Un año más, y el número de jugadores que se va mosqueando con la saga furbolística de Konami va creciendo. Seabass no acompaña que se diga en sus declaraciones, pero todo título nuevo, aunque sea una saga o una entrega anual, siempre debe merecer la confianza y no el prejuicio. Ya habrá tiempo para ello.
Para empezar, PES 2011 ha emulado el control manual de PES, ahora puedes hacer globos al jugador, lanzar pases a posiciones adelantadas, al hueco y todo ese jugo que se exprimió en la generación anterior, adaptado a los nuevos tiempos.
De hecho, las opciones en los pases, (que parece la lucha interna entre los dos gigantes para este año) serán numerosas. Ahora puedes pasar a cualquier pie del jugador, para elegir, según donde te encuentras, hacia dónde quieres dirigirte, herenciando, eso sí, la filosofía FIFA de los pases medidos.
Gráficamente, a la misma altura, pero quizá algo menos robótico que su antecesor. Se nota que el equipo ha tenido tiempo para jugar con el motor añadiendo animaciones y cuidando hasta que el color esté bien contrastado, siendo realista, sin pecar en el exceso de uniformidad que presenta FIFA en todos su patrones lumínicos.
Más detalles. La defensa se ha fortificado. Ahora es capaz de hacer presión y seguir el jugador automáticamente, dando tiempo a los demás de reorganizarse sin perder la formación, algo que suponía un caos cuando el adversario te mareaba y no podías hacer nada para evitar que tu defensa se rompiera.