ralla a un nivel altísimo, quizá aún lo es más el apartado sonoro del juego, pues estamos delante de una banda sonora excepcional. El trabajo realizado por el compositor Kow Otani es magistral, con todo tipo de temas: épicos cuando nos enfrentamos a los colosos – e incluso cambiando según como se desarrolle la batalla –, relajantes cuando estemos explorando zonas inhóspitas, majestuosas y enérgicas de principio a fin. Además, las melodías se adaptan al transcurso del juego de forma excelente, haciendo que este juego sea inimaginable sin la música que lo acompaña.
Por si fuera poco, el apartado sonoro está también a la altura. No sólo escucharemos los golpes de los colosos o los gritos de dolor de los combatientes, sino que también podremos oír como el viento sopla con fuerza en espacios abiertos o como se oyen ciertos animales que habitan estas tierras.
La combinación de música con la de estos sonidos realistas convierten al apartado sonoro de Shadow of the Colossus como uno de los mejores nunca antes visto. Otra vez toca felicitar a Team ICO.