Antes de entrar en materia, pongamos las cartas sobre la mesa. Si todos los juegos que reciben DLC fuesen apoyados con contenidos como esta nueva expansión de
Mass Effect 2, otro gallo cantaría con respecto a la opinión del grueso de usuarios sobre el contenido descargable adicional, que en muchas ocasiones, se limita a ser un simple
sacacuartos, o incluso nos venden unos extras que no requieren de un trabajo adicional, sino que vienen incluídos en el propio disco de juego. Pero BioWare no es uno de esos muchos casos, y esta vez nos trae uno de los mejores añadidos que se puede disfrutar desde que existe el DLC.
La Guarida del Corredor Sombrío es la nueva ampliación de
Mass Effect 2, que lejos de ser un experimento como el
Pack Ascuas, nos
da a los fans de la saga buenas dosis de información, espectacularidad, variedad, y por qué no, hará que algunos podamos quitarnos una espina que se quedó bien clavada durante el desarrollo de la misión principal del juego.
La auténtica protagonista de este nuevo capítulo es Liara T'Soni, la asari bisexual con la que pudimos mantener una relación durante la primera parte de la saga, que nos rompió el corazón con su frialdad en esta entrega central de la trilogía. Pero tenía un motivo, y este DLC nos dará respuestas.
Aunque no es del todo imprescindible conocerlo, ya que lo explican a lo largo de las aproximadamente tres horas que dura esta misión, se hace referencia a los hechos narrados en el cómic Mass Effect: Redemption, que cuentan todo lo que ocurre entre el prólogo y la primera misión de este Mass Effect 2, y de cómo logran que vuelva el héroe de la humanidad. Quienes sigan la saga desde el principio, se darán cuenta de ese misterioso personaje al que se hace mención, el Corredor Sombrío, alguien todopoderoso y omnisciente, que lleva el lema de “la información es poder” al límite, que se ha convertido en el principal enemigo de Liara, y si queremos que vuelva a ser la de antes, tendremos que ponerle solución.
Si bien la trama de
Mass Effect 2 no es un ir y venir de giros insospechados, sino que se basa, prácticamente, en reclutar y conocer a nuestra tripulación,
La Guarida del Corredor Sombrío aporta precisamente lo comentado al principio de estas líneas: el desarrollo de un personaje ya conocido y una serie de eventos que probablemente vayan a tener tanta importancia de cara a la tercera entrega como la decisión final del juego. No queremos desvelar algo de tamaña magnitud, pero recalcamos que sin duda merece la pena verlo.
Dejando la trama a un lado, La Guarida del Corredor Sombrío nos ofrece misiones y situaciones que van mucho más allá de simples tiroteos. Teniendo lugar en distintas localizaciones de Ilium, saca su lado más cinematográfico con asaltos a empresas privadas, persecuciones tanto a pie como en coche (aunque con un control un tanto fallido, da para uno de los momentos más trepidantes de todo el juego), varios combates contra jefes con más diversidad de la aparente, e incluso varios diálogos que te harán soltar una carcajada.
La multitud de detalles está asegurada.
Al completar esta misión, tendremos acceso a multitud de nuevas características, como poder redistribuir los puntos de todos los compañeros, así como una extensa base de datos, curiosidades y guiños,
y, por supuesto, podremos continuar con nuestro “asunto pendiente” con la doctora T'Soni, y el abanico de opciones de diálogo se acerca al infinito dependiendo de si ya has mantenido una relación con otro miembro de la tripulación, si ya has llevado a cabo o no la misión suicida,...
La Guarida del Corredor Sombrío se corona, sin ninguna duda, como el mejor DLC hasta la fecha de Mass Effect 2, una pieza indispensable de la historia que nadie debería perderse, no sólo los fans por la cantidad de detalles y guiños, sino también aquellos que simplemente hayan disfrutado con el juego, por la variedad de situaciones que aporta. Que todo el DLC sea como éste...