Los juegos de tenis no han entrado en esta generación y, posiblemente, ya no lo hagan. El género lo ha intentado en la Wii, con resultados muy decepcionantes para los que amamos los juegos deportivos y, justo es lo justo, impactantes para los que ven los videojuegos como una diversión menor y, perdón por el adjetivo, familiar. En Xbox 360 y Playstation 3 ha habido que vivir con dos sagas que, como todos sabéis, son Top Spin y Virtua Tennis. Y ambas, con mayor o menor acierto, se han dedicado a perfeccionar la fórmula mucho más que a redefinir el subgénero. Pero, siendo esto verdad,
sin duda Top Spin lo ha intentado al menos.
Fútbol, Hockey sobre hielo, Beisbol, Golf... son algunos de los deportes que han visto como el control daba un salto al vacío en esta generación aprovechándose de las capacidades de las nuevas máquinas. Incluso el baloncesto lo intentó, aunque eso llevase al fracaso más sonado de la historia de los videojuegos deportivos como ha sido la no publicación del NBA Live 2011. Lo que iguala a todos estos ejemplos es el camino hacia la máxima libertad analógica posible y, a la vez, con un comportamiento cada vez menos prefijado de las rutinas de juego.
No en tenis. Eso no ha pasado. Y para los fans del género, resulta desesperanzador y un poco triste.
Top Spin 4 tampoco propone una revolución, pero si propone una evolución de lo que iniciaron en la olvidable tercera entrega de la saga, donde apostaron por dotar de algo de habilidad al momento de golpear la bola y no sólo a la colocación del jugador. Integraron un sistema en el que era muy importante dar al botón en el momento justo. Eso mismo lo propuso Namco en su propia saga de tenis, Smash Court, pero de forma menos ambiciosa. El meollo en Top Spin 4, por supuesto, estaba en ver como avanzaba ese sistema de control. La respuesta a esa duda es afirmativa y sentenciosa:
el control del jugador en Top Spin 4 es fabuloso.
Los hombres de 2K Sports han hecho un enorme trabajo por convertir este control en algo muy completo. Los golpes deben darse en el momento preciso para que sean ajustados a las líneas pero, además, han implementado el viejo sistema por el cual cuanto más rato aprietes el botón de golpe más potente será este.
Jugando con ambos principios, la precisión del momento justo y la potencia del golpe que tienes anticipado, se han abierto un abanico estratégico más que interesante, variado y, sobre todo, divertido. La combinación de ambos estilos de juego con los diferentes golpes (liftado, plano y cortado) produce infinidad de situaciones diferentes y la posibilidad de cometer errores no forzados de forma habitual, algo que no es nada común en el género.
No es que esto signifique que `todo puede pasar’, no es la libertad de que la hablábamos anteriormente en otros géneros, pero sí que el abanico se
abre como nunca antes en los videojuegos de tenis: bolas a la red, bolas fuera, golpes en carrera imposibles... la fórmula produce resultados satisfactorios que se asemejan a lo que vemos en un partido real.
Más allá del control, hay que señalar que el espectro de modos de juego es el que se podía esperar y que tampoco difiere en mucho de lo visto en el género hace ya demasiado tiempo: El modo carrera, los partidos con jugadores reales (de hoy y legendarios), exhibición, etc. Es de agradecer, para los que sólo jugamos online, la posibilidad de llevar la carrera de tu jugador creado exclusivamente a través del juego en red, pero tampoco es ninguna novedad. Mucha solidez en estos apartados, bien llevados, pero sin ningún punto genial que destacar.
Básicamente lo mismo se puede decir del apartado técnico. Es el tenis un deporte muy agradecido para el aspecto visual de los videojuegos, porque se manejan sólo unos pocos elementos móviles a la vez. No falla Top Spin 4 tampoco aquí. Con una mejora muy notable sobre Top Spin 3 y, por supuesto, sobre cualquier otro juego de tenis del mercado, los jugadores se mueven con enorme credibilidad, tanto los generados por los usuarios como los reales.
En el fondo, todo lo que se diga viene a refrendar lo que se explicaba al principio de la crítica:
es posible que Top Spin 4 no sea una revolución, pero es seguro que mejora todo lo que había hasta la fecha. Echamos en falta algo más arriesgado, una apuesta verdadera por desmoronar los cimientos de los juegos de tenis y empezar con algo excitante y novedoso... pero no podemos cerrar los ojos, al menos los que somos fans de los juegos deportivos, a un producto realmente notable y que se sitúa en la cima de lo que propone. Hemos de esperar a que algún osado se la juegue por nosotros pero, mientras tanto,
disfrutaremos del mejor tenis posible.
NOTA FINAL: 8