30 - Project Gotham Racing 2 (2003, Xbox): Buscar estilo y elegancia en el sector del videojuego es como pretender encontrar buen estilismo entre funcionarios de hacienda. Bizarre dio una vuelta a los grises Gran Turismos y añadió cierta fragancia de fantasía en forma de derrapes imposibles, puntos por conducción espectacular y unas bandas sonoras que mezclaban sin pestañear el mínimal de centro europa con house turco. Desde el genial MSR, la franquicia ha crecido y transportado a las ciudades más cool que nunca. Requiem por el rey de reyes.
29 - Donkey Kong: Jungle Beat (2005, Game Cube): Nintendo le da a un estudio nuevo (Nintendo Tokyo) una franquicia en estado frágil como Donkey Kong. Les ofrece total libertad creativa y devuelven al simio con corbata al desarrollo 2D, con modelados poligonales exhuberantes y con un periférico alienígena: un par de bongos a los que machacar. Experiencia de lo más animal sin dejar a un lado la precisión y la complejidad. Un plataformas de libro, el mejor de la generación 128 bits (pese al olvidado Super Mario Sunshine) y que le ha servido al estudio para merecerse el desarrollo de Super Mario Galaxy. Huelga a decir, que no lo han desaprovechado...
28 - Ico (2001, Playstation 2): No lo vamos a negar, no a toda la redacción entró igual de bien Ico, hace casi diez años. Múltiples reservas (llegó inflado como juego de culto, casi como obra artística) y nos costó encontrar el contenido en un bellísimo marco. Años después y rejugando y disfrutando cada uno de sus lúcidos pasillos y paisajes de postal, la historia intimista entre un niño con cuernos y una joven perdida contaba tanto sobre la soledad como de la compañía, un juego con un mensaje desolador y unos últimos 10 segundos de juego inolvidables, donde descubrimos que probablemente, ese castillo que nos atrapaba eran sólo murallas de un mundo más grande e igual de solitario.

27 - Europa Universalis (2001, PC): Jugadores de PC, si queríais estrategia
hardcore tomad ración doble. EU es como un libro de Dostoievsky en manos de un niño de 3 años, tan inabarcable y profundo que nos trata como torpes, ignorantes y autómatas jugadores del conquista y destruye. Aquí hay que tener en cuenta desde la calidad de vida de nuestro pueblo, su estado económico o las relaciones entre provincias. El juego de estrategia más respetable y ambicioso que realmente sí ofrece lo que promete.
26 - Katamari Damacy (2004, Playstation 2, sin publicar en Europa): El rey del cosmos llena de basura el mundo. Nuestra misión, como príncipe del universo es recoger toda esta ehm, mierda, y transformarla en esferas gigantes que funcionen como nuevas estrellas. Idiosincrasia nipona, pop surrealista en un “simulador de escarabajo pelotero” a medio camino entre la broma inocente y un ejercicio de desfase conceptual que hubiesen firmado mucho artistas de vanguardia de esta década. Las secuelas son igual de buenas, pero el original puso patas arriba nuestro sentido común.
