JUGABILIDAD - Guilty Gear XX: Accent Core -
El juego presenta un menú bastante atractivo y variado que nos ofrece una historia (algo básica por demás) llena de humor además de incorporar variantes de agradecer como un divertido modo survival y un torneo de lo más competitivo.
Guilty Gear no apela a las típicas peleas machaca botones sino que por el contrario la estrategia será fundamental para lograr hacernos con la victoria; es así como disponemos de un amplio arsenal de ataques en los que siempre tendremos que elegir el más apropiado para enfrentar a las características y estilo del rival.
Más de 21 peleadores nos esperan para hacer de las suyas si les damos la más mínima oportunidad, aquí lo mejor viene de la mano de los encuentros entre personajes de épocas distintas; esto lo podremos disfrutar en el modo “generations”.
El modo “EX” plantea un más que interesante manejo de las espaldas que realmente le viene a aportar toda una novedad a las clásicas peleas, además de ser bastante exigente (una delicia para los hardcore), eso sí hay que rescatar que su manejo es absolutamente intuitivo.
Algo que siempre destaca en Guilty Gear es que absolutamente todos los botones ejecutan golpes y animaciones distintas, aquí este aspecto se ha potenciado a niveles de ensueño, da gusto ver como cada combate supone un reto distinto.
Los combos son una de sus principales virtudes y la curva de aprendizaje supone un esfuerzo de lo más agradable, a tal punto de que no nos importará tomarnos unas buenas horas con tal de dominarlo con un personaje específico ya que su control puede significar el triunfo o la derrota en las batallas decisivas.
A pesar de ser un título “innovador” en su género hay muchos guiños clásicos aún en su jugabilidad, es así como la capacidad de respuesta con los botones es total; incluso el control se maneja con la cruceta y no con los pad analógicos (vaya que sorprende lo que nos terminamos acostumbrando a los análogos).
DIVERSIÓN - Guilty Gear XX: Accent Core -
Tantos personajes con estilos de lucha diferentes, animaciones por doquier y efectos visuales de lo más atractivos hacen de este juego una propuesta muy atractiva para cualquier jugador aficionado al género y máxime cuando consideramos que cada vez son menos los títulos que conservan el estilo clásico.
Su dificultad esta muy bien empleada (aparte de que podemos configurarla de acuerdo a nuestra experticia con el género); tanto los Hardcore como los menos avezados la pasarán de lujo con la intensidad y frenetismo de los combates.
Los nuevos golpes le ponen un excelente tono, además es una de las sagas más surrealistas en el género y por solo ver a esos”muñequitos” vale la pena, eso sí, hay que ser claros en que es un juego que más que ser revolucionario apela a rescatar un género que cada vez cuenta con menos exponentes (aunque lo que se conserva es de auténtico lujo).