12 –
MadWorld: Enfermizo, ultraviolento, malhablado y con una cantidad de referencias a un género olvidado (el de limpia las calles a tu paso por los suburbios) que venera la serie Z y la acción casposa de los 80. No tiene vergüenza ni miedo al fracaso, MadWorld es el primer gran juego de Platinum (Bayonetta se publicó en Europa en 2010, ni dudéis que de haber sido lanzado este año coparía un puesto altísimo en la lista) con el que se ganarán a pulso el cielo. Un cielo sangriento, por supuesto.

11 –
Shadow Complex: Lo que se presentó como juego menor en el E3 2009, relegado a Xbox Live Arcade, ese cajón de sastre de obras maestras y rarezas en general, consiguió una de nuestras notas de honor y cambió nuestra perspectiva de lo que pueda dar de sí lo que parecía un mercado marginal. Consiguió ser un gran “metroidvania”, más allá de la hegemonía de estas dos franquicias.

10 –
The Legend of Zelda: Spirit Tracks: Entendemos que este Zelda pueda ser tildado de continuista y demasiado dependiente de Phantom Hourglass. El motivo de entusiasmo por los fans, ligeramente quemados tras una primera entrega en DS, centrada en sus inovaciones jugables y el indiferente Twilight Princess deseaban, de nuevo, un Zelda sesudo que plantease verdaderos nuevos retos en su fondo y no en su forma. Objetivo cumplido.

9 –
Grand Theft Auto: Chinatown Wars: Guerra comprimida en la Chinatown de Liberty City. Una obra maestra de la síntesis que ofrece gran parte de la experiencia GTA de nueva generación regresando a su jugabilidad tradicional. Brillante uso de la pantalla táctil de Nintendo DS, gran producción y cuidado guión, en una apuesta, visto a día de hoy un tanto suicida, de expandir lo inexpandible.

8 –
Dragon Age Origins: Un juego particularmente complicado. Su aspecto rudo y formas tradicionales no concuerdan con los últimos y refinadísimos trabajos de BioWare, pero estudio es el único que tiene la potestad suficiente como para devolver a sus raíces la espada y brujería con tantísima dignidad, personajes que (¡por fin!) profundizan en verdaderas decisiones morales para el jugador. A años luz de la competencia, clásico instantáneo.

7 –
Batman Arkham Asylum: La indiscutible sorpresa del año. En el fondo, creo que nos temíamos lo peor: que dulce es equivocarse a veces. El juego de Rocksteady es compacto, de una robustez envidiable, pero lo realmente inconcebible (más allá de contentar a los fans del cómic con guiños y crear un gran universo convincente) es como han sabido crear un engranaje que funcionase perfectamente mezclando beat'em up, infiltración y espionaje.

6 –
Wii Sports Resort: La secuela del videojuego más vendido de todos los tiempos, expande las posibilidades del original con un control 6 meses después, inalcanzado por ningún otro título que también haya experimentado con las prestaciones del Wii Motion Plus. Aquí no hay lugar para las sensaciones amargas de falta de precisión, sin olvidar el cuidado trabajo de Nintendo en ofrecer un producto más completo más allá de funcionar como demostración.

5 –
Forza Motorsport 3: Es muy difícil intentar redefinir los juegos sobre turismos. Si quieres ganar, la única opción es evidente: mejora exponencialmente lo anterior y ofrece cuantas más opciones mejor. Esta es la filosofía Forza Motorsport y aunque Gran Turismo aún tiene mucho que demostrar (especialmente a partir de ahora...) FM3 ofrece una conducción tan madura y particular que será difícil de igualar en lo que queda de generación. El placer de conducir, que dicen.

4 –
New Super Mario Bros. Wii: Un Super Mario de la vieja escuela para las nuevas generaciones. Lo justo y necesario para triunfar, y claro, cuatro jugadores simultáneos. Realmente los extras parecen excusas, aquí lo que importa es que la base jugable de Mario sigue inquebrantable, ganando sabor con el paso de los años. Serán los cielos azules, su diversión inmediata o inabarcable carisma, pero esperemos que Mario siga siendo durante muchísimos años más, el referente verdadero.

3 –
Street Fighter IV: Chun-Li, monedas de 25 pesetas, ¿Ryu o Ken? botones viciados por el aporreo indiscriminado en los momentos de tensión máxima...15 años después, mandos empotrados contra la pared, gritos a través de los micrófonos en partidas online, C.Viper, Abel y cómo no, Chun-Li. Este renacer ha conseguido todo lo que se propuso y más, una de las puestas a punto más inteligentes y cuidados imaginables.

2 –
Assassin's Creed II: Fans del AC original (bueno, 'seguidores del credo'...), escépticos y detractores, por primera vez todos de acuerdo: el periplo de Ezio es infinitamente superior al original, por saber limar y potenciar los errores y aciertos de la super producción de Ubisoft. Una dirección artística sublime, unas dimensiones portentosas y un ritmo muy mejorado, el estudio de Montreal ha querido escuchar a los usuarios y el resultado es un juego, esta vez sí, prácticamente redondo.

1 –
Grand Theft Auto: Episodes from Liberty City: En el año de las expansiones disfrazadas de secuelas, Rockstar ha dado una lección de humildad: 2 juegos que podrían venderse como relevos naturales de GTA IV, a precio de... expansión. Puede que lo mejor que hayamos jugado en 2010 sea una segunda visita en profundidad al mejor juego del 2009, pero poder completar el círculo iniciado por Niko Bellic y descubrir guiones tan potentes como el de estos dos títulos es la experiencia más rica y emocionante del año. Puede que no sea un paso adelante, tampoco lo ha sido en tintes generales el 2009, pero sí una sentada justificada y con mucha dignidad.
