En una entrevista a Collider, Mike de Luca, productor de cine, comentaba el estado actual de la adatación de Metal Gear Solid a la gran pantalla. La respuesta fue tajante: "No hay proyecto".
De Luca declaró: "no creo que va a seguir adelante porque tengo la sensación de que para adaptar la película puede no ser suficiente con el acuerdo de ambas partes interesadas. Y lo entiendo porque el problema con muchas de estas adaptaciones es que son franquicias enorme para las compañía de videojuegos. Una película sólo puede hacerlas daño. Si la película está muy bien, probablemente no vas a vender más juegos. Esto va por separado. Si la franquicia es grande como el caso puede ayudar a la película... pero no estoy seguro de la película haga lo mismo para el juego".
Pese a lo mucho que encajaría Metal Gear en el celuloide por su aspecto metemático, para DeLuca hay otras cosas que impiden su producción:
"[...] Las empresas de videojuegos son muy protectoras de su propiedad y hay ciertas cosas que un estudio requiere a la hora de dar libertad para comercializar y distribuir una película de manera efectiva en un mercado global y, a veces conseguir que esas dos cosas coincidan es realmente difícil. Y en el caso de Metal Gear Solid, los planes de cada parte no lo hacían.... no porque no fuera amistosas, sino porque era imposible hacer coincidir los objetivos."