Fallout: New Vegas es un juego de una amplitud dificilmente comparable, pero ésto llevó a Obsidian Entertainment a hacer un juego con aspecto de incompleto, con multitud de problemas con bugs y fallos de partidas guardadas.
En una entrevista con Eurogamer, el director del proyecto, también a cargo del nuevo Dungeon Siege III, explicaba las diferencias entre usar el motor Gamebryo de Bethesda y su propio motor gráfico.
"La estabilidad y la ausencia total de bugs son prioridades absolutas en este proyecto, y lo hablamos internamente constantemente. La ventaja que tenemos aquí sobre Fallout, es que cuando tenemos una duda sobre cómo funciona algo, camino dos metros fuera de mi oficina y lo hablo con el programador que lo escribió. Es muy diferente a cuando intentas encontrar a alguien en una lista de correo, o intentas localizar por teléfono a alguien que está al otro lado del país o incluso en otra zona horaria. Ese tipo de cosas han hecho posible que estabilicemos las cosas y sigamos trabajando tan bien como nos gusta."