Exacto. Te encuentras ante otro de esos artículos que se escriben de vez en cuando, en un momento en que el aluvión de juegos que llegan mes tras mes le parece a uno insustancial, aunque luego vuelva a retomar su afición con ganas y fuerzas renovadas.
Son esos momentos en que uno piensa si ya nada le sorprenderá como antaño, o por qué ese intervalo de sorpresa se produce con demasiada infrecuencia, y a uno le da por pensar que tal vez mamá tenía razón. En resumen, siete aspectos de los suburbios (o los infiernos) del videojuego. ¿Por qué siete? Porque es el número sagrado por excelencia, y así entramos mejor con vuestro subconsciente emocional. Mentira.
1. El continuismo ilustrado

O secuelitis aguda.
Tanta numerología no termina de ser buena para el sector y denota la falta de interés de algunas compañías por avanzar la industria a nuevas fronteras de la imaginación. En cierto modo, tiene lógica. Puedes lanzar Crackdown, por ejemplo, y ser toda una sorpresa de la que sólo se hable en corrillos y poco más, pero la gente espera con ansia su segunda parte, aunque no alcance las cotas de calidad de su antecesor. Ocurrió también con Mass Effect, poca gente lo defendía y lo recordaba (esto es cierto), pero todo el mundo esperó con un frenesí descontrolado su segunda parte. Incluso quienes no habían jugado al primero.

Si es que te quejas de tanto que tienes! (****)
2. El hype malintencionado

Una consecuencia del marketing desmesurado, aunque realmente sólo afecta al jugador que más sigue la actualidad videojueguil, y que en cierto modo afecta a todas las industrias del entretenimiento. Por ejemplo, los cinéfilos pueden esperar años para ver la nueva peli de Batman, ahora mismo Rise of the Dark Knight y su esfuerzo en leer noticias, notas de la producción, etcétera, durará posiblemente más que la propia película. De hecho, no siempre entra el marketing en juego. Los amantes de la saga literaria Canción de Hielo y Fuego siguen expectantes (y con miedo) las noticias de su escritor y su estado de salud. Sin embargo,
es el público que menos profundiza el que suele disfrutar más de la obra. Primero, no sabe nada de ella, todo es nuevo. Segundo, cuando tome consciencia de que hay una nueva peli de Batman, un nuevo juego Gran Turismo o esté a la venta Baile de Dragones, posiblemente quede un mes para que lo pueda disfrutar.

Todo el día ahí con el Internet! (****)
3. La Fuga de cerebros

Algo de reciente actualidad.
Nadie parece contento, ni los desarrolladores, ni siquiera los productores. El último caso, el de Keiji Inafune, que tiene más razón que un santo, con unas demoledoras palabras en las que explica que
actualmente hay más problemas currándote un juego que siguiendo el camino fácil. Muchos grandes y venerados artistas, sobre todo japoneses, han decidido montar estudios propios para volver a hacer buenos juegos, aunque de seguro su salario y caché se reduzca a cambio de que todo sea, en definitiva, más rosa, más bonito y más mejor.

¡Cuando seas padre comerás huevos! (**)