El primer semestre del año ha pasado y es el momento, elegido por muchas compañías, para hacer balance de sus resultados y revisar sus previsiones financieras. Así lo han hecho tres grandes compañías del sector del videojuego como son Nintendo, Square Enix y Capcom.
Nintendo entra en recesión y su crecimiento no será tan grande como en años anteriores, aunque sigue obteniendo beneficios. El problema es que tales beneficios han sido, durante este primer semestre del año fiscal, la mitad de grandes que el año pasado. Por tanto, Nintendo se ha visto obligada a revisar sus previsiones de ventas para Wii (la plataforma que peores resultados les está dando en estos momentos) y rebajarlas de los 26 millones proyectados inicialmente a los 20 millones. Para alcanzar dicha cifra tendrían que vender nada menos que 14,25 millones de consolas entre el 1 de octubre y el 31 de marzo de 2010.
Square Enix, por su parte, también se ha visto obligada a rebajar sus previsiones de ventas aunque en este caso la situación es distinta a la de Nintendo: su crecimiento será 5000 millones de yenes menor al final de año fiscal. La compañía asegura que tal revisión se debe a pagos anteriores y sobre todo la adquisición de Eidos, ya que los ingresos mantienen un ritmo constante y, a pesar de esta reducción en las previsiones, el crecimiento general será mayor al del año pasado.
Capcom pone la nota positiva y registra un aumento considerable en sus ganancias durante el primer semestre del año fiscal. Los beneficios netos de la compañía han subido un 58,4% hasta los 2,96 millardos de yenes, sobre todo gracias al departamento de videojuegos y, más concretamente, al buen resultado de títulos como Monster Hunter Tri, Resident Evil 5 o Monster Hunter Freedom Unite. Sin embargo Capcom no ha aumentado sus cifras de crecimiento debido a los pobres ingresos obtenidos de los salones recreativos.