GRÁFICOS - Metal Gear Solid 3: Snake Eater -
Como siempre en sus juegos, Kojima ha vuelto a cuidar el aspecto gráfico de su obra al milímetro y ha mejorado lo que en MGS2 ya era de infarto. Imaginaos todo lo bueno del apartado gráfico de MGS2 y mejorando la que fue, posiblemente, peor lacra: los escenarios.
Como es lógico empecemos con ellos, pues son la gran novedad de esta entrega a nivel gráfico. Los escenarios están recreados de forma magistral, con multitud de árboles y plantas, lagos, barro, rocas... y también, toda una fauna recreada en el juego, con serpientes, hongos y pájaros, entre otros. El otro punto a favor de los escenarios es la variedad; encontraremos escenarios tan dispares como selva, montañas rocosas, bases interiores y exteriores, cuevas... Es curioso, también, la diferente calidad de las texturas; vamos a encontrar algunas que pueden competir con los mejores juegos de xbox – bueno, quizá exageremos un poco – pero otras, como las del suelo, dejan bastante que desear. De todos modos, está claro que no se le puede pedir más a Konami; PS2 no da más de sí y no entendemos cómo han podido hacer que mueva esto.
Entrando en otro de los puntos fuertes están los personajes. Las expresiones faciales son muy reales, algo que se agradece, pues en MG se reflejan sentimientos de todo tipo. Los movimientos de los soldados enemigos están muy bien representados, pero mención aparte merecen los movimientos de Snake o de los Final Boss... magistrales. De hecho, como novedad, Snake domina una técnica llamada CQC que le sirve para noquear de formas diferentes a los enemigos – como es obvio, todo esto hecho con Motion Capture –. No nos podemos olvidar, tampoco, de Yoji Shinkawa, que dibuja en su papel como quiere Kojima que sean los personajes del juego.
Las armas también gozan de un cuidado especial, como suele ser habitual en la saga. La gran variedad de ellas es uno de los puntos a favor de este juego: desde la pistola de dardos o la de balas hasta los lanzacohetes, pasando por ametralladoras con o sin láser, el ya habitual rifle de francotirador, o novedades como puestos de ametralladoras, un revólver o un cuchillo. Todas ellas se comportan de forma realista, actuando de forma muy distinta según la zona donde impacten. Y hablando de impactos, Kojima sigue haciendo gala de una de las mejores interacciones con el escenario de PS2. Quizá es cierto que hay más objetos irrompibles en esta entrega que en la anterior, pero como decíamos nos da la sensación de que Konami ya ha exprimido la máquina al 120%.
Pero pese a exprimir tanto la máquina, el juego no sufre tanto como pensábamos que iba a sufrir después de ver los primeros vídeos. Para que realmente se noten las ralentizaciones tenemos que provocarlas con múltiples soldados y explosiones, cosa que en un juego donde el sigilo y el no ser visto predomina no se da en demasiadas ocasiones.
Las cinemáticas, algo importantísimo en el juego, están realizadas TODAS con el motor del juego. Kojima desde un principio dijo que las escenas realizadas con ordenador no aportan fluidez al juego, y que si mientras estás jugando ves unos gráficos tienen que ser los mismos al ver las escenas. Sea o no una buena decisión, la calidad es tan abrumadora que no nos importa su decisión. Siguen la línea de MGS2, y eso ya es un punto muy a favor.
Volvemos a encontrar, pues, un apartado gráfico de infarto. Dudamos que haya cualquier otro juego del mismo género que vaya a superar gráficamente a MGS3 en PS2. Alabados sean los que lo consigan, si es que eso sucede.
SONIDO - Metal Gear Solid 3: Snake Eater -
¿Alguien se imagina Titanic sin su famosa canción “My heart will go on”? ¿Y alguien se imagina a Metal Gear Solid sin su ending theme “The best is yet to come”? Nosotros somos incapaces, y de ahí viene la gran calidad de la BSO de Metal Gear Solid, no sólo de esta entrega, sino desde que pasó a llamarse Solid.
Harry Gregson-Williams se encarga de la BSO del juego, aunque también trabajan en ella Norihiko Hibino, el grupo Starsailor y las cantantes Rika Muranka y Cynthia Harrell. Reparto espectacular para un videojuego muchos pensarán, pero la verdad es que estamos tan acostumbrados a oír fantásticas melodías en Metal Gear Solid que quizá no le demos la importancia que se merece.
Podemos afirmar que Metal Gear Solid 3 contiene, seguramente, la mejor BSO de la saga. Una de las grandes bazas de esta entrega es la variedad de estilos que aparecen, con el típico Main Theme – renovado ahora con toques de guitarra – canciones más relajadas, otras extremadamente frenéticas, y de estilos diferentes. Como ya dije en la introducción, no me creo capaz de dictaminar si es la mejor BSO vista en un videojuego, pero si os puedo asegurar sin equivocarme que ésta es de las mejores que vais a poder encontrar.
Entrando ya en sonidos, tenemos un abanico tan grande de éstos que nos vamos a quedar anonadados. Estar en la selva rusa es una gozada, vamos a oír todo tipo de ruidos de animales dando un realismo extremo. Además, aparecerá música frenética, pero sólo en el momento que nos descubran, cosa que hace que podamos apreciar mucho mejor el sonido de todo: animales, balas, explosiones...
Para finalizar, el doblaje. Un tema que lleva suscitando polémica desde que se decidió doblar sólo al inglés. El nivel del doblaje inglés es impresionante – la voz ronca de David Hayter es difícil de superar – pero el doblaje en español de MGS fue también impresionante y todos queremos volver a escuchar a Alfonso Vallés. Lo ideal, aunque con la cantidad de conversaciones que hay no creemos que se pudiera realizar, es que se pudiera escoger el doblaje en japonés, inglés y español. Sé que es mucho pedir; sólo que lo doblaran BIEN al español estaríamos todos contentos, eso si, buen doblaje que no llevara la polémica como en Halo 2.