

|
|
Articulo: Retroalimentación: Cine y videojuegos (Página 2/2) Anuncios RetroalimentaciónA finales de los 90 y durante los años siguientes se produjo un hecho curioso. Ambos medios se retroalimentaban no sólo con diversas producciones cinematográficas basadas en videojuegos o adaptaciones de películas a videojuego sino a un nivel superior mucho más conceptual. El auge de las pericias técnicas digitales permitía generar planos imposibles hasta ahora en la historia del cine o efectos que en el pasado sólo hubiesen sido posibles con pobres maquetas y trucos visuales de una manera relativamente creíble. Por otro lado, cada vez más personas se hacían aficionadas a los videojuegos, por lo que su cultura visual, sobre todo en lo referente a acción y espectacularidad estaba muy saturada. El mundo del cine miró entonces hacia los videojuegos y una hornada de jóvenes creadores de la talla de David Fincher, Peter Jackson o los hermanos Wachowski hicieron realidad una espectacularidad visual pero siempre con sentido narrativo. Para cualquier aficionado a los videojuegos es fácil hoy en día sacar referencias a videojuegos en películas contemporáneas. Por otro lado, el mundo de los videojuegos siempre se había basado en el cine o al menos lo había tomado como referencia. Aunque a nivel narrativo, los videojuegos estén muy por debajo de la calidad de una buena película a nivel de imagen siempre han sido más vanguardistas precisamente porque no tenían que rendir cuentas ante ninguna regla física o económica (al menos en principio).
Incoherencias y conclusionesSi bien el hecho de que los videojuegos miren al mundo del cine para beber de sus historias y su manera de narrarlas, es algo que beneficia al medio puesto que aumenta su calidad y profundidad. No lo es tanto para el cine mirar hacia el mundo de los videojuegos. Algunos de los últimos ejemplos donde la influencia de los videojuegos es bastante potente han sido producciones horribles e incluso carentes de sentido narrativo como ocurre con la película Ultravioleta.
Si algo queda claro es que a pesar de las similitudes y de la inevitable retroalimentación visual entre medios, ambos son en principio incompatibles. Esto se demuestra con películas de un nivel narrativo aún imposible en un videojuego y de videojuegos que sólo tienen sentido como tales. En especial, los videojuegos abstractos, aquellos que reducen sus gráficos a la mínima expresión para profundizar en el concepto del juego por el juego. Son precisamente estos títulos de la clase de REZ o Space Invaders aquellas producciones que no tendrían mucho sentido fuera de una consola. En mi humilde opinión creo que el cine tiene que encontrar una manera de influenciarse de los videojuegos sin perder su tradición narrativa de contar buenas historias, tampoco debería abusar de los efectos digitales para equiparar su potencia visual a la de un videojuego. En cuanto a lo que concierne al mundo de los videojuegos debe seguir influenciándose del cine especialmente para alcanzar un nivel narrativo digno que revalorice socialmente el medio pero siempre sin olvidar que esto es un elemento secundario para cierto tipo de títulos. Lo principal en un videojuego es jugar y lo realmente maravilloso del medio es que no necesita explicar nada ni contarnos nada para divertirnos y mantenernos enganchados a la pantalla y los mandos. Concluyendo podríamos decir que estamos ante dos medios distintos que resultan parecidos y cercanos, pero que son en el fondo, distintos. Veremos como evolucionan en un futuro y hasta donde consiguen emocionarnos y llevarnos. Anuncios
|
Pon Mundogamers en tu web o en tu ordenador (XML-RSS) Pon Mundogamers en tu pag. de Inicio