Indiscutiblemente el 2009 ha sido un año difícil para la industria del videojuego, pero los obstáculos económicos y nuevas estructuraciones no han entorpecido a las productoras y grandes mentes creativas para diseñar los grandes títulos que hemos degustado a placer durante el año.
Los últimos 12 meses han estado marcados por las
secuelas de éxitos pasados (sin ir más lejos, dentro de los 25 mejores juegos que hemos escogido, 18 son secuelas o pertenecen a una franquicia popular...) y retrasos de esperados títulos. Puede que la industria se haya dado cuenta de que los jugadores pueden ser compradores habituales fuera de los meses pre-navideños,
de ahí la gran cantidad de buenos títulos lanzados durante los seis primeros meses del año.
Aunque consideremos 2009 un periodo de transición, en mayor o menor medida, todas las plataformas se han renovado o han visto rebajado su precio, de cara al 2010, donde Sony seguirá buscando afianzar su PS3, Microsoft promete reinventar Xbox 360 con Project Natal y Nintendo ofrecerá a sus usuarios algunos de los esperados juegos “hardcore” que durante los últimos meses han reclamado de forma insistente.
Sin más dilación, presentamos nuestro veredicto definitivo sobre el año a los mandos:
25 -
Brütal Legend: Es fácil olvidarlo, tras muchos años de espera, Tim Schaffer vuelve a convencer más por su humor y narrativa que por una mecánica jugable un tanto vacía. Pelillos a la mar, esta oda al heavy y a las melenas grasientas es un claro ejemplo de que el juego de autor puede escapar de los circuitos independientes.

24 -
Divinity II: Ego Draconis: Puede que no haya sido el RPG más esperado del año, ni siquiera particularmente atractivo, pero existe un gran trabajo por parte de Larian Studios en cuanto a madurez de género y ofrecer al jugador un abanico de opciones lo suficientemente rico como para recordarnos que el RPG aún tiene mucho que demostrar.

23 -
Pro Evolution Soccer 2010: Aunque el fútbol de Konami aún tiene mucho que demostrar, es cierto que desde los últimos años, tiene que superar un doble rasero injusto. Se trata del primer PES de nueva generación tangible y un juego con tan pocos intentos de transgresión como innovación. Konami demuestra que aún tiene la última palabra y con esfuerzo todo se consigue.

22 –
Killzone 2: El juego visualmente más rimbombante de los últimos años tampoco llevó el género hacia un nuevo punto en términos jugables, pero debemos agradecer su inestimable trabajo a la hora de limar defectos y ampliar modos de juego con parches y ampliaciones.

21 –
Halo 3: ODST: Halo se expande por primera vez en un campo de batalla conocido (Nueva Mombasa) pero con nuevos héroes, un equipo de élite ODST. Al motor de Halo 3 le pasan factura los años y el modo firefight no es tan vibrante como el horda de Gears of War, pero cualquier Halo en el mercado consigue ruborizar con su impoluta mecánica al resto de FPS sin alma.

20 –
NBA 2K10: 10 años dan para mucho, si no que se lo digan al equipo de 2K. Ver con perspectiva el juego original y sus entregas posteriores demuestran un continuo dominio en el género y ganas de ir a más. El más redondo hasta la fecha y un punto y aparte en el género. NBA Live, vuelve a intentarlo, pero revisa tus jugadas que los chicos de Visual Concepts parecen conocérselas todas...

19 –
Left 4 Dead 2: Lo que en un principio nos aterrorizó (¿Una secuela de un juego Valve en menos de un año?) se disipó en un par de partidas. Esta secuela, que no expansión, es una revisión de los pies a la cabeza, donde se equilibra la jugabilidad y se multiplican las opciones en compañía. El shooter cooperativo definitivo, hasta que L4D3 demuestre lo contrario.

18 –
FIFA 10: Otro salto exponencial en menos de 12 meses. Aunque las bases de la revolución en el fútbol siguen estando en sus dos ediciones pretéritas, el sistema de control 360º, su depurado modo online y todos los detalles que cargan la pantalla del espectáculo de fútbol lo catapultan a otro nivel en su género, que dejan completamente desfasada la experiencia de Fifa 09. El modo manual es otro mundo, aunque aún quedan ciertos errores de bulto que enmendar, EA Vancouver: no te duermas.

17 –
Little King's Story: A medio camino entre Pikmin y Civilization, este peculiar simulador de rey campechano derrocha carisma y filosofía meritoria de la inalcanzable Nintendo: ni su torpe traducción, repleta de chistes 'chiquitienses' consiguen hundir una de las experiencias de juego más emotivas y particulares del año, otro de esos grandes exclusivos para Wii.

16 –
Beaterator: Rockstar y Timbaland. Todo parece que estamos ante un nuevo juego de narcotraficantes afroamericanos que se pelean en los bajos fondos del Bronx, pero nada de eso, se trata de otra “rareza Rockstar” en la tónica de Table Tennis. Particular “beatbox” con el que crear nuestros propios temas, muy agradecido para los autores de música electrónica amateur y de una sencillez en su interfaz impensable en un dispositivo no táctil.

15 –
Uncharted 2: El reino de los ladrones: Lo que fue el primer gran boom mediático del 2009, se quedó a medio camino entre la obra maestra y la secuela rutinaria. El juego visualmente más rompedor del año, con un desarrollo vertical cargado de grandes momentos, empacha antes de saciar. Demasiado cinematográfico y con poco peso, pero sin duda una experiencia de lo más estimulante... lo que dura.

14 –
Dead Space Extraction: Esa pesadilla especial en Xbox 360 y PS3 necesitaba una precuela a la altura, lo que no imaginábamos es que sería para Wii y menos en desarrollo por raíles. Lo que sí que definitivamente no esperábamos era una producción de este calibre, técnicamente tan cuidada y con una tensión que no desmerece en nervio y ambientación al Dead Space original, una obra maestra en formato tren de la bruja.

13 –
Call of Duty: Modern Warfare 2: Si nos ponen entre la espada y la pared, por supuesto, CoD6 es un juego impecable y producido con un sentido de la espectacularidad a un nivel que el resto de la industria no conseguirá imitar en mucho tiempo, pero pensando con la cabeza en vez de con el corazón, es la sexta entrega de la saga, quinta en la generación y las novedades jugables o incluso potenciales dentro de lo que ofreció MW hace 2 años se cuentan con menos dedos de una mano. Imprescindible, pero no deja de ser un precioso y magnífico déjà vu.
