Comentar el articulo
Introducción

La semana pasada recibimos una invitación para acudir, junto con otra decena de los mejores medios dedicados al ocio y videojuegos, a un
pase especial de la película Doom -gracias Alicia y compañía ;) -
Si eres de los pocos que aún no estaban al corriente de que Doom tendrá pronto –para ser exactos
el próximo 30 de diciembre- presencia en nuestra cartelera, sal de tu agujero y abre los ojos. Los necesitarás bien abiertos para introducirte en el Universo de Doom; para meterte de lleno en el infierno.
Es agradable ver cómo poco a poco videojuegos de gran éxito son llevados a la gran pantalla, y con grandes presupuestos –aún queda en la retina de muchos algunos desastres en los 90-, y empiezan a convertirse en superventas tal como hicieron sus homólogos videojueguiles. Un ejemplo claro sería Resident Evil con la actriz-modelo Milla Jovovich, o, a buen seguro, este Doom.
Doom: Bienvenido al Infierno
Hablar de Doom el videojuego en una página de videojuegos es algo que casi sobra. Es un juego respetado por todos, adorado por la mayoría, y, en cualquier caso, conocido por todos. Una obra de arte que prácticamente le convirtió en el padre de un género más de moda en estos momentos que en ningún otro: los FPS o First Person Shooter. El argumento y la historia del videojuego son de sobra conocidos por todos vosotros, así que obviaremos los detalles.
La historia de la película trascurre en Olduvai, una instalación de investigación de Marte en la que ocurre una incidencia muy grave, tras la que se declara una cuarentena de máxima seguridad, y los únicos autorizados para entrar o salir son un cuerpo de soldados de Élite: el Escuadrón Táctico de Respuesta Rápida, que deberán enfrentarse a toda una colección de criaturas sacadas de las peores pesadillas. O mejor dicho, del mismísimo infierno.

Los actores
No. No estás ante una película de bajo presupuesto. No verás actores totalmente desconocidos ni monstruos de plastelina. Con Doom se ha pretendido hacer una película de acción al estilo que nos tiene acostumbrados la gente que habita Hollywood. Actores reconocidos –y reconocibles- se enmarcan en escenarios bien reproducidos y efectos especiales de película –nunca mejor dicho-.
El papel del Sargento es encarnado por Dwayne “The Rock” Johnson. Sí, claro que te suena; es esa montaña de músculos que encarnaba al Rey Escorpión en El Regreso de la Momia y en El Rey Escorpión. Un hexacampeón de lucha, que ha demostrado que se desenvuelve de maravilla en el cine de acción –tal como hiciera en su tiempo otro musculitos, de nombre Arnold y apellido incapaz de escribir- y que incluso se atrevió a escribir un libro que fue un superventas.
Karl Urban interpreta a John Grimm “Reaper”, el auténtico héroe de esta versión cinematográfica de Doom. A algunos les sonará su cara, probablemente de ver El Señor de Los Anillos -encarnaba a Eoner)-, como Lord Vaako en Las Crónicas de Riddick –también conocido por los más jugones- o de verle como Kirill en El Mito de Bourne.
El trío de protagonistas lo completa una preciosa Rosamund Pike –de la que confieso sentirme casi enamorado-, que se mete en la piel de la Doctora Samantha Grimm, que aunque algo menos famosa, seguro que alguno quedó deslumbrado por su belleza y su vivaracha mirada en el papel de Miranda Frost, en James Bond 007: Muere Otro Día, en la cual ensombrecía incluso a la mismísima Halle Berry.

La película. Conclusiones
No somos críticos de cine. No nos interesan demasiados detalles de cómo se hizo -salvo a modo de anécdota y los paralelismos que puedan existir con el videojuego-. Somos videojugadores –obviemos el término videoadictos por las connotaciones negativas que conlleva- y es por ello por lo que nos interesa especialmente este Doom: La Película. Nos gustan los juegos, nos gusta la acción, nos gusta Doom.
Me parece muy bien –dirás-, pero ¿qué tal está la película? ¿Se parece a Doom?. Pues la respuesta más directa es sí y sí. Probablemente no sea la mejor película que se haya hecho, posiblemente no la den un Oscar, pero es una buena película de acción –casi desde el primer minuto hay acción pura y dura, y no frena en toda la película- y, lo más importante y característico: es Doom, y con eso se dice casi todo.
Como en Doom –el juego-, la atmósfera tétrica, con zonas oscuras jugando con luces y sombras, está presente en todo el desarrollo de la película. Detrás de cada puerta, en cada pasillo, o en el mismo techo puede haber algo acechándonos. Es algo fuerte, es algo desconocido, es algo peligroso, está oscuro, y nosotros queremos sobrevivir. ¿Te suena?
Para sumergirnos en el universo Doom los escenarios se antojaban algo fundamental. Y si lo que pretendían era que los seguidores de Doom nos sintiéramos como en el juego, lo logran, tanto por los escenarios –bastante identificables y fieles a los mostrados en nuestros monitores- como las armas, ¡incluso la Bio-Force Gun! –o como se dice también la Big Fucking Gun -, sin contar los diferentes monstruos, como los Caballeros del Averno, que si hubiera que definirlos con una sola palabra sería escalofriantes –son de los creadores de Depredador, Alien y Terminador, para que te hagas una idea de su calidad-.
Por supuesto, no queremos desvelar el argumento y mucho menos el desenlace, pero te podemos prometer que, casi llegando al final, aparecen algunas escenas que te encantarán sin lugar a dudas si eres un amante de Doom. En la sala en la que nos encontrábamos, llegado ese momento, se oyeron voces de admiración y sorpresa. ¡Y no es para menos!, pues es algo que no he visto en ninguna película hasta el momento –o no lo recuerdo-. Estoy convencido de que le gustará a todos los aficionados a Doom: sin duda lo mejor de la película –tratándose de una versión cinematográfica de Doom y sin desmerecer al resto de la película -.
¿Quieres saber a qué me refiero? Pues acude al estreno de Doom el próximo día 30 de diciembre de 2005 y ver tú mismo
el mejor Doom. Es algo que no se puede contar con palabras.
