Skyrim es sin duda uno de los juegos del año, pero uno de los grandes motivos que le alejan de la perfección es la cantidad de bugs y pequeños fallos que afectan al rendimiento del juego en todas las plataformas.
Bethesda ha confirmado hoy que ya se encuentran trabajando en un gran parche en el que arreglarán todo lo que puedan, pero pide paciencia a los jugadores ya que estas cosas requieren tiempo.
Tras sólo cuatro días después del lanzamiento del juego, se han detectado problemas con las texturas del juego en la versión de Xbox 360, cargas en la versión de PlayStation 3 y problemas de rendimiento e incluso cuelgues en la versión de PC.
Por todo esto, Pete Hines desde Bethesda apela a la comprensión de los jugadores e informa que solucionarán lo más posible a la mayor brevedad de tiempo. Os mantendremos informados.