La compañía Infinium Labs, encargada del proyecto, ha cambiado gran parte de su organigrama dirigente.
La consola
Phantom ha sufrido un nuevo retraso, debido a en gran parte a los grandes cambios que se están haciendo dentro de la propia empresa. De esta manera la caída más significativa es la de su actual CEO
Kevin Bachus que se ha visto obligado a dimitir por la fuerte presión de los accionistas que culpaban a Bachus de que el proyecto no estuviera ya en el mercado.
De esta forma toma el relevo
Greg Koler, nuevo presidente de la empresa y encargado de sacar un proyecto con dudosa viabilidad, aunque dentro de lo que cabe supone una alegría para los que esperan esta consola, ya que Koler es uno de los fundadores de
Sony Computer Europe, lo que asegura aun más la llegada de esta consola a Europa.
Por estos motivos se han visto obligados a retrasar el lanzamiento de la consola que ahora tiene prevista su fecha de lanzamiento para mediados de 2006, lo que significa un nuevo retraso de un proyecto que cada vez genera más dudas a pesar de las constante declaraciones por parte de la empresa que aseguran su salida.